Por Javier ARISTU y Pedro E. GARCÍA BALLESTEROS

“…ni siquiera al racionalizar la medida ha sido capaz la Consejería de Educación de librarse de sus prejuicios ideológicos: de la distribución de portátiles quedarán excluidos los centros de la enseñanza concertada, cuyo alumnado no podrá beneficiarse de la iniciativa salvo que sus gestores se hagan cargo del coste de los ordenadores en función de sus prioridades y necesidades. Esta discriminación es injustificable y sectaria. Todos los estudiantes deben ser tratados igual, ya que la libertad de los padres no puede implicar tratamientos desiguales ni agravios comparativos”.

La cita anterior la hemos sacado del Diario de Sevilla del 10 de octubre y formó parte de su editorial dedicado a la medida de la Consejería de educación de la Junta de Andalucía relativa a adaptar (reducir) la política de conceder ordenadores personales a los alumnos de la enseñanza obligatoria y bachillerato en Andalucía dentro del denominado Programa TIC 2.0.

Resumamos los hechos: con vistas a dotar a los alumnos andaluces de capacidad de usuario con las tecnologías de la información la escuela debe ser un instrumento fundamental y decisivo para ello. El reto de alfabetizar en  informática y capacitar para el uso de esas tecnologías es general y universal en todas las escuelas del mundo. Unas con más éxito que otras, todas las administraciones educativas en los países europeos han acometido en los últimos veinte años políticas tendentes a ese objetivo de instruir a los alumnos en el uso de las tecnologías informáticas para la adquisición de conocimientos y para el aprendizaje social. Las inversiones en equipos y en software han sido cuantiosas. Los centros educativos se han transformado en continentes instructivos donde en el mejor de los casos la información mediante ordenadores y otros sistemas ha sido una prioritaria forma de relacionar a la comunidad educativa; en otras menos desarrolladas los profesores han dado por suficiente una instrucción básica a sus colegas y a sus alumnos sobre el acceso a internet como medio de información y aprendizaje. En Andalucía esa política ha estado centrada en dos modelos paralelos: dotar a los centros de infraestructuras permanentes (salas con ordenadores, pizarras electrónicas, acceso a internet, etc.) y, a partir de 2007, dar a los alumnos, dependiendo del nivel en el que estuvieran, un ordenador portátil para su uso exclusivo en el centro y en su casa.

Por Pedro Enrique GARCÍA BALLESTEROS

Foto: Banco imágenes MEC

El anterior artículo, en el que se proponía una relectura de Carlos Lerena para entender los entresijos de los problemas educativos actuales, ( El tren de la educación pública se perdió mucho antes de los recortes y la crisis) concluía con la necesaria relectura de otro clásico de la pedagogía critica. Ese segundo clásico al que me refiero es Michael W. Apple, autor de libros tan conocidos como “Escuelas democráticas” o “Ideología y Currículo” entre otros. En el año 2002, se publicó en España su libro “Educar “como Dios manda”. Mercados, niveles, religión y desigualdad” (Ed. Paidós) Diez años después, comprobamos que el libro denunciaba lo que en ese momento ocurría en los EEUU y ahora vemos y padecemos con evidencia en nuestro país, aunque con una gestación a lo largo de esta década .

El libro no sólo constataba el evidente giro a la derecha que se había producido en el mundo social y educativo (“la educación ha entrado en un período de reacción”, pag.51) sino que, sobre todo, analizaba, y eso es lo importante para aprender de ello, cómo lo habían logrado:

El giro a la derecha ha sido el resultado del éxito que han tenido las derechas en la formación de una alianza de base más amplia. Y, en parte, este éxito se ha debido a que han podido ganar la batalla por el sentido común. Es decir, han aunado de una manera creativa distintos compromisos y tendencias sociales y los han integrado en su agenda general para la protección social, la cultura, la economía y, como veremos en este capítulo, la educación. Su objetivo en la política educativa y social es lo que antes he llamado “modernización conservadora”.” (pág. 53)

Releyendo a Carlos Lerena

Por Pedro E. GARCÍA BALLESTEROS

Qué duda cabe que el desmantelamiento del mínimo Estado de Bienestar que disfrutábamos (¿?) afecta a las condiciones laborales del profesorado, el funcionamiento de los centros y, por supuesto, al acceso a la educación de la ciudadanía en general. Sin embargo, no deberíamos confundir los árboles con el bosque, incluso aunque los primeros estén intentando ser podados o cortados apresuradamente.

 El panorama-bosque de la educación actual en España se caracteriza por rasgos fuertes que vienen de lejos, que aparecieron en la escena internacional en los años 80 y que en España se introdujeron y fortalecieron con claridad, con las singularidades propias de nuestra historia escolar, casi de forma paralela . Los recortes y la crisis no han hecho mas que colocar un espejo (de los horrores en algún caso) que nos devuelve los trazos reales y fuertes, en blanco y negro, pero éstos NO SON CONSECUENCIA de crisis y recorte alguno. La crisis no hace más que hacer visibles los barrotes y hacernos consciente de los parámetros que en los últimos 25 años han conformado y ahormado el panorama educativo.

 La mejor forma de demostrar lo anterior, para no hablar a toro pasado, quizás sea acudiendo a un autor clásico, o que debería serlo, y convenientemente poco citado y casi olvidado en estos momentos. Se trata de Carlos Lerena al que usaremos como él quería usar a los clásicos: para entender el presente y actuar sobre él. Como buen conocedor del marxismo, en sus fuentes originales, conocer la historia para dirigirla.

Por Pedro E. GARCÍA BALLESTEROS

Foto: FAPAR

Es evidente la existencia de los mismos planes de ajustes y recortes sea cual sea el signo político del gobierno de turno: aumento de impuestos e inmediatos y grandes recortes de la masa salarial de los funcionarios, los cuales en su mayoría pertenecen a la educación o la sanidad. Pero lo que me gustaría comentar no es tanto esos hechos evidentes y palpables sino los discursos usados para su justificación, la retórica política. Hasta ahora, los hechos se iban identificando cada vez más, eran similares pero al menos los discursos pretendían diferenciarse. Creo que es inquietante que hasta los discursos comiencen a parecerse, a tener paralelismos evidentes. Esperanza Aguirre (o la cólera de Dios del Tea Party hispano) anunciaba sus recortes como solidarios, es decir, los funcionarios madrileños debían aceptar sus recortes de sueldos porque de esta forma se evitaba el despido de miles de interinos. Nuestra Consejera de Economía andaluza, antes y después de no negociar absolutamente nada con los sindicatos, los presentaba como injustos pero también apelaba a la solidaridad para no despedir a trabajadores de la función pública.

Por Gabriel CENTENO

Con una periodicidad semanal centrada en los viernes nos vamos enterando de los diferentes medidas de ajustes/recortes en la educación del Gobierno de la nación que se justifican por ir dirigidas  “a poder hacer frente a la crisis actual y buscar la recuperación del empleo y del crecimiento haciendo posible el sostenimiento/mantenimiento del Estado del Bienestar”, pero que realmente están poniendo en grave riesgo, con visos de desaparición, el actual sistema educativo en su carácter universal y obligatorio; orientado a la búsqueda de la cohesión e inclusión social del conjunto de la ciudadanía. Recortesen las prestaciones educativas básicas que, el ministro Wert, los está comunicando y poniendo en práctica sin ningún tipo de recato, reparo y vergüenza. De ahí que algunos escribanos denominen al Sr. Ministro como SIN-WERT-GÜENZA.

Que 30 años no son nada…

Por Javier ARISTU

Desde el referéndum autonómico de 1980, la aprobación del estatuto de autonomía de 1981 y la constitución del primer gobierno autónomo tras las elecciones de 1982, Andalucía ha recorrido un camino lineal, aunque no exento de vericuetos y derrapes, en la conformación de su proyecto como región autónoma. Como no se han cansado de reiterar expertos y especialistas en la materia, el referéndum de 1980 rompió el modelo autonómico que la UCD y la derecha nacionalista podía tener previsto e inició una vía, la del estado autonómico, que, sin embargo, hoy día sigue generando rechazo en una parte de la derecha –véanse las declaraciones de Esperanza Aguirre y otros líderes del PP- y en el nacionalismo catalán. Hoy nadie negaría esta evidencia.

Por Carlos ARENAS POSADA

Transferencias de renta: dícese del flujo de rentas o riquezas que se produce entre clases sociales , territorios, corporaciones e individuos corrientes, arrendatarios e inquilinos, vendedores  y clientes, que tiene lugar dentro de un país  de forma habitualmente regulada por leyes, y asumida por convicciones culturales arraigadas en la población.

Centros Concertados: dícese de aquellos centros privados dedicados a la enseñanza, por ley socialista de agosto de 1985 o a la asistencia sanitaria, que ofreciendo  una prestación gratuita, o casi, a los usuarios, reciben del Estado, mediante convenio, un contraprestación económica.