cominPor Javier ARISTU

Pensamiento y acción es un  conocido título del sociólogo francés, ya desaparecido, Pierre Bourdieu. Uno de los más agudos y consistentes críticos de la moderna civilización basada en el principio del beneficio económico por encima de todo. Bourdieu inicia su activismo intelectual y ciudadano en los años 60, al calor de la guerra de Argelia. A partir de esa traumática experiencia que marcará a Francia durante décadas, el sociólogo desarrollará una amplísima actividad intelectual, de reflexión sobre el mundo y la sociedad postindustrial a la vez que una tarea de intervención práctica en los movimientos de resistencia y oposición social de ese país. Su desaparición en 2002 significó, sin duda, la pérdida de una de las mentes más lúcidas del pensamiento crítico.

Alfonso Comín nos dejó hace ya treinta y cinco veranos. Podría haber sido nuestro Bourdieu nacional. El ingeniero industrial Alfonso Carlos Comín llegó a convertirse en los años 70 del pasado siglo en un referente decisivo de esa combinación de pensamiento y acción que proclamara Bourdieu. Nacido en una familia carlista y muy conservadora de Aragón, protagonizará el fenómeno, común en bastantes familias de la burguesía española del franquismo, de desarrollar una migración de ese pensamiento conservador hacia las ideas marxistas y de izquierda. Llegará a ser uno de los dirigentes claves y más carismáticos del PSUC de la transición. Alfonso Comín fue ejemplo de un pensamiento mestizo pero extraordinariamente rico y productivo, hecho de diversas fuentes y migraciones intelectuales: convicciones y creencias cristianas avanzadas, animadas por el espíritu de Juan XXIII y el Vaticano II, pensamiento materialista y marxista, influido además por las experiencias políticas del 68, de la América latina sandinista y allendista, y  sustentado en un adecuado uso de la metodología sociológica para desarrollar sus estudios científicos sobre la sociedad española de la industrialización de los años 60. De esta forma, Comín escribió dos ensayos decisivos, España del Sur (1965) y Noticia de Andalucía (1970). Son títulos que analizaron y describieron de forma original e impecable la realidad andaluza de aquellos interesantísimos y dinámicos años 60. En la introducción al volumen IV de las Obras Completas de Comín, el historiador Antonio Miguel Bernal dice que “el libro de España del Sur fue, al tiempo de su publicación, como una bocanada de aire fresco en la siempre variopinta y abundante bibliografía sobre Andalucía”. Junto con los escritos publicados en aquellos años de Murillo Ferrol, Tamames, José Manuel Naredo, García Barbancho, Cazorla y otros se ayudó a configurar una visión de Andalucía que no tenía nada que ver con la oficial franquista.

Por Javier ARISTU

Terminamos este ciclo de entradas de actualidad del primer semestre con el nacimiento en el hospital de Valme de Sevilla de un niño al que le están anunciadas todas las buenas nuevas y al que le deseamos el mayor de los éxitos en esta vida. Y no digo más porque como dice Fernando Fernán Gómez en El viaje a ninguna parte, esto “es cosa delicá”.

Que las próximas elecciones ya se adivinan es asunto palpable tras leer la reseña del Consejo de ministros de hoy. Además de tener la suerte de ver al presidente Rajoy en declaraciones “en vivo y en directo”, este viernes 31 de julio (día de Ignacio de Loyola, fundador de jesuitas y promotor de técnicas de gobierno muy resabiadas) nos desvela que finalmente la pareja que nos ha dirigido el ministerio de des Educación se va de luna de miel a París: Montserrat Gomendio a la OCDE, de vicejefa; Juan Ignacio Wert, de embajador de nuestro país ante esa misma institución. Despachos de alcoba. Ingresos mínimos mensuales en la unidad familiar: más de 20.000€, además de piso gratis en la avenue Foch, servicio, chófer y dietas de desplazamiento. ¿Chollo? No, simplemente, saber estar donde hay que estar en el momento adecuado.

Otra: ha sido nombrada también hoy embajadora en la UNESCO, con sede en París, Teresa Lizaranzu, directora general de políticas del libro con Wert y esposa de Alvaro Nadal, director de la oficina económica de Rajoy. La sede de esta institución cultural, con sede en la place de Fontenoy, está instalada en un ya envejecido edificio de finales de los años 50 y que entonces fue vanguardista. La señora Lizaranzu la tendrá que visitar frecuentemente para hacer valer las demandas del gobierno de Rajoy en el que su marido, hasta noviembre al menos, desempeña un cargo de enorme ascendencia sobre su presidente. No sabemos si antes de que abandonen la Moncloa será nombrado embajador de España ante la República francesa. De esta forma las dos parejas, Wert-Gomedio y Nadal-Lizaranzu podrán pasear por el barrio Latino recordando aquellos felices años cuando los estudiantes de la Sorbona iban a echar a De Gaulle…¡Tiempos!

Por Javier ARISTU

En estos momentos tocaría hablar de Grecia. Es el asunto clave, decisivo de este arranque de verano pero no voy a decir nada nuevo que no se sepa ni aportaría ningún elemento innovador al cúmulo de análisis, opiniones y juicios sensatos que se vienen difundiendo desde el sábado noche. Lo que podría regalar a raudales es cabreo, mucho cabreo por lo que está sucediendo en relación con el país heleno, y su gente.

Hablemos de Andalucía, de los EREs, del partido gobernante y de la ética.

Finalmente, el magistrado del Supremo, Alberto Jorge Barreiro, ha resuelto imputar a dos ex presidentes de la Junta y a un ex consejeros de la misma por el presunto delito de prevaricación, y, a otro ex consejero de Empleo por el delito, además, de malversación. Lo que fue la estructura de mando de la Junta de Andalucía y del PSOE andaluz durante la década de comienzos de siglo (Chaves, Griñán y Zarrías), íntimamente relacionada con la del partido en Sevilla (Viera), tendrá que pasar por el nada deseado camino de un  juicio oral, no sabemos todavía si  en el Supremo o en otro tribunal. El golpe asestado por esta decisión del magistrado Barrero coloca a los inculpados en una situación que, hasta ahora, parecía casi imposible —siempre habían manifestado su desconocimiento de la trama— y a su partido con un problema de primer orden y que viene a ser una dificultad muy grave en los planes tanto de Susana Díaz como de Pedro Sánchez: dos presidentes federales que fueron del PSOE, un miembro de la ejecutiva con Zapatero y otro que llegó a ser responsable durante varios años de la organización más poderosa y emblemática del partido (Sevilla), son inculpados de delitos muy graves cometidos en sus etapas de servidores públicos.

Por Ramón BARRAGÁN REINA

 La política andaluza se ha complicado desde las elecciones del 22 de Marzo: ha entrado en un laberinto del que no se vislumbra una salida positiva para los andaluces. A dos meses de las elecciones aún no hay un nuevo gobierno en Andalucía que pueda hacer política que intente resolver los muchos problemas existentes en nuestra Comunidad Autónoma.

            La estrategia puesta en marcha por el PSOE para conseguir la presidencia con la abstención de alguna o algunas fuerzas políticas, no lleva muy lejos. A la vista está: ya son tres las votaciones en el Parlamento y los números se repiten (47-62). No hay salida, y si la hubiera, podría ser peor a estas alturas, sería “pan para hoy y hambre para mañana”. Susana Diaz formaría el Gobierno andaluz más inestable de la Historia andaluza, quedando a merced de las posibles fuerzas abstencionistas, que son diversas y tienen poco tienen en común. Todo deberá ser negociado, lo cual no es malo en sí mismo, sino todo lo contrario, pero visto lo visto todo cada asunto se puede eternizar. Parece que no se han medido las consecuencias o quizás sea que no importan, porque el objetivo es formar gobierno y después ya veremos, mientras los demás afilan sus garras para las siguientes batallas.

Por Javier ARISTU

Los avatares de la situación parlamentaria andaluza —la más real va camino del Rocío o de la playa, según como se mire— está provocando reacciones y opiniones curiosas, llamativas en algunos casos, como comentaremos a continuación. Incluso ha provocado encuestas peculiares como la de El País-Metroscopia del pasado 18 de mayo sobre la opinión de los andaluces acerca de una repetición de las elecciones autonómicas en nuestra Comunidad. Las encuestas y los estudios demoscópicos tienen el valor que tienen y además, en algunos casos (veremos el nivel de acierto en las municipales del domingo 22 de mayo) se equivocan. El problema no es que se equivoquen las encuestas; estas se hacen para medir la temperatura social en ese momento que, como temperatura y como sociedad, es algo voluble y cambiante por lo que no nos debemos escandalizar de sus errores. El asunto es cómo ciertos medios entran en liza parlamentaria publicando aquellas noticias y reportajes que le pueden venir bien para sus propios intereses.

Hablaba antes de reacciones y opiniones curiosas o llamativas. Algunas hay, como las del ex parlamentario y dirigente socialista Luis Ángel Hierro. En un artículo firmado en Andalucesdiario encauza su indignación por la inexistencia de acuerdo para dejar gobernar a la candidata de su partido, critica a Podemos, Ciudadanos, PP e IU por impedir ese hecho y defiende la independencia de los procesos electorales andaluces respecto de cualquier otro con la idea de destacar la importancia de la autonomía andaluza. Nada que no sea legítimo dentro del campo de la opinión personal y política por lo que no voy a polemizar con él en relación con su criterio sobre el actual desacuerdo y estancamiento parlamentario. Sí me resulta chocante su canto a la importancia de la autonomía andaluza cuando afirma: «Aquí el problema es que, por tactismo político, PP, Podemos, Ciudadanos e IU echan por tierra el trabajo que venimos haciendo los andaluces y andaluzas desde hace 35 años para defender nuestra singularidad y nuestro autogobierno y separarnos de la tendencia uniformista y centralizadora que siempre ha querido la derecha para esta tierra».

Por Javier ARISTU

Nunca se arrepentirá lo suficiente Susana Díaz de haber adelantado las elecciones andaluzas al pasado 22 de marzo. Cada día que pasa es un grano en la cuenta de ese error. Antes dependía de una minoría que participaba dentro de un gobierno y ahora tiene enfrente a cuatro partidos que conforman una mayoría de rechazo, ninguno de ellos con posibilidad —de momento— de pactar con ella de forma estable y  que es posible que  nunca vayan a estar con ella en tareas de gobierno. De un gobierno de coalición en 2012, con acuerdo firmado, con tres consejeros de IU, y con un Maíllo y la mayoría de la dirección andaluza de esta formación que estaban a pesar de los pesares por mantener ese pacto de gobierno, Susana Díaz ha pasado a suplicar “que la dejen gobernar” en solitario. Y hasta ahora le han contestado que no.

La candidata socialista y antes presidenta pretendió cambiar, ahora se ve claro,  el ciclo electoral de este año 2015; lo que no se sabe es que con qué finalidad. Desde luego, y a la vista de los resultados, no parece que a pesar de haber mantenido los mismos escaños, lo cual se puede considerar un éxito en los tiempos que corren,  haya conseguido un triunfo político. La aritmética parlamentaria es la que es. Susana Díaz y el PSOE andaluz están ambos peor que antes. Cuando adelantó las elecciones, situándolas dos meses previos a las municipales y autonómicas y medio año de las tan decisivas generales de final de 2015, creía romper un hipotético curso de descenso de su partido y que, con los resultados que esperaba, la situaría en una plataforma inmejorable para gobernar Andalucía e influir a su vez en la política española. Se ha topado con el enorme escollo de que le faltan 8 escaños para tener la mayoría absoluta y, lo que es peor, enfrente tiene cuatro partidos y 62 diputados que están en el lado completamente contrario: no quieren pacto de gobierno de ningún tipo pero tampoco están dispuestos a dejarla pasar de rositas absteniéndose en la investidura “para dejarla gobernar”.

Por Félix TALEGO, Ángel del RÍO y Agustín COCA

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos”Don Quijote

En unos días comienza una nueva campaña electoral marcada por la acción intensa de las organizaciones políticas en busca del mayor número de votos para sus candidaturas. En estos períodos se activan las relaciones entre los miembros del partido y cuadros dirigentes, militantes, afiliados y hasta simpatizantes desempeñan un rol de crucial importancia para el desarrollo de la estrategia electoral. E, inevitablemente, surgirán las preguntas sobre la existencia y la ética de las redes clientelares y el voto cautivo. En este sentido, quisiéramos reflexionar sobre estos asuntos poniendo el foco en la naturaleza interna de la relación clientelar que, entendemos, trasciende el ámbito de lo político-partidista y modela, en buena medida, una forma de estar y concebir la vida toda.

LA GRABACIÓN

Y lo haremos poniendo como ejemplo una noticia que apareció en los medios días después de las elecciones andaluzas del pasado 22 de marzo y que, en pocos días, se convirtió en fenómeno viral extendiéndose de manera masiva por Internet y las redes sociales. La noticia incluía una grabación –hecha de forma clandestina– en la que se escucha a una alto cargo del PSOE y de la Administración andaluza –la delegada de Empleo en Jaén– instar a sus subordinados a abandonar sus quehaceres laborales para hacer campaña y pedir el voto para el partido en el gobierno.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Ni en el peor de los escenarios, me parece, pensó nunca la presidenta de la Junta de Andalucía que su decisión de abortar la anterior legislatura iba a desembocar en el callejón sin salida en el que parece haberse metido con la negativa de los partidos de la nueva cámara salida del 22 de marzo no ya a compartir un proyecto  sino tan siquiera a abstenerse para  facilitar su futuro gobierno.

Para convencer a los partidos que les son necesarios para la investidura,  la presidenta en funciones  ha recurrido a reclamarles precisamente aquello de lo que no puede presumir: lealtad institucional, confianza, abandono de tacticismos, altura de miras, etc.  El argumento supremo con el que intenta convencerles ha sido el de que el reloj de Andalucía no puede pararse.