Por Juan MORENO

marotoLa autobiografía que voy a comentar no es la de un personaje famoso, ni la de un aspirante a premio literario, sino la de un militante obrero…

Yo comparto, naturalmente, los numerosos y merecidos elogios a la obra de  García Márquez  publicados recientemente con motivo de su fallecimiento. Sin embargo, no estoy seguro  de que Vivir para contarla, sus memorias tardías e incompletas se encuentre entre sus mejores trabajos. Ese es un género difícil sobre todo cuando el biografiado es alguien importante.

La autobiografía que voy a comentar no es la de un personaje famoso, ni la de un aspirante a premio literario, sino la de un militante obrero, que nunca vivió ni luchó para contarlo, pero que ahora, ya anciano, ha decidido escribir su vida, y lo ha hecho como siempre hizo todo, a puro pulmón, imprimiendo el libro a su costa (no figura editorial alguna) y vendiéndolo personalmente.

El pasado jueves día 10 de mayo en la Puerta del Sol, me encontré con Feliciano Maroto, compañero del Metal a quien no veía desde hacía mucho tiempo. Me enseñó y vendió por 12 euros su libro: “solo me llevo 3 euros por ejemplar”, me dijo.