Por Javier ARISTU

En mi entrada anterior escribía: «Un tiempo nuevo acaba de comenzar en Andalucía. Un tiempo confuso, volátil, indefinido y abierto a múltiples posibilidades. Para saber encajar en él hace falta, ante todo, desprenderse de los viejos hábitos y de las antiguas fórmulas.» Bien, pues parece que algunos, o la mayoría de los partidos en liza no han terminado de adaptarse a él. Tanto por la derecha como por la izquierda las cosas siguen en un tran-tran que no nos lleva a buen puerto. Vayamos por partes.

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Por Carlos ARENAS POSADAS

Oía ayer a Pepa Bueno en la SER expresando su extrañeza por el hecho de que el futuro gobierno en Andalucía, si finalmente cuaja, se estuviera dilucidando en Madrid, entre los líderes nacionales de los partidos de la derecha. Una negociación sin tapujos, decía, que suponía –o así lo entendí- como un desprecio a los habitantes de una comunidad autónoma de tan hondas raíces culturales.

Por Javier ARISTU

Nunca habíamos asistido a un silencio tan apabullante. La izquierda, las izquierdas andaluzas más propiamente, está callada, muda, sorprendida ante los resultados del 2D y sin saber cómo actuar ante el nuevo marco surgido de aquel domingo que pasará sin duda a la historia de sus desgracias. Desde aquella jornada en que salieron por el tablero de la televisión las cifras que le trajeron la desventura no hemos escuchado ni una sola propuesta operativa desde el PSOE ni desde Adelante Andalucía. Es como si todavía estuvieran noqueados por el impacto. Alelados.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Más sorprendente resultó el resultado de Andalucía Adelante especialmente por el hecho de que las encuestas le daban un porcentaje de escaños en ascenso equivalente aproximadamente a los de Ciudadanos y el PP. Sin embargo el resultado final ha sido un retroceso de tres escaños (17 frente a los 20 que resultaban de sumar Podemos, 15 e IU, 5 en las elecciones de 2015) y de casi 300.00 votos respecto a los obtenidos por estas dos fuerzas en 2015.  ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué se ha producido este retroceso comparativamente tan fuerte e incluso más que el del PSOE? Es evidente que AA no solo no ha logrado incorporar el voto frustrado socialista sino que ha sido aquejada del mismo problema, una fuga importante de votantes desencantados que probablemente han acabado mayoritariamente en la abstención. Algunas opiniones señalan que la unión de ambas fuerzas sentó mal en una parte de los afiliados y simpatizantes de cada una de ellas.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Javier Aristu acaba de publicar en estas páginas una serie de excelentes artículos en los que se analizan los resultados de las recientes elecciones al Parlamento andaluz y se apuntan algunos factores de los mismos. Me gustaría, al hilo de este debate, abundar en algunos de estos factores intentando no repetir aspectos ya comentados por Javier.