Por Francisco FLORES TRISTÁN

No tuve oportunidad de ver completo el debate de los distintos candidatos a la Secretaría general del PSOE, entre otras razones por la hora inadecuada. Da la sensación de que la dirección del PSOE intentara que lo viera la menor gente posible. Pero lo que vi, y las reseñas y comentarios posteriores de los medios, es suficiente para hacerme una idea de los planteamientos de cada candidato/a. Me llama la atención la falta de programas y estrategias de futuro  o la simpleza de los mismos especialmente de los dos candidatos con mayor número de avales. Por ejemplo del discurso de Susana Díaz podemos colegir que no quiere escorarse a la izquierda ni tampoco buscar pactos en esa dirección. Pero como propuesta concreta positiva su principal idea es la apuesta por un PSOE “como el de siempre”, por un “PSOE ganador” que, si consiguiera serlo, no tendría que pactar con nadie. Imagino que cualquier dirigente de cualquier partido intenta promover que el suyo sea ganador pero… cómo se consigue esto? El principal argumento de Díaz es el apoyo de los barones territoriales y de los antiguos dirigentes (Felipe, Guerra, Zapatero, Bono, Rubalcaba…) de lo que se deduce que, dado el apoyo de los antiguos líderes y de las mismas ideas, el PSOE volvería a ser partido ganador ¡!!

Por Rossana ROSSANDA

concentración del movimiento 15M en la Plaza de la Encarnación, Sevilla. Foto Flick: Ale Arillo
concentración del movimiento 15M en la Plaza de la Encarnación, Sevilla. Foto Flick: Ale Arillo

Es ya común decir que la política ha quedado devorada por la economía, entendiendo con esto que aquella no tiene ya el poder de decidir sobre asuntos económicos, los movimientos de capital, el gigantismo financiero, las líneas de inversión. Esto es en gran parte verdad, siempre que quede claro que aquella no ha sido desposeída de los mencionados poderes por una guerra externa o por un golpe de estado interno sino que ha sido despojada por su propia elección, a través de normas y leyes de sus parlamentos, en general solicitadas por sus ejecutivos. La primacía de lo económico ha sido en suma una elección de la política, como fueron los acuerdos de Bretton Woods y el “compromiso capital-trabajo” tras la segunda guerra mundial en Europa. Lo recordamos porque a la antipolítica de derecha y de izquierda, en su polémica alterna con los partidos y el grupo de notables que mantiene las riendas de los mismos, les gusta olvidarlo. Gran parte de las nuevas siglas antipartido que están hoy presentes, no solo en Italia, se consideran vírgenes de la influencia de las viejas camarillas nacidas en el seno de los partidos o de los sindicatos, que han dado lugar a las corruptelas o, cuando menos, a los personalismos hoy imperantes.

El eslogan de Alba “Dejemos que todos se expresen antes de decidir algo” y, el no muy diferente de todos los “Se puede cambiar” y de la desconfianza de muchos movimientos hacia cualquier forma de organización, da por descontado que el principal vicio de partidos y sindicatos se basa no en sus programas sino en sus cúpulas directivas, incluso cuando éstas son elegidas de la forma más democrática. Cualquier poder superior a otro, aun delegado y a pesar de que esté otorgado para una duración transitoria, se convierte en opresión, sostenía Bakunin contra Marx, el cual tampoco iba más allá de un sistema de consejos.

Elecciones primarias, listas abiertas, modalidades electivas… desde hace años se viene planteando en foros  y en diversos países el problema del agotamiento de las listas de partido, cerradas y dependientes únicamente, salvo excepciones de los últimos tiempos, de las internas dinámicas partidarias, así como de la necesidad de introducir nuevas formas electivas para dinamizar las instancias representativas. En Italia, país sorprendente y decepcionante a la vez en lo que respecta a las innovaciones políticas, acaba de surgir una iniciativa a favor de establecer primarias para la elección del candidato a presidente del gobierno por parte de la coalición del centro izquierda. La revista Micromega y su director Paolo Flores d’Arcais, además de otros cuatro firmantes (Giorgio Airaudo, Margherita Hack, Gad Lerner, Arturo Parisi) , han propuesto la recogida de firmas para un manifiesto a fin de conseguir que el Partido Democrático (Bersani), la Italia de los Valores (Di Pietro) e Izquierda Ecología y Libertad (Vendola) se comprometan con  esta propuesta. Nos parece muy conveniente dar la versión en español de esta iniciativa a fin de suscitar entre nuestros lectores y colaboradores un debate que nos ayude a encontrar vías de renovación de la política, a escala nacional española pero también pensando en esa Europa con instituciones más transparentes.

¡Primarias de coalición, inmediatamente!

Firma la petición dirigida a Bersani, Di Pietro y Vendola

Pedimos que las secretarías del Partido Democrático, de Italia de los Valores y de Izquierda Ecología y Libertad, se conviertan lo antes posible en promotoras de elecciones primarias de coalición para elegir el candidato a primer ministro.