Por Javier ARISTU

Me pongo a escribir unos breves comentarios a pocas horas de los históricos resultados de esta noche pasada con las ideas más claras que en otras elecciones. Ha sido un resultado rotundo, a pesar de las brumas que todavía tenemos por delante. Este 28 de abril la sociedad democrática ha puesto las cosas en su sitio. Los electores, con su papeleta en la urna, han clarificado el tormentoso y alborotador panorama que nos rodeaba y ha marcado el camino de por dónde debe ir la política a partir de ahora. En ese sentido han sido elecciones clarificadoras, espectacularmente purificadoras para la salud civil de este país. La noche del 28A ha cerrado un capítulo y ha abierto otro completamente distinto, creo y espero, de este relato interminable que es la historia de España.

Por Javier ARISTU

Hace diez días clausuramos un encuentro de andaluces y catalanes que ha tenido lugar en Barcelona y que hemos denominado Diálogos Catalunya Andalucía. La primera edición la celebramos en Sevilla el pasado mes de octubre; esta es la segunda de un proyecto en el que tratamos de coincidir algunas decenas de catalanes y de andaluces dispuestos a dialogar entre nosotros sobre nuestra situación como sociedades y sobre nuestro futuro en común.

Por Bartolomé CLAVERO

Antoni Bayona, jurista catalán, fue director del Institut d’Estudis Autonòmics, hoy Institut d’Estudis de l’Autogovern, institución oficial, durante el proceso de elaboración del último Estatuto de Autonomía de Cataluña, y ha sido letrado mayor del Parlament durante el procés de la fallida desconexión con España que ha desahuciado el propio Estatuto. Se ha encontrado Bayona durante todo este tiempo en la sala de máquinas del conflicto galopante entre la Generalitat catalana y el Estado español. Ha sido testigo presencial privilegiado e incluso, a su pesar, actor nada de reparto del proceso que va desde el susodicho Estatuto a un intento de desconexión de Cataluña con España pasando por el momento clave de la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010 que ya laminó el Estatuto catalán. Acaba de publicar su testimonio: No todo vale. La mirada de un jurista a las entrañas del procés, Barcelona, Ediciones 62, 2019.

Por Javier ARISTU

¿Es la estrategia del diálogo una buena estrategia para resolver, al menos de forma mínima, el asunto catalán? ¿Debe, al contrario y dada la actitud de la Generalitat, reforzarse la de la confrontación contra el independentismo? Lamentablemente, las próximas elecciones generales del 28A pueden catalizar esta dicotomía en clave de campos políticos ideológicos: la izquierda apuesta por el diálogo mientras que la derecha persiste en el palo. Y de esa forma se sustraen otros temas de debate nacional indispensable: los cambios y reformas económicas y sociales necesarias, la función de España en una Europa en crisis y en cambio, las responsabilidades nacionales en un mundo global, asuntos como la despoblación, la natalidad, las adaptaciones en la formación y la fuerza de trabajo, etc. Aun siendo un asunto de primer orden y que, consecuentemente, necesita de la máxima inteligencia y energía política, el problema catalán no puede sustraer al resto de cuestiones nacionales o de Estado. Las fuerzas políticas que se presentan en las próximas elecciones dispuestas a gobernar el país no pueden convertir a Cataluña en la excusa para no hablar de los otros asuntos.

Por Javier ARISTU

En mi entrada anterior escribía: «Un tiempo nuevo acaba de comenzar en Andalucía. Un tiempo confuso, volátil, indefinido y abierto a múltiples posibilidades. Para saber encajar en él hace falta, ante todo, desprenderse de los viejos hábitos y de las antiguas fórmulas.» Bien, pues parece que algunos, o la mayoría de los partidos en liza no han terminado de adaptarse a él. Tanto por la derecha como por la izquierda las cosas siguen en un tran-tran que no nos lleva a buen puerto. Vayamos por partes.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Oía ayer a Pepa Bueno en la SER expresando su extrañeza por el hecho de que el futuro gobierno en Andalucía, si finalmente cuaja, se estuviera dilucidando en Madrid, entre los líderes nacionales de los partidos de la derecha. Una negociación sin tapujos, decía, que suponía –o así lo entendí- como un desprecio a los habitantes de una comunidad autónoma de tan hondas raíces culturales.

Por Javier ARISTU

Nunca habíamos asistido a un silencio tan apabullante. La izquierda, las izquierdas andaluzas más propiamente, está callada, muda, sorprendida ante los resultados del 2D y sin saber cómo actuar ante el nuevo marco surgido de aquel domingo que pasará sin duda a la historia de sus desgracias. Desde aquella jornada en que salieron por el tablero de la televisión las cifras que le trajeron la desventura no hemos escuchado ni una sola propuesta operativa desde el PSOE ni desde Adelante Andalucía. Es como si todavía estuvieran noqueados por el impacto. Alelados.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Más sorprendente resultó el resultado de Andalucía Adelante especialmente por el hecho de que las encuestas le daban un porcentaje de escaños en ascenso equivalente aproximadamente a los de Ciudadanos y el PP. Sin embargo el resultado final ha sido un retroceso de tres escaños (17 frente a los 20 que resultaban de sumar Podemos, 15 e IU, 5 en las elecciones de 2015) y de casi 300.00 votos respecto a los obtenidos por estas dos fuerzas en 2015.  ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué se ha producido este retroceso comparativamente tan fuerte e incluso más que el del PSOE? Es evidente que AA no solo no ha logrado incorporar el voto frustrado socialista sino que ha sido aquejada del mismo problema, una fuga importante de votantes desencantados que probablemente han acabado mayoritariamente en la abstención. Algunas opiniones señalan que la unión de ambas fuerzas sentó mal en una parte de los afiliados y simpatizantes de cada una de ellas.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Javier Aristu acaba de publicar en estas páginas una serie de excelentes artículos en los que se analizan los resultados de las recientes elecciones al Parlamento andaluz y se apuntan algunos factores de los mismos. Me gustaría, al hilo de este debate, abundar en algunos de estos factores intentando no repetir aspectos ya comentados por Javier.