Por Javier ARISTU

Cumpliré años el mismo mes de las elecciones generales de esta primavera. El 28 de abril nos llaman, españoles, a las urnas. Tras barajarse otras opciones, finalmente el presidente Sánchez convoca para ese domingo, justo un mes antes de las elecciones europeas, municipales y autonómicas que serán el 26 de mayo. Una primavera rellenita de tensión. Cumplo años y espero celebrarlo por partida doble.

Por Javier ARISTU

Nunca habíamos asistido a un silencio tan apabullante. La izquierda, las izquierdas andaluzas más propiamente, está callada, muda, sorprendida ante los resultados del 2D y sin saber cómo actuar ante el nuevo marco surgido de aquel domingo que pasará sin duda a la historia de sus desgracias. Desde aquella jornada en que salieron por el tablero de la televisión las cifras que le trajeron la desventura no hemos escuchado ni una sola propuesta operativa desde el PSOE ni desde Adelante Andalucía. Es como si todavía estuvieran noqueados por el impacto. Alelados.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Más sorprendente resultó el resultado de Andalucía Adelante especialmente por el hecho de que las encuestas le daban un porcentaje de escaños en ascenso equivalente aproximadamente a los de Ciudadanos y el PP. Sin embargo el resultado final ha sido un retroceso de tres escaños (17 frente a los 20 que resultaban de sumar Podemos, 15 e IU, 5 en las elecciones de 2015) y de casi 300.00 votos respecto a los obtenidos por estas dos fuerzas en 2015.  ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué se ha producido este retroceso comparativamente tan fuerte e incluso más que el del PSOE? Es evidente que AA no solo no ha logrado incorporar el voto frustrado socialista sino que ha sido aquejada del mismo problema, una fuga importante de votantes desencantados que probablemente han acabado mayoritariamente en la abstención. Algunas opiniones señalan que la unión de ambas fuerzas sentó mal en una parte de los afiliados y simpatizantes de cada una de ellas.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Javier Aristu acaba de publicar en estas páginas una serie de excelentes artículos en los que se analizan los resultados de las recientes elecciones al Parlamento andaluz y se apuntan algunos factores de los mismos. Me gustaría, al hilo de este debate, abundar en algunos de estos factores intentando no repetir aspectos ya comentados por Javier.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Como saben ustedes, se conoce habitualmente como “Reconquista” ese larguísimo período de ocho siglos en el que dos civilizaciones, la cruzada y la musulmana, se combatieron para dirimir el primer gran problema territorial en la Península Ibérica. Aquella guerra terminó en 1492 con la derrota mahometana pero se reprodujo a partir de entonces en otras batallas destinadas a asegurar el tránsito del “imperio hacia Dios” o a para implorar al apóstol Santiago para que “cerrara España” a la influencia de judíos, moriscos, erasmistas, protestantes, ilustrados, librepensadores, republicanos, rojos, separatistas, masones todos ellos que decía Francisco Franco. La pira, el garrote, la horca, el paredón han sido los argumentos más frecuentes utilizados contra las víctimas de la eugenesia reconquistadora.