Por Javier ARISTU

Reconozco que no he visto completo este tercer debate de investidura, todavía sin solución hasta mañana sábado. En cierto modo ya me desaniman este tipo de encuentros de oratoria. He visto y oído, en diferido, algún que otro discurso suelto de distintos portavoces donde se observan ya maneras nuevas, seguramente más broncas, en algunos protagonistas que parecen adelantar lo que puede ser esta legislatura: un continuo de enfrentamientos y visualizaciones de confrontación. Veremos.

Me ha llamado la atención la insistencia de algún portavoz en “hacer historia” —dicho por él mismo— y en marcar el discurso como si fuera el torero Luis Miguel Dominguín levantando su dedo índice queriendo decir al respetable: “Soy el number one”. Me temo que se abre una legislatura de “primeros espadas” pero no sé si los toros les permitirán lucirse. Ortega y Gasset, cuentan algunos, decía de su tiempo que “ahora no se torea. Hoy se hace estilo”.

Por Francisco PALERO GÓMEZ

Se decía en aquel 1975 y en aquella Guadalajara donde habitaba, que un viejo republicano, escaso de recursos, llevaba años yendo todas las mañanas al quiosco de prensa y cogía el periódico, sin comprarlo, aun indicando el quiosquero que podía mirar en su interior, a lo que respondía no ser necesario, porque la noticia que él esperaba iba a aparecer en primera página.Y un día la primera página reseñaba un lacónico “FRANCO HA MUERTO”, junto a la imagen del dictador metido en el féretro y Arias Navarro llorando. Y ese día, el único en su vida desde que terminó su condena en Cuelgamuros, allá por el año 1956, ese hombre compró el periódico.