Francia, atravesada por una doble fractura

Popr Patrick ROGER

En pocas ocasiones la fractura entre las dos Francia ha aparecido tan claramente en el mapa electoral. Una doble fractura. Por una parte, entre la Francia rural y la Francia urbana; por otra, entre el este y el oeste.

Eran las 22.33 de la noche cuando, en el Ministerio del Interior, los resultados de Marine Le Pen y Emmanuel Macron alcanzaban cada uno el 23,1% de los sufragios, sobre 33 millones de electores. Hasta entonces, la candidata del Frente Nacional iba en cabeza, cuando llegaban los resultados de los pequeños municipios. Precisamente al principio de la noche electoral ella sobrepasaba a su rival por más de 4 puntos. Después, a medida que iban llegando los resultados de las ciudades más importantes, las diferencias se acortaban, hasta llegar a dar la vuelta. A partir de entonces, con los votos de las grandes ciudades, el candidato de En Marche! ha marcado la diferencia hasta llegar a alcanzar 2,5 puntos de distancia.

El resultado más significativo es desde luego el de París, que nunca ha estado más alejado que ahora respecto al resto de Francia. En la capital, Emmanuel Macron recoge el 34,83 de los sufragios (11 puntos por encima de la media nacional) y Marine Le Pen no llega a franquear el umbral del 5% con el 4,99% de los sufragios (16,5 puntos por debajo de su media nacional)

Una brecha considerable y creciente

Los ejemplos abundan, testimoniando la considerable diferencia entre el voto urbano y el voto rural o periurbano a favor de la candidata de extrema derecha. De este modo, si Le Pen aglutina el 16,26% de votos en la región de Rhône su resultado desciende al 8,86% en Lyon. En Haute-Garonne, obtiene el 16,71%, pero solo el 9,37% en Toulouse. En Burdeos, recoge el 7,39% pero en este departamento asciende al 18,26%. Lo mismo entre su resultado en Rennes (6,70%) y el de Ille-et-Vilaine (14,12%).

El contraste es incluso más fuerte en los departamentos donde Le Pen está en cabeza, como el Bas-Rhin, con el 24,89% de los sufragios pero solamente el 12,17 en Estrasburgo. Igual en Hérault, departamento de la costa mediterránea, donde obtiene el 25,70% de votos pero en su capital, Montpellier, alcanza el 13,32%. O en el Norte de Francia, donde la diputada europea recoge el 28,22% de los votos regionales pero se tiene que contentar con el 13,83 en Lille, la capital.

Se confirma, pues, una tendencia que no cesa. Desde 1995, las 588 ciudades de más de 15.000 habitantes, que representan casi el 37% del censo electoral, vota menos al FN que el conjunto de Francia. Lo cual no ha ocurrido siempre: más urbano en 1988, el voto FN se ha venido haciendo más rural y periurbano. Durante las últimas elecciones presidenciales de 2012, la presidenta del partido de extrema derecha obtuvo el 17,9 de votos en el conjunto nacional, 15,73 en las 573 ciudades donde la población está entre los 15.000 y los 150.000 habitantes, y el 11,05 en las 15 ciudades más populosas. Esta diferencia va incluso a incrementarse. Estas cifras están cargadas de enseñanzas acerca de esta Francia que se siente alejada de los centros de decisión, que vive dolorosamente el ocaso de sus actividades, la reducción del empleo y la degradación de los servicios públicos.

La otra fractura es la geográfica

En la primera vuelta del escrutinio, Marine Le Pen está en cabeza en 47 departamentos (unidades geográficas administrativas), Emmanuel Macron en 42, mientras que François Fillon y Jean-Luc Mélenchon llegan ambos en cabeza en 6 departamentos, entre ellos uno de Ultramar (Mayotte) para la derecha y tres (Martinica, Guayana, isla de Réunion) para el de la Francia insumisa.

En la metrópolis, Mélenchon llega en cabeza en Seine-Saint-Denis (34,03 %), en Ariège (26,74 %) y en Dordogne (22,97 %). Fillon obtiene su mejor resultado en%) Hauts-de-Seine (29,14 %), donde sin embargo es sobrepasado por Macron, y llega en cabeza en su feudo de la Sarthe, en la Mayenne (27,06 %), en Haute-Savoie (25,41 %), en l’Orne (24,74 %) et en la Lozère (22,82 %).

El resto se divide entre Le Pen y Macron. Todo el Nordeste de Francia, desde el Sena-Marítimo hasta Ain, es ganado por la candidata del FN, con la excepción de l’Ile-de-France y de la Côte-d’Or, ganados por el candidato de En Marche!. Le Pen está también en cabeza en el conjunto del borde mediterráneo desde Los Pirineos-Orientales hasta los Alpes-Marítimos y subiendo hasta la Ardèche y la Drôme, comprendidos los dos departamentos de Córcega y una escrecencia que comprende Tarn, Tarn-et-Garonne y Lot-en-Garonne. Le Pen obtiene más del 30% de los sufragios en 13 departamentos y alcanza su mejor resultado en Aisne con el 35,67%.

Todo el flanco Oeste de Francia así como el Ródano, la Isère, Savoya y los Hautes-Alpes sitúan a Macron en cabeza. Este franquea la barrera del 30% en 5 departamentos, obteniendo su mejor resultado en París con el 34,83%.

Dos Francia se enfrentan, nunca habían parecido tan lejanas una de la otra.


Texto publicado en el diario Le Monde, traducido por Javier Aristu. Para comprender gráficamente lo que se dice, pinche el mapa electoral interactivo en este sitio.