Por Javier ARISTU

Difícil ponerse a comentar lo ocurrido esta mañana, y los días y semanas pasados, en el Congreso de Diputados. Difícil, porque lo primero que me viene a la cabeza es «sonrojo, vergüenza, perplejidad, enfado, irritación…» y podríamos seguir con términos de esos campos semánticos. Sin embargo, lo ocurrido esta mañana en la carrera de San Jerónimo no tiene nombre: ha mostrado una incapacidad inmensa de las dos fuerzas políticas que se autodenominan de izquierda o progresista a la hora de alcanzar un mínimo acuerdo para sacar adelante la investidura del candidato socialista. No voy a hablar de culpabilidades o de pecados a la hora de negociar, pero es evidente que en política los acuerdos, y los desacuerdos, se consiguen, también, porque los negociadores de una parte o de ambas están capacitados o no dan la talla, no son buenos negociadores. No todo es política en estado puro, también son vicios y virtudes humanas, muy humanas, las que facilitan los acuerdos o las divergencias. Algo más que lo que han dicho hasta ahora tendrán que decir a los españoles, por este orden, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Carmen Calvo o Pablo Echenique. Los dos primeros, al ser responsables políticos máximos de sus fuerzas políticas —y Pedro Sánchez, además, candidato a la investidura—; pero los otros dos, han sido los negociadores del primer nivel. Y creo que no lo han hecho nada bien.

Por Juan JORGANES

El secretario general de Ciudadanos exige a los dirigentes socialistas que quieran pactar con ellos que abjuren del sanchismo y que se comprometan, por escrito, a aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña. La Ejecutiva de Ciudadanos acordó “por unanimidad” excluir a Vox de cualquier negociación para formar gobiernos en ayuntamientos y comunidades autónomas. Intentarán llegar a acuerdos de forma preferente con el PP y “excepcionalmente” con el PSOE. Al Gobierno de la Junta de Andalucía, en el que Ciudadanos tiene cinco consejerías, incluida la vicepresidencia, lo apoyan PP, Ciudadanos y Vox. Ciudadanos niega que exista un acuerdo suyo con Vox, porque su alianza es con el PP y es el PP el que ha llegado a un arreglo con Vox.

Por Francisco FLORES TRISTÁN

Hubo cierta sorpresa con los resultados de las elecciones municipales y autonómicas. En la Izquierda había quien esperaba que la ola causada por los resultados de las elecciones generales un mes antes tuviera un efecto de arrastre en las del 26M.  Y así parece que ha sido en las del Parlamento europeo donde las dos fuerzas de Izquierda, (fundamentalmente el PSOE, porque el porcentaje de voto a Podemos es menor que en las generales) superan el resultado de las generales, todo lo contrario a lo ocurrido a las tres fuerzas de la Derecha.  Sin embargo el triunfo en las municipales y autonómicas de la suma de las Derechas sobre las Izquierdas en algunos territorios ha causado una cierta euforia en las Derechas (tanto que de momento frenan la posible sustitución de Casado al frente del PP) y una cierta decepción en las Izquierdas. Pero si analizamos los datos de las elecciones generales en esos territorios podemos concluir que la sorpresa es muy relativa.

Por Javier ARISTU

Resulta difícil seguir al día el frenético ritmo de la actualidad política española y, en este momento ya, europea. Llevamos un año loco. Desde la moción de censura a Rajoy se han celebrado elecciones andaluzas, generales, europeas y autonómicas. Solo queda por aclarar definitivamente el terreno de los próximos cuatro años unas previsibles elecciones catalanas, bien en este otoño próximo o bien recién comenzado 2020. Y, si echamos la vista hacia atrás solo cinco años, la mirada nos lleva a un ciclo dislocado y cambiante como pocos ha habido en la reciente historia de nuestro país y, repito, de Europa. Por un lado, todo ha saltado por los aires pero, por otro, hay cimientos y estructuras que se mantienen. Estamos, por tanto, en una situación compleja y contradictoria donde se mezclan elementos de cambio sustancial del país y otros de permanencia de viejas estabilidades.

Por Javier ARISTU

Hablaba ayer de las elecciones municipales y autonómicas en España y comentaba sus resultados. Hoy toca hacerlo respecto de las elecciones europeas celebradas el mismo 26 de mayo. Elecciones europeas, en España y en toda Europa, destinadas a renovar los 751 escaños de su parlamento, y que se han desarrollado simultáneamente en los 27 estados.

Por Javier ARISTU

Como esta mañana del post-26M todos los medios de comunicación aportan sus análisis y valoraciones sobre las elecciones de ayer me evito repetir argumentos y puntos de vista. Tiempo habrá de valorar las consecuencias de fondo de estas importantes elecciones de ayer. Muchas cosas han cambiado. Y si se juntan los resultados del 28A con los del 26M el resultado es lo suficientemente novedoso como para poder afirmar que se ha abierto un nuevo ciclo cerrando el que a su vez abrió 2014. Seguimos mutándonos como sociedad política. Resumamos en algunos puntos esta rica y mudable realidad.

Por Juan JORGANES

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha declarado que “nadie se ha tomado en serio” la entrada en vigor del registro obligatorio de la jornada laboral.  Según datos oficiales, en España no se pagan 2,6 millones de horas extraordinarias  a la semana, de un total de 5,7 millones. A finales de 2015, se contabilizaron 3,5 millones de horas extras impagadas.  Casualmente, 48 horas después de la entrada en vigor del decreto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea daba la razón a CC OO ante la sentencia del Tribunal Supremo español que consideró innecesario el registro de la jornada por parte de las empresas para delimitar la diferencia entre jornada ordinaria y la realización de horas extraordinarias.

Por Juan JORGANES

Si durante una campaña electoral las palabras se retuercen hasta significados imposibles (el aborto posparto, del que habló Suárez Illana, por ejemplo), en los análisis de los resultados de las elecciones los números pintan realidades increíbles: 2 + 2 pueden ser 4 o 22, o este 2 ha de contarse como 8 por la fuerza del viento en esta provincia ventosa y como 100 en aquella región con lengua propia.