Notas para candidatos/ 3: Salarios y territorios

País Vasco es la comunidad autónoma con el salario medio mensual bruto más alto de España, ya que asciende a 2.208,8 euros. Una cifra 319,8 euros mayor a la de la media, que se sitúa en los 1.889 euros, según los últimos datos del Insituto Nacional de Estadística (INE).

Por otro lado, los salarios medios más bajos se encuentran hacia el sur. En Murcia, el dato de este año es de 1.684,2 euros. Por detrás, Andalucía (1.681,3), la Comunitat Valenciana (1.677,8) y Canarias (1.606,6). La región con el salario medio más bajo de todos es Extremadura, donde no se llega a los 1.600 euros (exactamente son 1.583,4).

La información ha salido publicada el pasado domingo en el diario La Vanguardia aunque no es nada sorprendente, las diferencias se vienen repitiendo en bastantes parámetros económicos y sociales. El norte peninsular va muy por delante en inversión, en productividad, en gasto social, todo dentro de la moderación que marca el ejemplo español en el contexto europeo. Y el sur no logra superar el diferencial respecto al norte. Vascos, cántabros, navarros, riojanos…y madrileños viven en sociedades más desarrolladas y con mejor distribución de ingresos y gastos. Por el contrario, extremeños, andaluces, murcianos y canarios siguen en la cola de los índices de desarrollo y distribución de la renta.

Las cifras las conocemos todos; sabemos en qué posición se encuentra Andalucía respecto de las demás comunidades. El problema viene a la hora de dar respuesta a ese conjunto de datos negativos: ¿cómo salir de ese agujero estadístico? ¿cómo implementar una política desde la Junta de Andalucía capaz de dinamizar a los sectores sociales decisivos y cambiar radicalmente este panorama? Unos aportan continuismo y autosuficiencia, lógicamente Susana Díaz es su exponente: “Si algo ha permitido el avance económico y social de Andalucía, con su potente red educativa, sanitaria, con las universidades más baratas y de calidad, al nivel de otros países europeos, todo ello ha sido gracias a que ha habido una estabilidad” (diario Córdoba). Otros, en cambio, muestran los aspectos más negativos y las sioluciones más arcaica. Así, por ejemplo, Juan Manuel Moreno, candidato del PP, afirma que “en Andalucía las cosas tienen que cambiar”, y el modelo a seguir, “en términos económicos y fiscales”, es la Comunidad de Madrid, ya que “tiene la fiscalidad más atractiva de España”, y quien quiere invertir va allí, de modo que el PP-A, desde el Gobierno de la Junta, hará que Andalucía tenga “la fiscalidad de Madrid”. La obsesión de la derecha sigue siendo la bajada de impuestos.

En su columna del domingo el periodista Ignacio Martínez comentaba que 
la campaña electoral andaluza no levanta, duerme mecida por la mano maestra del eterno partido gobernante”.  Y bastante de verdad tiene esa afirmación. Se está hablando poco y en voz baja de las cuestiones centrales de la sociedad andaluza. Unos con su afán continuista y otros con su retórica destructiva sortean los debates de fondo: ¿cómo sacar a Andalucía de la senda de la marginalidad socio-económica y de las cifras negativas?

Esta información del periódico catalán La Vanguardia sobre el mapa de salarios en España puede que les interese a los representantes públicos a la hora de proyectar políticas, propuestas y recursos.

 

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