Por Anna COOTE

Jornadas prolongadas y salarios escasos están causando estragos en nuestras vidas. En vez de fijarnos tanto en el crecimiento, la reestructuración de la semana laboral permitiría que la gente prosperara.

El aumento de la presión en el trabajo está haciendo pagar un pesado peaje a la vida del hogar. Los trabajadores dicen que sus jefes les quieren antes en el trabajo que en la familia, y que estén de guardia todo el día. De cada cuatro entrevistados más de uno confirma que trabaja más horas de las que desea, según la última encuesta de YouGov.