Por Javier VELASCO

En los próximos días CCOO ha convocado una conferencia para discutir la naturaleza de la crisis, donde intervendrán académicos, expertos y sindicalistas. En principio, un primer producto ha sido un comunicado pidiendo adhesión para apoyar una salida de la crisis que tenga en consideración los intereses y necesidades de los trabajadores y de los ciudadanos. Es una buena idea, aunque, leyendo el marco teórico de la conferencia, no participo del fondo del análisis que se presenta como base de discusión, pero de ello hablaré al final. Desgraciadamente no puedo asistir, porque es una ocasión de aprender y contrastar.
En la web de la Fundación 1º de Mayo se presenta, también, un manifiesto en defensa del sindicalismo por parte de profesores norteamericanos que parece muy pertinente, pero, como cualquier sindicalista sabe, la afiliación no se consigue por decreto, sino por convicción, por lo menos en la mayoría de los países desarrollados. Y esto viene a cuento del gráfico que hoy os traigo a este blog y que se situa en la línea de mis anteriores comentarios.
El gráfico refleja la curva del crecimiento de la participación en la distribución de la renta del 10% de personas más ricas a lo largo del tiempo, representada en rojo, y la curva del porcentaje de afiliación sindical, representada en azul. Todo ello en EEUU, país al que pertenecen los profesores firmantes del manifiesto a favor de la existencia de los sindicatos.

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Por Javier ARISTU

Anda el patio andaluz revuelto de nuevo a propósito de la constitución de una comisión de investigación sobre el asunto de los EREs. Ya fue tema de actualidad en la pasada legislatura aunque frustrado en su culminación al no querer el partido del gobierno, con mayoría absoluta, la tal comisión ni ninguna investigación parlamentaria. Aquellos bastos han derivado hoy en copas que le obligan, la minoría relativa y la coalición con IU mandan, a aceptar la misma en esta legislatura. Dicen que quieren que antes de las vacaciones esté liquidado el asunto, al menos en sede parlamentaria porque en sede judicial la cosa-causa parece que va para el Supremo, es decir, para largo.

Mientras tanto, el PP, en boca de su portavoz nacional Carlos Floriano, juguetón él y con doble vara de medir, como siempre, afirma que ”el bipartito andaluz hace un flaco favor a la transparencia si no permite que todo el que pueda tener una responsabilidad política en el caso de los ERE comparezca en la comisión de investigación”. No tiene empacho en, por otro lado, rechazar la constitución de una comisión de investigación en el Parlamento nacional a propósito del caso Bankia y la hecatombe financiera española, con dimisión del mismo presidente del Banco de España incluida.

¿En qué país vivimos? ¿Hasta cuándo van a seguir considerando estúpido al ciudadano? ¿Cómo es que una comisión sobre los EREs en Andalucía es necesaria pero no lo es sobre Bankia y el rescate bancario donde se juegan miles de millones de euros de nuestra economía?

Elecciones primarias, listas abiertas, modalidades electivas… desde hace años se viene planteando en foros  y en diversos países el problema del agotamiento de las listas de partido, cerradas y dependientes únicamente, salvo excepciones de los últimos tiempos, de las internas dinámicas partidarias, así como de la necesidad de introducir nuevas formas electivas para dinamizar las instancias representativas. En Italia, país sorprendente y decepcionante a la vez en lo que respecta a las innovaciones políticas, acaba de surgir una iniciativa a favor de establecer primarias para la elección del candidato a presidente del gobierno por parte de la coalición del centro izquierda. La revista Micromega y su director Paolo Flores d’Arcais, además de otros cuatro firmantes (Giorgio Airaudo, Margherita Hack, Gad Lerner, Arturo Parisi) , han propuesto la recogida de firmas para un manifiesto a fin de conseguir que el Partido Democrático (Bersani), la Italia de los Valores (Di Pietro) e Izquierda Ecología y Libertad (Vendola) se comprometan con  esta propuesta. Nos parece muy conveniente dar la versión en español de esta iniciativa a fin de suscitar entre nuestros lectores y colaboradores un debate que nos ayude a encontrar vías de renovación de la política, a escala nacional española pero también pensando en esa Europa con instituciones más transparentes.

¡Primarias de coalición, inmediatamente!

Firma la petición dirigida a Bersani, Di Pietro y Vendola

Pedimos que las secretarías del Partido Democrático, de Italia de los Valores y de Izquierda Ecología y Libertad, se conviertan lo antes posible en promotoras de elecciones primarias de coalición para elegir el candidato a primer ministro.

Por Beate KLARSFELD

Beate KLARSFELDLas responsabilidades históricas en Europa pueden todavía jugar un papel positivo para corregir la marcha de la historia.

Es el caso que hemos promovido desde hace tiempo a fin de que el continente africano sea indemnizado por ciertos estados europeos por su actuación durante el periodo colonial.

Es evidente que algunos estados (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, España, Portugal) deben una reparación global, que podría expresarse a través de una financiación sensiblemente superior de la lucha contra el hambre, por el agua y por la instrucción en África.

Por Lorenzo CABRERA SÁNCHEZ

Aparecía escrito en una pancarta o en uno de esos carteles de fabricación casera que portan en solitario los indignados en sus manifestaciones: “Mientras la prima sube, nuestros derechos bajan”. Me temo que esa va a ser la tónica a partir de ahora y que ni siquiera tendremos que esperar a que la prima de riesgo suba para comprobar que hemos entrado en una fase de demolición de derechos democráticos fundamentales. Como el de manifestación, entre otros.

 El actual Secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, declaró con motivo de la reunión en Barcelona del Banco Central Europeo, para justificar, supongo, un despliegue policial de 8.000 efectivos (entre agentes de refuerzo y mossos d’Esquadra) que “sólo con seguridad vamos a conseguir salir adelante de esta situación crítica”. Una lectura atenta de sus palabras nos produce, independientemente del contexto en que se emitieran, un algo de perturbación, la verdad. Antes, el mismo representante policial había comentado que no podíamos permitirnos que “por la broma de la piedra o del cóctel molotov suba la prima de riesgo”. Para la derecha producen más desasosiego las escenas que reproduce la televisión en las que se ve a los griegos manifestándose con ira que las causas que les hayan impelido a ello. Transmiten una imagen tan incómoda a los ojos del poder y provocan, al parecer, tal alteración en la confianza hacia ese país de los llamados mercados, que muchos pueden inclinarse a pensar que hace bien nuestro Gobierno en “cerrar filas bajo el imperio de la ley y el orden”. Todo sea por impedir que la prima de riesgo –y con ella los intereses de nuestra deuda- siga subiendo.

Por Carlos ARENAS POSADAS

Hubo una vez un generalísimo de pequeño tamaño y crueldad extrema que, decía, no se metía en política. De joven, su mérito fue aterrorizar rifeños, monte arriba, monte abajo, para defender negocios mineros y justificar la soldada de regulares y legionarios, su ejército privado. De mayor, es una manera de hablar, aterrorizó a los españoles para engordar la soldada de quienes le auparon al poder: terratenientes, banqueros,  eclesiásticos, grandes industriales; es decir, las oligarquías centrales y periféricas del país.

El generalísimo tampoco se metía en economía más allá de cumplir su misión ante Dios y ante la historia de imponer la disciplina cuartelera a quienes, para compensar, se les prometía alcanzar nada más y nada menos que un destino en lo universal. La economía la dejaba en manos de expertos, a la sazón testaferros de los lobbies agrario, industrial, eclesiástico y bancario. Unos pocos cientos de familias y purpurados de este país, por ellos mismos o por personas interpuestas, desde los consejos de administración de bancos y corporaciones, desde la sacristía, le convencieron, no hizo falta mucho, de que la disciplina era compatible con la modernización, y que para modernizar había que abandonar la antigualla autárquica, seguir las tesis de Lewis, Hirschman o Bell, priorizando los objetivos estratégicos en materia económica; es decir, dando prioridad a sus propios objetivos. Desde 1959, un poco de racionalidad ortodoxa aplicada por los Sardá, Fuentes, Velarde y los ministros del Opus, consiguió enhebrar una década de tasas de crecimiento económico sin igual, lo que tampoco resultaba gran mérito viniendo de un país acostumbrado a las cartillas de racionamiento. Eso sí; Franco cambió la guerrera y ocultó la porra debajo del traje gris marengo.

Por Serge GUÉRIN y Christophe GUILLUY

[Tras las recientes elecciones presidenciales francesas y en la perspectiva de las próximas legislativas, los autores reflexionan sobre las modificaciones sociológicas y geográficas de las clases populares en Francia. Una nueva configuración de capas sociales obliga a la izquierda a resituar sus análisis y sus programas. Aunque la configuración social de España y su distribución espacial puede ser diferente, bastantes de las conclusiones que estos autores aplican a la acción social y política son válidas para nuestro país]

Los resultados de las elecciones presidenciales han resaltado una gran fractura geográfica y social entre la “Francia de las metrópolis” y la Francia periférica, la de los espacios periurbanos, rurales, zonas de medianas y pequeñas ciudades.

Esta Francia, situada fuera de las grandes metrópolis globalizadas es la Francia de la precariedad social. A pesar de que  la pobreza se ha incrustado ahí, se caracteriza en primer lugar por una forma de “mala salud social” donde la interinidad y sobre todo la ausencia de perspectiva son frecuentemente su norma. El éxito de François Hollande, elegido en gran parte gracias al antisarkozysmo de las capas populares, puede llevar rápidamente a las elites políticas de la izquierda y del ecologismo a olvidar la lección: las capas populares en proceso de precarización están aumentando de forma continua y se sienten despreciadas social y culturalmente.

Por José GARCÍA

Hace casi dos décadas se editaba “Breve historia de la euforia económica”, de John Kenneth Galbraith, obra que hace un recorrido sobre las “burbujas especulativas” más significativas en la historia económica y sus causas, estableciendo los elementos comunes y como éstos en infernal espiral inducen a un estado de euforia que se retroalimenta hasta hacer explotar dichas “burbujas”. El autor viene a demostrar que estas crisis especulativas se repiten con cierta frecuencia y apunta de forma general  dos  conclusiones  al respecto.

*Nadie se responsabiliza de la situación.

*Buscan culpables en un hecho menor.

La primera “burbuja” tuvo lugar en 1630 Amsterdam, y el objeto de especulación fueron los Tulipanes, conocida como “Tulipomania”, desde entonces la historia se repite con cualquier otro valor tangible o intangible que despierte el interés financiero y especulativo de algunos.  Así pues, y desde mi ignorancia sobre economía – financiera, cabria preguntarse en pura lógica, si la historia se repite, por qué participan una y otra vez en éstas circunstancias, por qué está fuera del control democrático.

La obra, en su respuesta, lo argumenta con lo siguiente: “Cuando la “burbuja” está creciendo y los que están involucrados se hacen cada vez más ricos, todos quieren pensar que es a causa de su inteligencia superior. La especulación compra la inteligencia de las personas, en el sistema capitalista el dinero es la medida del éxito y el índice de poseer una inteligencia superior”. En resumen, el episodio eufórico está protegido y sustentado por la voluntad de quienes participan en él, con objeto de justificar las circunstancias que los están enriqueciendo. Y asimismo protegido por la voluntad de ignorar, exorcizar o condenar a aquellos que expresen sus dudas.

Por Javier VELASCO

En un  artículo anterior dije que el origen de la crisis no es la maldad de los financieros, yo diría que la maldad congénita de los financieros se acrecienta con la crisis, pero no es el origen. También dije que los trabajadores, entre los que nos encontramos, hemos vivido una época espléndida, en la que los electrodomésticos, las vacaciones, el coche y el consumo en general han jugado el papel motor de la economía. Pues bien, la maldad de los finacieros, y de los ricos, se va a disparar a partir de 1973 y, por el contrario, la felicidad de los trabajadores se va a truncar. Y ambas cosas se relacionan.