Por José GARCÍA GARCÍA

Foto: Carlos M. González

Las nuevas tecnologías de la comunicación nos permiten, como es el caso de internet, compartir información y opiniones  así como conocer de inmediato, cuando no “in situ”, qué está ocurriendo al otro del mundo, haciendo casi imposible ocultar lo que acontece a nuestro alrededor. Si este efecto lo podemos situar en la parte positiva de la balanza hay otros efectos que se han de colocar  en la parte negativa de la misma. Me refiero a que ante éste flujo, esta globalización de la noticia, sistemáticamente damos por buena cualquier información que nos llega por la red o a través del correo y reenviamos sin constatar e incluso a veces sin pararnos a leer. De esta forma y en medio de grandes campañas mediáticas crean una corriente de opinión que terminamos haciéndola nuestra como en el caso de la credibilidad de los políticos en nuestro país (aunque algunos han dado razones suficientes para ganarse dicho descredito).

Es precisamente en medio de esta crisis cuando lanzan la noticia de que somos el país que más políticos tiene, en concreto 445.568. Esta afirmación, además de no ser verdad, es tremendamente peligrosa, porque tergiversa la realidad y desvía la atención de los verdaderos problemas, mientras el gobierno sigue haciendo y deshaciendo a su antojo y  muestra una irresponsable falta de respeto al sistema democrático.