Por Javier ARISTU

Ayer, día de comienzo de la campaña electoral, CC.OO. de Sevilla logró reunir en su sede, en acto público informativo, a los cabezas de lista provinciales de cada una de las candidaturas más representativas. Su reclamo era evidente: que cada una de las fuerzas políticas expusieran ante el público sus programas de cara a los asuntos que más pueden interesar a un sindicato como son el trabajo, el empleo, los derechos sociales de los trabajadores o los aspectos relacionados con las reformas laborales.

Considero que es un éxito que un sindicato celebre este tipo de actos convocando a las fuerzas políticas a debatir entre ellas y a explicar públicamente lo que piensan sobre esos asuntos. Como hemos dicho repetidamente en este blog el trabajo está siendo “invisibilizado” en los medios de comunicación, se tiende a crear opacidad alrededor de ese mundo, como si fuese algo marginal, exterior a la sociedad actual. En los medios que manejan la información política priman más aspectos anecdóticos, personales o simplistas de los candidatos que los verdaderos asuntos que hoy padecen los españoles; en cierto modo, mirar un programa de debate político en una televisión —con algunas y notables excepciones— es como ver un programa de estrellas de la canción.