Por Javier ARISTU

Son decenas los artículos que se han publicado en estos dos días acerca de Jeremy Corbyn. Algunos los he leído y son muy recomendables. Aquí va mi pequeña colaboración para ayudar a  interpretar en su justa medida el suceso.

Leía el otro día un twit de Raúl, un amigo de las redes sociales al que sigo con interés, en el que decía: La izquierda española a punto de convertir al nuevo líder del laborismo británico en su nuevo Alexis Tsipras. Efectivamente, la elección al frente del laborismo de James Corbyn, encuadrado en lo que podríamos llamar el ala izquierda de esa formación, ha desatado en ciertos sectores de nuestros izquierdistas políticos una suerte de ebullición, como si nos hubiera fallado Tsipras y necesitáramos un nuevo fichaje, esta vez proveniente no del sur sino precisamente de la parte más alejada de la “izquierda europea”.  No sabemos si al “aguanta, Alexis, que ya llegamos” habrá que añadir ahora “Bienvenido, Jeremy, al equipo del cambio”. Todo se andará. De momento se pueden decir algunas cosas sobre esta elección de un nuevo dirigente (nuevo, con 66 años, es mucho decir) en el partido más peculiar y original del arco socialdemócrata europeo (del continente, diría un británico).

Por Luke MARTELL

Ed Milliband

Una mirada al Reino Unido no viene mal cuando hablamos del futuro de Europa. Tras la conferencia de otoño del partido Laborista publicamos este análisis de Luke Martell, profesor de Sociología política en Sussex University, sobre la nueva orientación del PL.

Se le ha solido acusar a Ed Milliband,  lider del Partido Laborista británico, de ser flojo y torpe en los discursos pero fácil y más conversacional en las interacciones. Si nos guiamos por las populares entrevistas en televisión la mitad de la población del Reino Unido ni siquiera sabe quién es.

Por eso esta semana cambió su enfoque en el discurso del líder en la conferencia anual del partido. Lo memorizó, abandonó las notas y el teleprompter, y se entregó con fluidez durante una hora, con la participación de la audiencia. Se le ha acusado de estar ausente durante las últimas semanas. No es de extrañar. Ha debido de tener un centenar de ensayos frente al espejo.

Estilísticamente funcionó. Los expertos consideran que expuso “un discurso humano”. Lo hizo bien viniendo de un chico normal de una escuela integrada de Londres, opuesto a esos chicos pijos del gobierno que quieren atacar a los pensionistas para financiar los recortes de impuestos en su propio beneficio. Hizo reír a la gente y habló con pasión.