Por Javier ARISTU

La ciudad de Sevilla tiene un componente esquizofrénico con el pasado. A esta ciudad a orillas del Guadalquivir la vuelve loca un olor de incienso por las calles que anuncia ya la Semana Santa, la enternece cualquier retablo barroco cargado de oros y angelitos y una fracción consistente de su ciudadanía suele desvanecerse ante la recuperación de una vieja talla de un Cristo crucificado…pero desprecia todo valor histórico que no tenga que ver con ese arquetipo cofrade o religioso. Hoy se estrena en el canal Movistar la serie La Peste que acaba de realizar el sevillano Alberto Rodríguez y que transcurre en la ciudad del siglo XVI: veremos cuáles son las reacciones del senado capillita.

Por Juan MORENO PRECIADOS

El pasado día 28 de enero el Auditorio Marcelino Camacho estaba lleno para la presentación del libro “La matanza de Atocha” de Isabel y Jorge Martínez Reverte. La semana anterior la misma sala con capacidad para más de 1000 personas se había visto ampliamente desbordada en un mitin de CCOO y UGT en defensa del derecho de huelga y en solidaridad con las decenas de procesados (como los 8 de Airbus) por la huelga general contra la reforma laboral. En este caso, pese a que estaban presentes periodistas y fotógrafos apenas salió una línea en la prensa.

Por Juan MORENO

marotoLa autobiografía que voy a comentar no es la de un personaje famoso, ni la de un aspirante a premio literario, sino la de un militante obrero…

Yo comparto, naturalmente, los numerosos y merecidos elogios a la obra de  García Márquez  publicados recientemente con motivo de su fallecimiento. Sin embargo, no estoy seguro  de que Vivir para contarla, sus memorias tardías e incompletas se encuentre entre sus mejores trabajos. Ese es un género difícil sobre todo cuando el biografiado es alguien importante.

La autobiografía que voy a comentar no es la de un personaje famoso, ni la de un aspirante a premio literario, sino la de un militante obrero, que nunca vivió ni luchó para contarlo, pero que ahora, ya anciano, ha decidido escribir su vida, y lo ha hecho como siempre hizo todo, a puro pulmón, imprimiendo el libro a su costa (no figura editorial alguna) y vendiéndolo personalmente.

El pasado jueves día 10 de mayo en la Puerta del Sol, me encontré con Feliciano Maroto, compañero del Metal a quien no veía desde hacía mucho tiempo. Me enseñó y vendió por 12 euros su libro: “solo me llevo 3 euros por ejemplar”, me dijo.