Por Javier ARISTU

Las elecciones generales en democracia suponen el máximo de tensión en lo que se refiere a la capacidad de una sociedad para promover respuestas al presente y decidir su futuro. No quiere ello decir que cada uno de los días y semanas que anteceden y proceden a unas elecciones no estén cargados de “importancia histórica”, todo lo contrario. Hay veces que una acción o suceso en un día concreto supone más pasos adelante que muchas elecciones generales. Hablemos de, por ejemplo, la huelga general del 14 de diciembre de 1988, o de los días en torno al 15M de 2011, acontecimientos que han marcado sin ninguna duda la historia reciente de este país. De esa afirmación —que las elecciones son el clímax de una democracia— habría que deducir que los protagonistas de las mismas, los candidatos principales, son la expresión más rezumada y destilada de la riqueza política de un país, la máxima concentración de inteligencia política de una nación. Pero no es así, ni tiene por qué ser así. Al menos estas elecciones del 20D no me parece que estén señaladas por ese grado excelente de selección política. Está amaneciendo una nueva generación política, esto es indudable, pero no viene acompañada, me parece, de lo mejor de esa prole que bordea la treintena y que se supone es el futuro político de España para los próximos 25 años.

Por Javier ARISTU

Ayer, día de comienzo de la campaña electoral, CC.OO. de Sevilla logró reunir en su sede, en acto público informativo, a los cabezas de lista provinciales de cada una de las candidaturas más representativas. Su reclamo era evidente: que cada una de las fuerzas políticas expusieran ante el público sus programas de cara a los asuntos que más pueden interesar a un sindicato como son el trabajo, el empleo, los derechos sociales de los trabajadores o los aspectos relacionados con las reformas laborales.

Considero que es un éxito que un sindicato celebre este tipo de actos convocando a las fuerzas políticas a debatir entre ellas y a explicar públicamente lo que piensan sobre esos asuntos. Como hemos dicho repetidamente en este blog el trabajo está siendo «invisibilizado» en los medios de comunicación, se tiende a crear opacidad alrededor de ese mundo, como si fuese algo marginal, exterior a la sociedad actual. En los medios que manejan la información política priman más aspectos anecdóticos, personales o simplistas de los candidatos que los verdaderos asuntos que hoy padecen los españoles; en cierto modo, mirar un programa de debate político en una televisión —con algunas y notables excepciones— es como ver un programa de estrellas de la canción.

Por Antonio SÁNCHEZ NIETO

Como es sabido, la actual crisis económica ha supuesto para el paradigma neoliberal lo que la caída del Muro de Berlín para el socialista. Lo dicen los sociólogos, economistas, filósofos y demás personal de izquierdas dedicado a la noble tarea del pensar. Pero, a pesar del reconocido-fracaso-de-su-política- neoliberal, están llevando a cabo sus reformas a tal velocidad y profundidad que van a dejar a Europa irreconocible. Menos mal que son reformadores y no revolucionarios…

Por Pedro Ángel JIMÉNEZ MANZORRO

Ayer venía de algún sitio imbécil y me llamó la atención una chiquilla que no alzaba  mucha altura desde el suelo inclinado de mi calle. La madre cubría la retaguardia pero la dejaba hacer. La sonrisa de la párvula me ganó en seguida.  Ella, sabedora de su encanto, pasó al ataque. Me pretendía vender una papeleta. Sortean un jamón de pata negra y de bellota sin males criticables por la OMS. No suelo adquirir papeletas de estas de dudosa legalidad porque al final acabas apoyando a una cofradía o similar y el cuerpo no se me hace.

Por Javier ARISTU

Algunos están hablando desde hace tiempo de una nueva transición. Otros se refieren al modelo político surgido de la Constitución de 1978 como el viejo régimen, con el que hay que romper. Por otro lado se habla de un proceso constituyente. Algunos dicen que con su simple presencia en el tablero han cambiado la política y que ahora se trata de cambiar de gobierno, lo que significa, obviamente, una reducción de las iniciales ambiciones. Líderes hay que propugnan un nuevo país. Como se puede deducir, en algunas zonas del debate político la cosa suena a crear una nueva situación, romper con el pasado e instaurar un nuevo modelo de convivencia política. ¿A través de la reforma o de la ruptura?

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Estamos en precampaña electoral y esta vez los datos de las encuestas nos hacen pensar  en unos resultados bastante menos previsibles que en ocasiones anteriores. La volatilidad es muy alta. No hace nada Podemos se situaba prácticamente en primer lugar. Tras las elecciones catalanas entra en crisis y cae en picado; últimamente parece remontar. Ciudadanos  estaba hace pocos meses en cuarto lugar, a distancia de los otros tres. Hace unos días un sondeo les daba como segunda fuerza, adelantando al PSOE.  Hace menos de un mes el PSOE  figuraba en primer lugar pero  el sondeo antes citado, hace menos de una semana, lo situaba en tercer lugar. Hay un dato sin embargo  que varía poco. Casi todos los sondeos dan al PP siempre en primer lugar aunque eso sí, perdiendo un gran número de votos y desde luego, la mayoría absoluta.

Por Javier ARISTU

Dos noticias han movido la cacerola electoral. La primera viene de Podemos y se refiere a la designación del antiguo JEMAD como candidato de esta formación en Zaragoza. La aparición del general Julio Rodríguez en la escena política a través de Podemos ha significado un aldabonazo, sin duda, y somete a las demás fuerzas competidoras, especialmente al PSOE, a un tour de force, a ver quién puede más a la hora de presentar candidatos estrellas. Pero presentar en una lista electoral al general que presidió el JEMAD no es lo mismo que presentar a un juez o a un empresario. Los militares en este país han significado mucho y el hecho de que Julio Rodríguez —a partir de ahora es eso un nombre y un apellido y ha dejado de ser general— haya decidido dar ese paso marca, en cierto modo, una agenda de cara a la política de defensa respecto a la OTAN y los cambios en Europa. El mismo ha manifestado ya la perspectiva de esos cambios. Que Podemos, además, acepte en sus listas a este tipo de figuras le condicionará sin duda a la hora de construir su alternativa de defensa y de cara al estamento militar español. De momento ya han decidido desengancharse de esas manifestaciones contra la base de Rota que tradicionalmente organizaban las diferentes plataformas de las izquierdas andaluzas. Tengo para mí, sin embargo, que esta decisión de Rodríguez y de Podemos va a suscitar entre los militares un cierto cabreo: no es aceptable para estos que su antiguo máximo jefe se haya ido ahora con los chicos del cambio, con la representación de los peores males de la patria.

Por Javier ARISTU

Estamos en vísperas electorales y el panorama no ha terminado de aclararse si hacemos caso de los sondeos electorales que, como ya nos dice la experiencia, no aciertan del todo o se resbalan estrepitosamente como también demuestran algunas últimas elecciones.
Hasta entonces me voy a abstener de adelantar vaticinios y dejaremos que las fuerzas políticas que se van a presentar desarrollen sus propuestas y sus alternativas a la actual situación. Una situación nada fácil que va a producir a partir de ese 20D otro ciclo político. No creo, sin embargo, que vaya a ser acontecimiento similar al bing-bang; va a sustanciar en clave parlamentaria la modificación social que viene produciéndose desde 2011 pero no va a ser una revolución.