Por Javier ARISTU

En estos momentos tocaría hablar de Grecia. Es el asunto clave, decisivo de este arranque de verano pero no voy a decir nada nuevo que no se sepa ni aportaría ningún elemento innovador al cúmulo de análisis, opiniones y juicios sensatos que se vienen difundiendo desde el sábado noche. Lo que podría regalar a raudales es cabreo, mucho cabreo por lo que está sucediendo en relación con el país heleno, y su gente.

Hablemos de Andalucía, de los EREs, del partido gobernante y de la ética.

Finalmente, el magistrado del Supremo, Alberto Jorge Barreiro, ha resuelto imputar a dos ex presidentes de la Junta y a un ex consejeros de la misma por el presunto delito de prevaricación, y, a otro ex consejero de Empleo por el delito, además, de malversación. Lo que fue la estructura de mando de la Junta de Andalucía y del PSOE andaluz durante la década de comienzos de siglo (Chaves, Griñán y Zarrías), íntimamente relacionada con la del partido en Sevilla (Viera), tendrá que pasar por el nada deseado camino de un  juicio oral, no sabemos todavía si  en el Supremo o en otro tribunal. El golpe asestado por esta decisión del magistrado Barrero coloca a los inculpados en una situación que, hasta ahora, parecía casi imposible —siempre habían manifestado su desconocimiento de la trama— y a su partido con un problema de primer orden y que viene a ser una dificultad muy grave en los planes tanto de Susana Díaz como de Pedro Sánchez: dos presidentes federales que fueron del PSOE, un miembro de la ejecutiva con Zapatero y otro que llegó a ser responsable durante varios años de la organización más poderosa y emblemática del partido (Sevilla), son inculpados de delitos muy graves cometidos en sus etapas de servidores públicos.

Por Francisco J. GONZÁLEZ VÁZQUEZ

En los últimos años se ha popularizado la consigna ¡Podemos!.

Es curioso que se olvide que su inventor próximo fue Obama con su ‘Yes, we can‘.

http://www.nytimes.com/2008/01/08/us/politics/08text-obama.html?pagewanted=all

(En donde, por cierto, este eslogan no sólo denotaba una voluntad política abstracta: también enunciaba la posibilidad de llevar a cabo varias acciones políticas concretas)

También es curioso que ahora utilicen el eslogan corrientes políticas pretendidamente más radicales.

El caso es que ‘podemos’ es una etapa en el desarrollo de una acción política. Otras etapas son, por ejemplo: ‘queremos’,’sabemos’, ‘analizamos’, ‘evaluamos’, ‘podemos’ (en esta posición de la lista) , ‘proponemos’, ‘convocamos’, ‘iniciamos’, ‘impulsamos’…

En el contexto de una acción, el uso habitual del vocablo ‘podemos’ aparece en frases del tipo: ¿Podemos hacer la acción X? Si, podemos debido a las razones A, B, C,…. O bien: No podemos debido a… etc.

Pues bien, es imposible hacer una pregunta acerca de si ‘podemos’ hacer algo, y mucho menos contestarla, sin ‘querer’, ‘saber’, ‘analizar’, ‘evaluar’, …

En este sentido, me temo que, para salir de la situación en donde nos ha metido la actual crisis, hace falta que ‘quieran’ unos cuantos sectores sociales fundamentales. Aquí, me voy a referir en particular al caso de la UPE.

Por Javier ARISTU

Esta legislatura andaluza no pasará a la historia de las grandes gestiones parlamentarias. Las condiciones fiscales, económicas y “biopolíticas” en las que se ha desarrollado a lo mejor no daban posibilidades de grandes alharacas. Sin embargo, es indudable que esta legislatura 2012-hasta donde llegue marcará un antes y un después de la historia política andaluza. Me atrevo a pensar que las condiciones en que se va a desarrollar el próximo periodo de actividad política, cuando toque el clarín de las elecciones autonómicas, será sensiblemente diferente al que estamos viviendo desde hace dos años y medio. No sé qué partido ganará las elecciones, en qué situación quedará el PSOE tras el cambio de liderazgo, de generación política y de ciertas actitudes ante el fenómeno de la corrupción (no pienso que Susana Díaz haya impreso cambios profundos tanto en ideas como en proyectos de largo alcance). No atisbo a calcular la situación en que quedaría IU, caso de que se presentara en solitario a las lecciones, tras la aparición de Podemos y los nuevos fenómenos electorales locales. Ni siquiera me atrevo a calcular la fuerza y la presencia parlamentaria que podrá tener ese conjunto extraño y foráneo a nuestro actual sistema político-institucional que es Podemos, aunque cualquiera puede pensar que no será intranscendente. De la misma forma, no sé cómo afectarán estos años de gestión de Rajoy, y de crisis de los fundamentos sociales, económicos y políticos de nuestra convivencia, en los resultados de un PP liderados por un desconocido Moreno que no termina de encontrar un camino claro y positivo en ese liderazgo andaluz.