Elecciones primarias, listas abiertas, modalidades electivas… desde hace años se viene planteando en foros  y en diversos países el problema del agotamiento de las listas de partido, cerradas y dependientes únicamente, salvo excepciones de los últimos tiempos, de las internas dinámicas partidarias, así como de la necesidad de introducir nuevas formas electivas para dinamizar las instancias representativas. En Italia, país sorprendente y decepcionante a la vez en lo que respecta a las innovaciones políticas, acaba de surgir una iniciativa a favor de establecer primarias para la elección del candidato a presidente del gobierno por parte de la coalición del centro izquierda. La revista Micromega y su director Paolo Flores d’Arcais, además de otros cuatro firmantes (Giorgio Airaudo, Margherita Hack, Gad Lerner, Arturo Parisi) , han propuesto la recogida de firmas para un manifiesto a fin de conseguir que el Partido Democrático (Bersani), la Italia de los Valores (Di Pietro) e Izquierda Ecología y Libertad (Vendola) se comprometan con  esta propuesta. Nos parece muy conveniente dar la versión en español de esta iniciativa a fin de suscitar entre nuestros lectores y colaboradores un debate que nos ayude a encontrar vías de renovación de la política, a escala nacional española pero también pensando en esa Europa con instituciones más transparentes.

¡Primarias de coalición, inmediatamente!

Firma la petición dirigida a Bersani, Di Pietro y Vendola

Pedimos que las secretarías del Partido Democrático, de Italia de los Valores y de Izquierda Ecología y Libertad, se conviertan lo antes posible en promotoras de elecciones primarias de coalición para elegir el candidato a primer ministro.

Por Beate KLARSFELD

Beate KLARSFELDLas responsabilidades históricas en Europa pueden todavía jugar un papel positivo para corregir la marcha de la historia.

Es el caso que hemos promovido desde hace tiempo a fin de que el continente africano sea indemnizado por ciertos estados europeos por su actuación durante el periodo colonial.

Es evidente que algunos estados (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, España, Portugal) deben una reparación global, que podría expresarse a través de una financiación sensiblemente superior de la lucha contra el hambre, por el agua y por la instrucción en África.

Por Serge GUÉRIN y Christophe GUILLUY

[Tras las recientes elecciones presidenciales francesas y en la perspectiva de las próximas legislativas, los autores reflexionan sobre las modificaciones sociológicas y geográficas de las clases populares en Francia. Una nueva configuración de capas sociales obliga a la izquierda a resituar sus análisis y sus programas. Aunque la configuración social de España y su distribución espacial puede ser diferente, bastantes de las conclusiones que estos autores aplican a la acción social y política son válidas para nuestro país]

Los resultados de las elecciones presidenciales han resaltado una gran fractura geográfica y social entre la “Francia de las metrópolis” y la Francia periférica, la de los espacios periurbanos, rurales, zonas de medianas y pequeñas ciudades.

Esta Francia, situada fuera de las grandes metrópolis globalizadas es la Francia de la precariedad social. A pesar de que  la pobreza se ha incrustado ahí, se caracteriza en primer lugar por una forma de “mala salud social” donde la interinidad y sobre todo la ausencia de perspectiva son frecuentemente su norma. El éxito de François Hollande, elegido en gran parte gracias al antisarkozysmo de las capas populares, puede llevar rápidamente a las elites políticas de la izquierda y del ecologismo a olvidar la lección: las capas populares en proceso de precarización están aumentando de forma continua y se sienten despreciadas social y culturalmente.

Edgar Morin y François Hollande


Debate entre François Hollande, candidato electo a la presidencia de la República  y Edgar Morin, filósofo y pensador de la complejidad.

François Hollande acaba de ser elegido Presidente de la República francesa. Una parte importante de Francia y de Europa ven en esta elección una esperanza, relativa pero esperanza al menos, de poder frenar las políticas de vaciamiento de las conquistas sociales de los últimos años. El periódico Le Monde publicó el pasado 4 de mayo un debate entre François Hollande y Edgar Morin acerca de las propuestas de salida de la crisis y el futuro de Francia y de la civilización en general. Por su interés lo publicamos, traducido, en este sitio.