Por Julián BORREGO

Siempre que se celebra el aniversario del fallecimiento de Antonio Machado a alguien se le enciende la bombilla y propone su repatriación. En esta ocasión ha sido  Luciano Alonso , consejero de Educación, cultura y deporte de la Junta de Andalucía el que le ha visto punta a un entierro al más alto nivel del poeta sevillano. Es una idea  legítima, por supuesto, pero no se yo si acertada. Me explico.

Antonio Muñoz Molina en su excelente ensayo “Todo lo que era sólido” de Seix Barral cuenta  que durante una reunión con Jose Luis Rodriguez Zapatero  éste, hablando de otra cosa, hace mención de pasada a que tiene gente trabajando en la repatriación del poeta. Con esta referencia lo que pretendo indicar es que la cuestión de que los restos del poeta y su madre vuelvan a España lleva figurando en la agenda política oficial muchos años, sin que haya tenido resultados hasta el momento.