Dialogar

Los participantes en los Diálogos Cataluña Andalucía

Por Javier ARISTU

Se acaban de clausurar las dos jornadas de los denominados Diálogos Cataluña Andalucía que se han celebrado en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (antiguo monasterio de la Cartuja en Sevilla) durante los días 26 y 27 de este mes de octubre. Han sido horas de intenso trabajo de unos setenta intelectuales y profesionales catalanes y andaluces dedicados a intercambiar puntos de vista y juicios sobre la actual situación de nuestras comunidades, Cataluña y Andalucía.

Concebidos estos encuentros como una mesa para el diálogo y el mutuo reconocimiento hemos tratado de conocernos más y profundizar en las razones del actual desapego de una parte de Cataluña respecto del resto de España. Los tres ámbitos de trabajo (Nuevos y viejos problemas: Europa, España, Cataluña, Andalucía; Economía, trabajo y sociedad. Las actuales sociedades en transformación; y Nación, nacionalidad, región: cultura, marco institucional) eran la manera de afrontar las diversas perspectivas con que se pueden localizar una parte de los problemas de ambas sociedades. Pero más que analizar y diseccionar lo que se pretendía era acercarnos a posibles salidas, abrir puentes de entendimiento, lanzar vías de encuentro. Y eso se ha conseguido.

El clima del encuentro ha sido extraordinariamente cálido y positivo; el nivel de debate me atrevería a decir que de gran altura y las perspectivas que se abren tras este encuentro cartujano son positivas e ilusionantes.

La sesión de clausura contó con una buena representación de fuerzas sociales y de personas representativas de ámbitos de acción ciudadana. Tuvimos la oportunidad de que en ese acto nos acompañaran los secretarios generales de CCOO de Cataluña (Javier Pacheco) y Andalucía (Nuria López) que expresaron su acuerdo con el encuentro y sus ganas de ahondar en la convergencia de andaluces y catalanes porque a ambas comunidades les interesa unir y no separar.

Un mensaje se transpiraba entre los participantes e invitados: frente a la política de la agresión, la política del diálogo; frente a la actitud del rechazo, la actitud del encuentro con el discrepante. En una sociedad democrática no se puede plantear el contraste de ideas como una batalla campal donde se trata de aniquilar al contrario.

El próximo año se celebrará la segunda ronda en Barcelona y seguiremos profundizando en el diálogo y en el reconocimiento del otro, esa asignatura pendiente entre una buena parte de los españoles, andaluces y catalanes.

 

Otra aproximación al encuentro en La Cartuja en Punto y Contrapunto

Para más información en el sitio abierto para la ocasión: Diálogos Cataluña Andalucía

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