El próximo día 2 de diciembre están convocadas elecciones autonómicas en Andalucía. De las mismas saldrán el nuevo Parlamento y el Gobierno que dirija los asuntos regionales los próximos cuatro años. Asistimos ya  a los consabidos “enfrentamientos dialécticos” –es una manera de definir los rifirrafes entre candidatos– donde se “discute” –es otra manera de hablar– sobre los asuntos de estas elecciones.

Por Javier ARISTU

Seguimos hablando de Andalucía y Cataluña, las dos comunidades autónomas que seguramente van a protagonizar el inmediato futuro. Dos protagonistas del diálogo interterritorial por condiciones naturales: son las dos comunidades más pobladas de España (8,4 millones Andalucía y 7,5 millones Cataluña), ambas han jugado históricamente un papel decisivo, aunque muy diferente, en la gobernación de España y mantienen entre ellas una “especial relación” por causa de la emigración/inmigración de más de un millón de andaluces a Cataluña en las décadas pasadas. Como alguien muy acertadamente señaló en los recién celebrados Diálogos Catalunya Andalucía, el factor inmigración se ha constituido en un “factor fundante” de la nueva Catalunya, la democrática que surgió a lo largo de los años setenta. Efectivamente, ese hecho ha sido elemento fundador de esa Cataluña que hoy, décadas después, pasa por riesgos y aventuras surgidas de un “factor identitario” que solo puede traer partición y división.

Por Javier ARISTU

Se acaban de clausurar las dos jornadas de los denominados Diálogos Cataluña Andalucía que se han celebrado en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (antiguo monasterio de la Cartuja en Sevilla) durante los días 26 y 27 de este mes de octubre. Han sido horas de intenso trabajo de unos setenta intelectuales y profesionales catalanes y andaluces dedicados a intercambiar puntos de vista y juicios sobre la actual situación de nuestras comunidades, Cataluña y Andalucía.

Por Javier ARISTU

Las declaraciones de la diputada García Tejerina minusvalorando el nivel de la educación en Andalucía han levantado una polvareda y han marcado, en buena medida, la próxima campaña electoral y, me prefiguro, la derrota del PP. Desafortunadas y desdichadas, sus palabras pronunciadas en un programa televisivo vienen a añadirse a la histórica retahíla de despropósitos que políticos de la derecha, la española y también la nacionalista periférica, suelen hacer cuando les toca hablar de Andalucía. “En Andalucía lo que sabe un niño de diez años es lo que sabe uno de ocho en Castilla y León” fueron las palabras de la diputada, y se quedó tan ancha.

Por Javier ARISTU

Ha comenzado, como una melodía ya repetida y que viene de muy atrás, el soniquete del clientelismo en Andalucía. Las elecciones del próximo día 2 de diciembre comienzan a marcar un ritmo que, por lo general, no se oye fuera de ese tiempo electoral. Andalucía como «sociedad clientelar», que es lo mismo que decir como un conjunto de ciudadanas y ciudadanos que se dejan embelesar por los cantos del poder. Sin criterio propio, sin opinión ajustada y sin autonomía de juicio, la mayoría de los andaluces –nos dicen esos rítmicos opinadores– votan al poder, el cual les facilita su vida sin ejercer ni oficio ni trabajo a cambio de ese voto.

Por Javier ARISTU

Entre tanto berenjenal mediático-parlamentario pocos medios españoles están prestando atención a un señor llamado Steve Bannon. Este norteamericano fue asesor especial de Donald Trump hasta que, en uno de esos escándalos mediáticos y palaciegos a los que nos tiene acostumbrado este último, fue despedido de la Casa Blanca. Pero no lo fue de la política de Trump. Hoy, Steve Bannon tiene un encargo y una directriz clara: ayudar a cohesionar y ahormar un polo populista, xenófobo y de extrema derecha en toda Europa. Desde la Hungría de Orban hasta la Italia de Salvini pasando por la Francia de Le Pen. Para ese proyecto ha establecido su cuartel general en Bruselas bajo el nombre de Movement (Movimiento). Bannon está recorriendo Europa a fin de conseguir el consenso de diversas fuerzas populistas y xenófobas hacia ese proyecto que quiere presentarse para las elecciones europeas de 2019 con un programa homogéneo. Dicho proyecto incluye la política antiinmigración, el rechazo de la política de unidad europea y una panoplia de valores conservadores y de extrema derecha.

Por Juan JORGANES

El fiscal general de Pensilvania presentó un informe que revela el último escándalo de pederastia que involucra a la Iglesia católica. 300 sacerdotes abusaron de menores durante los últimos setenta años, la mayoría adolescentes y preadolescentes. La investigación identificó a más de mil víctimas. Denuncia el “encubrimiento sistemático por parte de altos funcionarios de la iglesia en Pensilvania y en el Vaticano”. Una investigación del Gobierno australiano concluyó en 2017 que el 7% de los sacerdotes católicos había sido acusado de abusos a menores entre 1950 y 2010. La Conferencia de Obispos Católicos de Australia se niega a obedecer las leyes que obligan a los curas a denunciar a la Policía los abusos aunque se enteren en una confesión. El secreto de confesión es un “elemento no negociable de nuestra vida religiosa y encarna una comprensión del creyente y de Dios”.

Por Paco Rodríguez de Lecea y Javier Aristu

Se presenta en las librerías, bajo el título La utopía cotidiana. Diarios 1988-1994, una amplia selección de las entradas realizadas por Bruno Trentin en sus diarios a lo largo de los años en que ejerció la secretaría general de la CGIL. Quienes hemos tenido la idea de espigar estas notas que combinan crónica, reflexión y anticipación, de traducirlas y de anotarlas, hemos sido los arriba firmantes, Paco Rodríguez de Lecea y Javier Aristu. Otros amigos nos han ayudado con aportes de naturaleza varia y con sus ánimos consistentes. Destaca en ese sentido la importante introducción escrita por Antonio Baylos. La Fundación Primero de Mayo ha acogido el proyecto bajo su prestigioso marchamo, y El Viejo Topo se ha hecho cargo de la edición.