Por Javier VELASCO

Foto: Aeternitas
La búsqueda de una explicación plausible para construirme una opinión sobre el origen y  consecuencias de la crisis me está llevando, gracias al tiempo que me  da mi jubilación, a un recorrido de lecturas que cubren un panorama que intento me dé explicaciones múltiples. Así, en el sentido propiamente económico, descubro que franceses y norteamericanos son los que más satisfacen las exigencias de rigor y calidad en esa búsqueda de respuesta. Y me estoy refiriendo a gente que tiene una visión de izquierdas y no. También me ha llevado a lecturas fundamentales, como las que explican el comportamiento y la cultura. Todo lo veo como un conjunto, pero entre ellas el fenómeno que más me llama la atención es el desarrollo tecnológico, que está teniendo consecuencias devastadoras en muchos sentidos. Uno de los blogs que siempre leo es Econfuture, del ingeniero informático y empresario californiano  de Silicon Valley, Martin Ford. Fantástico.
Este ingeniero norteamericano es un luchador infatigable en la batalla por dar a conocer el carácter alienante, embrutecedor y aniquilador de la tecnología realmente existente  para el mundo del empleo y para la condición humana. Aquí os traigo una ¨traducción imaginativa” que he realizado, para que se pueda ver el efecto de la innovación tecnológica sobre la vida de las personas y sobre los sistemas políticos.
De lo que aquí se dice se puede deducir que la crisis tiene su origen en una sobresaturación de la demanda en los países desarrollados alrededor de los años 60, que tuvo como respuesta la aplicación de un modelo basado en las tecnologías de la información y que, al incrementar la productividad y al posibilitar que la actividad económica se situase en todo el planeta, produjo ingentes beneficios a China y otros países del Pacífico, países productores de petróleo y grandes empresas. La enorme liquidez que se obtuvo (apoyada, además, por una política monetaria expansiva en los EEUU)  y el relacionado debilitamiento de la renta de los trabajadores, creó una masa de dinero en busca de colocación lo cual produjo la especulación financiera en los valores de empresas tecnológicas cotizadas en bolsa, primero,  y, visto su fracaso, la especulación en el único sector que quedaba: el inmobiliario. Es, por tanto, el agotamiento del modelo de crecimiento en los países desarrollados en conjunción con una tecnología específicamente hecha para poder salvar el sistema, la causa fundamental de una crisis que, al ser total, solo puede solucionarse totalmente.
Traigo aquí dos experiencias descritas por Martin Ford (aunque yo morcillee un poco, pero sin cambiar el sentido) que nos ilustran el impacto de estas tecnologías y nos ilustran sobre algo que parece obvio con estos ejemplos: la innovación tecnológica que se está produciendo agrava la crisis económica y humana. Hay que cambiar la estrategia tecnológica y hacerla útil a unos fines de mayor igualdad y estabilidad. Pero para hablar de eso hay que dedicar más tiempo y espacio.
Ahora os paso con Martin Ford en un análisis del sector servicios, más concretamente el de comida rápida, y en una reflexión sobre China. Creo que sus observaciones sugerentes.

Robótica en la comida rápida- Una puesta al día

Martin FordEconfuture1 Oct, 2012

En junio pasado, escribí un post que sugería que la automatización de comida rápida podría tener un gran  impacto  en los  empleos de bajos salarios.

Millones de personas tienen salarios bajos, a menudo a tiempo parcial, en  puestos de trabajo situados en  la industria de  comida rápida. Históricamente, los bajos salarios, los pocos beneficios y una alta tasa de rotación, han contribuido a que se abran muchos pequeños negocios  de comida rápida. Estos trabajos, junto con otros puestos de baja cualificación en el comercio minorista, proporcionan una especie de red de seguridad para los trabajadores con pocas opciones de empleo.