2D

Foto Sue Kellerman

Por Javier ARISTU

Ya las tenemos, las elecciones en Andalucía. El próximo 2 de diciembre se saldará una batalla que está jugándose a varias bandas. Veamos cuáles son esas.

Primera: la batalla del centro-derecha andaluz. Todo apunta a que el PP está en caída y que será sustituido en la dirección del electorado de centro-derecha por Ciudadanos, ese partido gaseoso y mutante, que no se sabe cuándo es de día y cuándo las noches son… En mi modesta opinión este fenómeno, el del hipotético y aún por demostrar sorpasso de Ciudadanos al PP, histórico partido conservador andaluz, puede ser uno de los datos más interesantes de estas elecciones. Podría demostrar que la sociedad andaluza, como la española, está en movimiento, se están modificando sus tradicionales encajes institucionales. Oído a la campaña que va a hacer Arrimadas en Andalucía: ella puede modificar bastante las previsiones.

Segunda: la batalla, dentro del bloque de la izquierda sociológica. La convergencia Adelante Andalucía, que reúne a Podemos e IU, sigue tratando de competir con su antagonista principal e histórico, el gobernante PSOE. Seguimos con la modestia opinativa y decimos que va a ser una batalla desigual. No veo a los de Adelante con capacidad, liderazgo y fuerza para desbancar al Partido de las Cuatro Décadas. Seguirá habiendo una fuerte desproporción entre las dos fuerzas.

Tercera: el fiel con el que se van a medir los resultados del 2 de diciembre por la noche serán varios pero uno de ellos, obviamente, tiene que ver con los resultados finales del PSOE. Me explico: ¿subirá en escaños o bajará el partido de Susana? ¿Perderá muchos votos respecto a 2015 o se mantendrá? Las grandes tendencias están, creo, bastante claras…pero los matices son los que darán sentido a la noche electoral.

Cuarto: ¿Y si PP y Ciudadanos logran mayoría entre ambos? En la actualidad ambos grupos disponían de 41 escaños sobre 109 (la absoluta es 55). ¿Es posible que haya un corrimiento de voto del área socialista hacia Ciudadanos hasta el punto de que la pérdida del PP se compense con la ganancia del partido de Rivera-Arrimadas de forma importante? Yo no lo descartaría, ya sabemos de muchas elecciones que cantaban de una manera en sus inicios y terminaron de otra. Insisto: la campaña personal entre Susana y Arrimadas será interesante de ver.

Quinta: Cuestión importante para entender lo que está pasando en Andalucía es cómo van a quedar las proporciones finales entre derecha-izquierda en el Parlamento andaluz. Sé que algunos me negarán esa dicotomía izquierda-derecha cuando meto al PSOE en el primer bloque o a Ciudadanos en el segundo. El votante sin embargo sigue teniendo un cierto dibujo general en su cabeza que responde a esa dicotomía. La proporción hasta ahora ha sido la siguiente: 67 escaños de “la izquierda” frente a 41 de “la derecha”. ¿Y si la proporción se da a la inversa a partir del 2D? ¿Y si el “bloque de izquierda” desciende en escaños mientras aumenta el del PP-C’s? la lectura es clara: la sociedad se está derechizando, diremos.

Pues bien, así están las cosas en este momento y solo los electores tendrán el 2 de diciembre la varita mágica para decirnos cuál es la verdad de todas las cosas. Mientras, especulemos.

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