La Eneida, 2: sagrados penates

Alfredo Reichlin. Foto PD

Por Javier ARISTU

«Troya ya no existe. Eneas la ha abandonado sin mirar ya atrás pero lleva a su viejo padre Anquises sobre sus espaldas. Afronta un largo viaje a través de mil peligros y lugares desconocidos. Pero su meta es clara. Debe desembarcar en la embocadura del Tíber para fundar una nueva ciudad: Roma. Y Roma ya no será una colonia de Troya sino el comienzo de una nueva civilización. Pero él no abandona los sagrados  penates (eso que da sentido a su vida) ni a su viejo padre. Sin ellos Eneas no sería nada.

Esto es lo que me ha animado a pensar estas notas, que no tienen otro sentido que redefinir de algún modo un nuevo terreno para nuestro razonamiento. Con este eterno tacticismo no vamos a ninguna parte. Antes o después también los dirigentes más “realistas” de esta izquierda tan temerosa de Dios se darán cuenta de que son necesarios una nueva cultura política y un nuevo sujeto político. Podemos discutir como queramos de nombres pero la necesidad de una fuerza de “izquierda” la demuestran los hechos, si no queremos dejar a los demás el papel de antagonista frente a un mundo injusto. Y de esta forma, a la luz de estos pensamientos, es como recuerdo mi historia y la de mi generación.»

Así termina su libro Il medollo del leone [La médula del león] Alfredo Reichlin, 91 años, histórico dirigente comunista italiano, miembro de esa “tercera generación” que, tras la segunda guerra mundial y la Resistencia, formaron parte y dieron sentido a ese “partido nuevo” diseñado por Togliatti. Una generación extraordinaria (Ingrao, Alicata, Berlinguer, Magri, Rossanda, Pintor, Trentin, Lama e tutti quanti…) que, la mayoría de ellos, asistió en 1989 al derrumbe de una experiencia histórica y al final de aquel extraordinario colectivo político que fue el PCI. Luego vino una carrera de meandros y derivas hacia no se sabe dónde. La mayoría de ellos ya murió. Solo quedan, escribiendo y opinando todavía por revistas y periódicos de izquierda, Rossana Rossanda, Luciana Castellina, Alfredo Reichlin y algunos pocos más. La historia política europea recogerá sin duda a todo este elenco de personalidades del más fecundo y dinámico pensamiento de izquierda que seguramente se ha producido entre 1950 y 1990. Sus maestros, de todos ellos a pesar de las diferentes corrientes y posicionamientos que pudieron tener dentro y fuera del partido, fueron dos genios de la teoría, de la estrategia y de la táctica, Gramsci y Togliatti.

Reichlin, con 91 años, ha criticado la actitud soberbia, superficial e inculta de Matteo Renzi, el líder del PD, ante la situación presente. Le acusa de no promover el debate de fondo que necesita Italia y la izquierda. Mantiene con él una profunda confrontación de ideas y de proyecto. Recomiendo la lectura del discurso que Reichlin dio ante el féretro de Pietro Ingrao el 30 de septiembre del pasado año y que hemos publicado en la revista Pasos a la Izquierda. Es conmovedor ver el video del mismo y la emoción con que Reichlin habla de su amigo y compañero Pietro Ingrao. Reichlin es como un nuevo Eneas, convencido de que hay que dejar atrás la casa del padre y afrontar los nuevos retos de la civilización. En otro pasaje de su libro nos dice que hay que fundar “un nuevo humanismo” capaz de vencer a esta filosofía y política de mercado que nos derrota como seres humanos. La política como el más noble ejercicio humano.

En estos años asistimos en España a un proceso rico y contradictorio de experiencias políticas. La presencia de Podemos -se ha dicho ya tantas veces- es uno de los fenómeno político más interesantes y originales que se han producido en nuestro país, en el campo de la política, desde luego desde 1977. Mirar más atrás de ese año es un sinsentido porque en una dictadura los parámetros y las leyes de la política son excepcionales y únicas, no se pueden comparar con las de la democracia.

A su vez, comprobamos cómo otra fuerza política, minoritaria pero constituyente, como es Izquierda Unida (heredera electoral e institucional del PCE) viene desde hace tiempo sujeta a una crisis interna que no es sino crisis de ideas y de proyecto. En un próximo futuro (junio) va a celebrar una asamblea que -al parecer- puede ser decisiva para su supervivencia como fuerza política. Y en estos mismos días comprobamos cómo la presencia de Podemos la está sometiendo a una presión que puede ser insostenible para su supervivencia.

No se van a arreglar los problemas de la izquierda española recurriendo simplemente a liderazgos más o menos nuevos, a la imposición de mayorías sobre minorías ni, por supuesto, a la dependencia sacralizada de un pasado. Nuestra depauperada en ideas izquierda española debe seguir el ejemplo de Eneas: acometer la aventura de fundar una nueva ciudad sin renegar de sus padres, asumir la destrucción de Troya para crear los cimientos de la nueva sociedad y afrontar una peligrosa navegación por un mar cargado de peligros…pero única vía de llegar a la ciudad del futuro.

  • [Nota culta: Los sagrados penates eran los espíritus familiares que protegían el hogar y a los que todo romano se encomendaba].
Anuncios