Por Javier ARISTU

Las declaraciones de la diputada García Tejerina minusvalorando el nivel de la educación en Andalucía han levantado una polvareda y han marcado, en buena medida, la próxima campaña electoral y, me prefiguro, la derrota del PP. Desafortunadas y desdichadas, sus palabras pronunciadas en un programa televisivo vienen a añadirse a la histórica retahíla de despropósitos que políticos de la derecha, la española y también la nacionalista periférica, suelen hacer cuando les toca hablar de Andalucía. “En Andalucía lo que sabe un niño de diez años es lo que sabe uno de ocho en Castilla y León” fueron las palabras de la diputada, y se quedó tan ancha.

Por Javier ARISTU

Comentaba en un post de hace solo ocho días que la situación de las fuerzas políticas españolas podía dar como resultado que el PP se mantuviera a flote a pesar de lo que venía ocurriendo desde meses antes. Lo escribía dos días antes de la publicación de la sentencia del caso Gürtel y tres de la presentación de la moción de censura del PSOE. El cálculo que hice evidentemente era erróneo. Tras la moción y, sobre todo, tras su apoyo por todo el arco parlamentario a excepción de Ciudadanos y PP es obvio que el PP se ha venido abajo, al menos durante un corto tiempo. Se ha venido abajo porque al perder el Gobierno de España se queda como partido de gobierno solo en 5 comunidades autónomas (Madrid, Castilla León, Galicia, Murcia, La Rioja). Sin duda es una derrota extraordinaria. Una derrota parlamentaria y de poder político. Queda por ver si ésta se traduce posteriormente en una pérdida de relevancia dentro de la sociedad española en beneficio de Ciudadanos o de otros partidos. En estos momentos no sabemos, ni creo que lo sepa el PP, qué van a hacer los 8 millones de ciudadanos que todavía en 2016 dieron su voto a Rajoy y al PP.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

No tuve oportunidad de ver completo el debate de los distintos candidatos a la Secretaría general del PSOE, entre otras razones por la hora inadecuada. Da la sensación de que la dirección del PSOE intentara que lo viera la menor gente posible. Pero lo que vi, y las reseñas y comentarios posteriores de los medios, es suficiente para hacerme una idea de los planteamientos de cada candidato/a. Me llama la atención la falta de programas y estrategias de futuro  o la simpleza de los mismos especialmente de los dos candidatos con mayor número de avales. Por ejemplo del discurso de Susana Díaz podemos colegir que no quiere escorarse a la izquierda ni tampoco buscar pactos en esa dirección. Pero como propuesta concreta positiva su principal idea es la apuesta por un PSOE “como el de siempre”, por un “PSOE ganador” que, si consiguiera serlo, no tendría que pactar con nadie. Imagino que cualquier dirigente de cualquier partido intenta promover que el suyo sea ganador pero… cómo se consigue esto? El principal argumento de Díaz es el apoyo de los barones territoriales y de los antiguos dirigentes (Felipe, Guerra, Zapatero, Bono, Rubalcaba…) de lo que se deduce que, dado el apoyo de los antiguos líderes y de las mismas ideas, el PSOE volvería a ser partido ganador ¡!!

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Los acontecimientos de la semana pasada han supuesto una crisis tan grave para el PSOE que amenaza con invalidarlo como uno de los instrumentos más importantes  y eficaces que ha tenido la Izquierda en este país desde hace casi siglo y medio.  Y todo ello ocurre en medio de una crisis general que afecta al conjunto del Estado y sus instituciones a su vez enmarcada en la crisis de la Unión Europea y que evidentemente ha tenido una incidencia importante en la propia deriva del PSOE.

Por Javier ARISTU

De toda crisis siempre sale algo bueno, a veces.

De la crisis por la que está pasando el PSOE y que todos hemos visto en vivo y en directo ha surgido un personaje que contradice precisamente dicha crisis: José Borrell. Las dos actuaciones —no he visto otras— que el exministro y ex candidato socialista ha tenido en los últimos días, tanto en la cadena SER con Pepa Bueno como ayer en la Sexta con Wyoming, y al calor de la batalla en el Comité federal, han rejuvenecido y han embellecido la política como ninguna otra intervención. Ningún discurso, ninguna intervención, ninguna iniciativa de ningún político o política española ha podido igualarse con la del exministro. José Borrell identifica como pocos en estos momentos “la nueva política” que necesita este país.