Por Carlos ARENAS POSADAS

Este es el título que el añorado profesor José Luis Sampedro puso en 1983 a un artículo suyo en el  número 1 de la Revista de Estudios Andaluces. No se le ocurrió otra forma de decir, con su ya entonces vocación literaria, que aunque los tres entes formaran parte de la realidad mundo, eran cosas diferentes porque funcionaban de forma crecientemente compleja. Un reloj, con su mecánica, lo hace siempre de la misma manera; basta con darle cuerda o ponerle pilas. Un gato, como una persona, es un ser vivo, que elige actuar en función de las opciones relativamente simples que se le presentan. Madagascar define a una sociedad compleja que requiere a sus gobernantes tomar decisiones en función de la correlación de fuerzas sociales en su interior, de su relación con países vecinos, de su insularidad, etc., etc.

Por Javier ARISTU

Un amigo me agradece desde Barcelona que le mantengamos informado de los sucesos andaluces y socialistas. El amigo es andaluz de Cádiz, gente sabia como la que más, pasado por las aulas universitarias de Sevilla en los años setenta del pasado siglo y, desde entonces, afincado en Cataluña. Uno de esos catalufos, o andalusos, que tuvieron que emigrar a las tierras entre el Besós y el Llobregat para ganarse la vida. Él me pone al día de lo que pasa por allí, de las cuitas independentistas, y yo trato de actualizar sus saberes sobre esta tierra de maría santísima. No sé si, de todos modos, lograremos entre los dos captar toda la sutileza e ingenio con que se está desarrollando el actual proceso de crisis en el PSOE. En mi anterior entrada bosquejaba un análisis de la situación actual. Conforme han pasado las horas esta se complica y endurece en vez de flexibilizarse, por lo que no parece claro que vaya a haber una pronta y, sobre todo, buena solución.

Por Javier ARISTU

Ha trascurrido un año desde que se convocaron elecciones generales en España. Rajoy anunció las mismas un 2 de octubre de 2015. Estas se celebraron el 20 de diciembre. La imposibilidad de armar un gobierno, ni siquiera un acuerdo de legislatura, entre las principales fuerzas políticas del país hizo que fuéramos de nuevo convocados a elecciones el 26 de junio. En el momento en que escribo este texto se ha desarrollado ya una sesión de investidura de presidente de gobierno sin que se haya conseguido formalizarla debido a la dificultad para alcanzar los votos necesarios. Las perspectivas son sombrías: no parece haber posibilidad de un acuerdo para desalojar al PP del gobierno, podría ocurrir que el PSOE se abstuviera y facilitara el gobierno del PP en minoría, o bien que tengamos que ir a unas terceras elecciones. Un trío de posibilidades complejo y que aporta poco optimismo.

Por José Mª PÉREZ JIMÉNEZ y Pedro GARCÍA BALLESTEROS

Vaya por delante nuestra convicción de que la gratuidad de los libros de texto en la enseñanza obligatoria sostenida con fondos públicos, establecida en el Estatuto de Autonomía de Andalucía, obedece, en principio, a buenas intenciones de una política educativa que intenta responder al principio de igualdad de oportunidades y compensación de desigualdades. Lo que ocurre es que no bastan las buenas intenciones ya que, a veces, ciertas medidas las carga el diablo y conducen a efectos contrarios, no previstos e, incluso, perversos.

Por Javier ARISTU

Hoy, 12 de septiembre de 2016, mi nieta asiste por primera vez a la escuela catalana. Nacida en Barcelona hace cerca de tres años, tiene un padre vasco y una madre andaluza. Desde el momento en que ha entrado —me dice la madre—  en la escuela ha recibido todos los mensajes en català. Imagino que dentro de un año, cuando me ponga a hablar con ella, seguirá dialogando en castellano con su abuelo pero otra parte de su vida social la hará hablando en catalán. Normal, como es la vida misma en Barcelona, ciudad mestiza y bilingüe donde es difícil que te sientas extraño. Me siento orgulloso de proceder de apellidos vasco-navarros, haberme asentado en Andalucía hace medio siglo, hasta el punto de que la siento como mi tierra, y tener descendencia andaluza y catalana. Creo que todo ello nos enriquece a toda la familia.

Por Javier FLORES FERNÁNDEZ-VIAGAS

Hace más de un año que no cesa la actual oleada de cientos de miles de refugiados que intentan llegar a Europa desde Oriente Medio y África. Más allá de lo evidente, es decir nuestra obligación moral de ayudar a quienes se están jugando la vida huyendo del hambre y la guerra, hay una pregunta que nos obliga a plantearnos esta cuestión en términos de análisis político: ¿puede Europa acoger a todos los refugiados?

Por Javier ARISTU

Cada día que pasa me reafirma en la idea de que estamos en tiempos de disoluciones, de disgregaciones. Nada original si digo esto. El sociólogo Bauman hace tiempo que lo certificó al hablar de los procesos sociales que muestran la destrucción de las viejas certezas y el derribo de las estructuras de cohesión de las personas. Sociedad líquida.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Como tantos otros millones de españoles no estoy al corriente del curso político después del 25 J (fecha arriba fecha abajo). Eso sí; en los últimos días me resuenan, al oír los “partes”, como el estribillo de una canción mil veces repetida, las voces que van desde Rajoy al complejo PRISA, que repiten que este país necesita “estabilidad”, certidumbre, ausencia de aventuras discordantes para asentarse en la normalidad de las instituciones y valores afines a la Europa del día de hoy.

Por Paco RODRÍGUEZ DE LECEA

Anabel Díez firma en la sección de Política de elpais un artículo titulado «El PSOE y Podemos cierran las puertas a entenderse aunque fracase Rajoy». No parece que se trate de especulación ni de intoxicación; los hechos que se narran, en particular el cruce de insultos entre algunos diputados en el acto solemne de constitución de las cortes, son tan penosos que renuncio a transcribirlos. Las dos formaciones siguen con los puentes levadizos alzados, y sin la menor intención de bajarlos. Ahora todo se reduce, pues, a un pulso para ver quién capitanea las tareas de oposición durante la próxima legislatura. Si eso es hacer política, que venga Togliatti y lo vea.