Trampería

Foto Flickr: Mr. Gray

Por Juan JORGANES

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha declarado que “nadie se ha tomado en serio” la entrada en vigor del registro obligatorio de la jornada laboral.  Según datos oficiales, en España no se pagan 2,6 millones de horas extraordinarias  a la semana, de un total de 5,7 millones. A finales de 2015, se contabilizaron 3,5 millones de horas extras impagadas.  Casualmente, 48 horas después de la entrada en vigor del decreto, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea daba la razón a CC OO ante la sentencia del Tribunal Supremo español que consideró innecesario el registro de la jornada por parte de las empresas para delimitar la diferencia entre jornada ordinaria y la realización de horas extraordinarias.

-Al Supremo le falta un pellizco de sensibilidad sociolaboral…

-Lo que le falta es un pellizco apretao donde yo me sé…

Lo de fichar viene de antiguo, tanto que parece que se nos ha olvidado. Ahora que se generaliza para “contribuir a corregir la situación de precariedad, bajos salarios y pobreza que afecta a muchos de los trabajadores que sufren los abusos en su jornada laboral” -es decir,  para controlar a los empresarios-, todo son problemas, inconvenientes, dudas, ambigüedades, confusión y trampería. Además de robar a sus empleados, practican la competencia desleal con sus colegas. Asunto sobre el que la CEOE nada tiene que decir (tampoco sobre quienes practican el soborno). Un silencio que recuerda el famoso episodio de las uvas del Lazarillo. Lázaro y su amo ciego conciertan tomar del racimo una vez uno y otra vez otro con la promesa de no comer cada vez más de una uva. Acabado el racimo, el sagacísimo ciego supo que Lázaro le había engañado: “¿Sabes en qué veo que las comiste tres a tres? En que comía yo dos a dos y callabas”.