Por Javier ARISTU

Estamos en vísperas electorales y el panorama no ha terminado de aclararse si hacemos caso de los sondeos electorales que, como ya nos dice la experiencia, no aciertan del todo o se resbalan estrepitosamente como también demuestran algunas últimas elecciones.
Hasta entonces me voy a abstener de adelantar vaticinios y dejaremos que las fuerzas políticas que se van a presentar desarrollen sus propuestas y sus alternativas a la actual situación. Una situación nada fácil que va a producir a partir de ese 20D otro ciclo político. No creo, sin embargo, que vaya a ser acontecimiento similar al bing-bang; va a sustanciar en clave parlamentaria la modificación social que viene produciéndose desde 2011 pero no va a ser una revolución.