Por Paco RODRÍGUEZ DE LECEA

Ha aparecido ya en la nube el decimoséptimo “paso a la izquierda”. Los lectores pueden encontrarlo en su quiosco electrónico habitual. Y puesto a destacar algo entre lo mucho que merece ser destacado, elijo este llamamiento de Javier Aristu (ver en https://pasosalaizquierda.com/?p=5195): «Necesitamos traidores, dirigentes que sean capaces de enfrentarse a las corrientes rutinarias de la política y provocar un giro, enfrentarse a veces a sus propias bases corporativizadas y seguidistas. Un cambio de rumbo que replantee la necesidad de un proyecto capaz de abrir vías en esta selva social … ¿No es menos verdad que nuestra izquierda española necesita también de botiflers, impíos e iconoclastas? Incrédulos que, sin mirar lo que dirán los medios de las 8 de la mañana ni los seguidores de Instagram, comiencen a penetrar en terrenos …»

Por Francisco FLORES TRISTÁN

A finales de los 90 la situación social y económica en Andalucía era explosiva.  Numerosas empresas estaban en quiebra o en peligro de quiebra, Astilleros, Santana, Delphi… La consecuencia lógica eran las numerosas movilizaciones de los trabajadores, manifestaciones, cortes de carreteras, marchas a San Telmo…un polvorín social en definitiva por la desesperación de los trabajadores afectados y las dificultades de los Gobiernos central y autonómico para afrontar la situación. Es en esos momentos cuando se genera el problema de los EREs cuya reciente sentencia ha vuelto a poner de notoria actualidad.

Por Javier ARISTU

¿Qué hacen los sindicatos? ¿Dónde están los sindicatos? Son preguntas que he venido oyendo a lo largo de estos últimos años, años de crisis de las estructuras intermedias de la sociedad, tiempos de zozobra donde caen instituciones hasta ahora indiscutibles y se levanta un murmullo de crítica indiscriminada contra todo lo que sea ejercer una tarea de representación de la gente. Dentro de ese rumor, muchas veces elevado en el volumen por medios de comunicación muy interesados, los sindicatos aparecen destacados en el descrédito y demérito. Hablo de los sindicatos de clase; los corporativos, amarillos y gremiales no suelen recibir las mismas críticas desde esos círculos del poder mediático, curiosamente.

Por Francisco ACOSTA ORGE

Nunca será suficiente y satisfactorio, el análisis de  la acción sindical y el papel de la  clase trabajadora o asalariada en las actuales y complejas formas de las sociedades modernas y desarrolladas, extendidas en la mayoría de las zonas geográficas del planeta. Un tipo de actividad organizada, como es la del sindicalismo, nacida casi a la par del nacimiento del capitalismo y la posterior expansión de la industrialización, tiene por fuerza que, para evitar desaparecer o quedar reducida a una forma testimonial e histórica, configurarse de cara al futuro, sin perder de vista  la fuerza del valor del trabajo, como valor de cohesión social incuestionable y determinante para que  los ideales de bienestar y justicia social, sean mantenidas en el devenir histórico de la humanidad.

Por Juan JORGANES

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha declarado que “nadie se ha tomado en serio” la entrada en vigor del registro obligatorio de la jornada laboral.  Según datos oficiales, en España no se pagan 2,6 millones de horas extraordinarias  a la semana, de un total de 5,7 millones. A finales de 2015, se contabilizaron 3,5 millones de horas extras impagadas.  Casualmente, 48 horas después de la entrada en vigor del decreto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea daba la razón a CC OO ante la sentencia del Tribunal Supremo español que consideró innecesario el registro de la jornada por parte de las empresas para delimitar la diferencia entre jornada ordinaria y la realización de horas extraordinarias.