Releyendo a Carlos Lerena

Por Pedro E. GARCÍA BALLESTEROS

Qué duda cabe que el desmantelamiento del mínimo Estado de Bienestar que disfrutábamos (¿?) afecta a las condiciones laborales del profesorado, el funcionamiento de los centros y, por supuesto, al acceso a la educación de la ciudadanía en general. Sin embargo, no deberíamos confundir los árboles con el bosque, incluso aunque los primeros estén intentando ser podados o cortados apresuradamente.

 El panorama-bosque de la educación actual en España se caracteriza por rasgos fuertes que vienen de lejos, que aparecieron en la escena internacional en los años 80 y que en España se introdujeron y fortalecieron con claridad, con las singularidades propias de nuestra historia escolar, casi de forma paralela . Los recortes y la crisis no han hecho mas que colocar un espejo (de los horrores en algún caso) que nos devuelve los trazos reales y fuertes, en blanco y negro, pero éstos NO SON CONSECUENCIA de crisis y recorte alguno. La crisis no hace más que hacer visibles los barrotes y hacernos consciente de los parámetros que en los últimos 25 años han conformado y ahormado el panorama educativo.

 La mejor forma de demostrar lo anterior, para no hablar a toro pasado, quizás sea acudiendo a un autor clásico, o que debería serlo, y convenientemente poco citado y casi olvidado en estos momentos. Se trata de Carlos Lerena al que usaremos como él quería usar a los clásicos: para entender el presente y actuar sobre él. Como buen conocedor del marxismo, en sus fuentes originales, conocer la historia para dirigirla.