Por Carlos ARENAS POSADAS

(Texto de la conferencia que iba a pronunciar en el paraninfo de la Universidad de Sevilla hoy día 12 de diciembre de 2018 en un acto conmemorativo del 200 aniversario del nacimiento de Karl Marx y que ha sido suspendido por el rectorado)

A lo largo de la segunda mitad del año 1854 y, dos años después, en el mes de agosto de 1856 Karl Marx se ocupó de España en una serie de artículos que publicó en New York Daily Tribune. Se trató de trabajos periodísticos de los que hoy llamaríamos alimenticios y que le daban para malvivir en una época en que estudiaba en Londres la economía política clásica que serviría de base a la magna obra El Capital.

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Por Carlos ARENAS POSADAS

Como saben ustedes, se conoce habitualmente como “Reconquista” ese larguísimo período de ocho siglos en el que dos civilizaciones, la cruzada y la musulmana, se combatieron para dirimir el primer gran problema territorial en la Península Ibérica. Aquella guerra terminó en 1492 con la derrota mahometana pero se reprodujo a partir de entonces en otras batallas destinadas a asegurar el tránsito del “imperio hacia Dios” o a para implorar al apóstol Santiago para que “cerrara España” a la influencia de judíos, moriscos, erasmistas, protestantes, ilustrados, librepensadores, republicanos, rojos, separatistas, masones todos ellos que decía Francisco Franco. La pira, el garrote, la horca, el paredón han sido los argumentos más frecuentes utilizados contra las víctimas de la eugenesia reconquistadora.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Queridos muchachos y muchachas: me duelen los ojos de veros envueltos en banderas nacionales. Os he visto por televisión en Barcelona arropados con la estelada; os he visto por las calles de Sevilla con la roja y gualda. Creéis que os sientan bien y transitáis despreocupados, alegres, sosteniendo unos y otros con un nudo al cuello el patriótico atuendo. Os recuerdo por si no estuvisteis atentos en clase que, de la misma manera, una juventud alegre y orgullosa de serlo, la giovinezza, fue el motor de los movimientos fascistas en la Europa de comienzos del siglo XX. No se envolvían entonces en banderas pero sí en camisas pardas, azules o negras, qué más da. La inmensa mayoría de ellos murieron en guerras mundiales, en colonias lejanas o en guerras civiles sin saber muy bien por qué y mucho menos para qué.

Por Carlos ARENAS POSADAS

“A mis amigos catalanes”

En 1799, Francisco de Goya pintó este aguafuerte dentro de la serie “caprichos” en el que nos venía a decir como el pueblo soportaba el peso (y algo más) de los dos jamelgos que constituían por entonces los poderes constituidos: la monarquía y su aparato aristocrático y militar, y la Iglesia. Han pasado de aquello más de dos siglos; en el ínterin un Estado fallido no ha podido ni querido domar a aquellos ni a otros nuevos jamelgos que se han unido al olor del pesebre. Los nuevos jumentos son las oligarquías empresariales, centrales y periféricas, que han hecho del Estado, que debió ser de todos, su particular proveedor de alfalfa. Mientras ha habido pitanza para viejas y nuevas acémilas, cada una ha montado sobre el esforzado pueblo español a golpe de sus respectivas mitologías nacionalistas.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Tiempo muerto: se dice de la petición que en algunos deportes hacen los entrenadores a la mesa de control del tiempo con objeto de suspender momentáneamente el partido, reunir a sus jugadores para corregir sus errores, reconsiderar estrategias y modificar posiciones en la reanudación.

Este país necesita un tiempo muerto que obligue a parar a los dos conductores de las locomotoras que circulan en sentido contrario, a los que, obcecados y de forma criminal,  amenazan la integridad de los pasajeros de ambos trenes.

Por Carlos ARENAS POSADAS

No es casualidad, ahora que las alternativas “de clase” parecen insuficientes como alternativas al sistema capitalista en su versión ultraliberal, ahora que se intuyen alternativas protagonizadas transversalmente por los “agraviados”, precarizados, trabajadores empobrecidos, clases medias decaídas, jóvenes sin futuro y ancianos agobiados por el futuro de sus pensiones, esto es, por  esa masa crítica que antes llamábamos “el pueblo”, que la derecha se lance con el cuchillo entre los dientes a la descalificación del “populismo”.

Por Carlos ARENAS POSADAS

A pesar de las bufonadas que se le han descrito; es más, gracias a esas bufonadas, Donald Trump ha conseguido ser presidente de los todavía unidos Estados Unidos de América. No cabe duda de que este individuo, antes master chef de un programa de cazatalentos para empresas sin escrúpulos, ha seguido su propio instinto y el asesoramiento de la gente que ha dirigido su campaña para que 60 millones de norteamericanos se hayan sentido seducidos por el mensaje borde y zafio que el truhán de pelo panocha les ha metido en la cabeza.

El tipo, una vez llegado a la Casa Blanca, que es lo que quería, posiblemente reduzca la zafiedad de su discurso y abandone lo más grosero de su casposo programa; se pondrá en manos, como lo han hecho todos los presidentes anteriores, de los poderes fácticos y aquí paz  -espero- y después gloria. El truhán, desde el primer momento, apelando a la unidad de la nación en contra de la fractura social que preconizaba, ya ha abandonado a los suyos y, tirará a la basura, qué duda cabe, las reaccionarias pero sinceras expectativas de muchos de sus votantes.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Los carlistas han ganado la batalla después de 175 años. Llegaron a tener casi un estado propio de corte clerical y reaccionario en la zona montañosa del norte de Cataluña entre 1834 y 1840; derrotados, se enmascararon formando parte de las primeras hornadas nacionalistas a comienzos del siglo XX; en los primeros años veinte del siglo pasado organizaron y dirigieron las bandas de pistoleros del Sindicato Libre que asesinaron a obreros cenetistas bajo el dictado de nacionalistas burgueses y de generalotes sádicos como Martínez Anido o Primo de Rivera. En 1934, durante la República, se auparon al carro de la clase pequeño burguesa catalana para proclamar el Estado Catalán; en 1939, no sé si agitaron pañuelos a la llegada de Franco pero tuvieron cuarenta años para aislarse en el terruño y cocinar un ideario localista, remensa, meapilas y xenófobo. Desde 1978, ingresan en todas las organizaciones nacionalistas formando parte del ala independentista de las mismas, desde el pujolismo hasta la CUP, la organización heredera del pensamiento libertario catalán y, por tanto, de los asesinados por los carlistas entre 1919 y 1923.

Por Carlos ARENAS POSADAS

La mayoría absoluta del PP, la que consiguió en 2011 con celestiales promesas que engatusaron a esa parte de la población que tiene a gala pasar de política, ha producido la última de las cacicadas populares: cambiar por decreto la ley que regula la estructura de los grados universitarios, para que puedan pasar de cuatro a tres años, pasando los estudios de postgrado de uno a dos.

Sin consultar con nadie, se lanza, solo cinco años después de la última reforma en la universidad, a una nueva, con lo que coincidirán el próximo curso estudiantes de tres planes de estudios distintos: los de las extinguidas licenciaturas de cinco años; los de los actuales grados de cuatro y los de los nuevos grados de tres.

Cuáles son las intenciones y las consecuencias  de la reforma:

Una. Recortar el gasto universitario. Haciendo sencillas cuentas, con la reducción de un curso, sobrarán de las universidades un 25 por ciento de los profesores, lo que afectará, como ya lo está haciendo, a personas con muchos años en la carrera docente que tendrán un difícil encaje en el mercado de trabajo.

Dos. Reducir un año el grado universitario supone recortar  en un 25 por ciento la inversión familiar pero también el dinero destinado a subvencionar las tasas universitarias, a pesar de que en España sean unas de las más altas de Europa (recordar que el Estado subvenciona en torno el 80 por ciento del precio real de la matrícula).