Una obligación: evitar el choque definitivo de trenes

Foto CBS Fan

Por Ramón BARRAGÁN REINA

La situación política española es ya insostenible. Cada vez queda menos tiempo, aunque nos da la sensación a los ciudadanos que algunas fuerzas políticas están haciendo todo lo posible en que la insostenibilidad sea total y las nuevas elecciones, por agotamiento de posibilidades y de tiempo, sean inevitables.

El 4 de marzo la investidura de Pedro Sánchez no se pudo consumar. El acuerdo PSOE-C’s apenas concitó adhesiones. Era normal, porque aún quedaba mucho tiempo y el acuerdo en sí mismo parece que no servía para formar un “gobierno del cambio”.

Hoy, casi un mes después, es lo único que sigue en vigor, que desde el principio propició una alejamiento del PP del C’s, por más que ambos puedan querer lo contrario. Todo lo demás pertenece al mundo de los deseos, de las legítimas aspiraciones de cada una de las diversas fuerzas políticas. La realidad es que no se han dado pasos firmes en ninguna dirección. Parece que lo único que se quiere es dejar pudrir la situación (muy al estilo Rajoy), agotar las posibilidades y, después, echarle la culpa al otro (sea quien sea) de la incapacidad de llega a acuerdos y de la inevitabilidad delas elecciones.

¿Es posible a estas alturas un acuerdo de los partidos de izquierda? Sigo creyendo que sí, que es posible y que todo depende de la voluntad de los mismos partidos de izquierda, si quieren realmente acabar con lo hecho por Mariano Rajoy y del PP en estos cuatro años.

Un acuerdo de izquierdas es lo que han querido y quieren los 11,6 millones de votantes del PSOE, Podemos, Compromís e IU. Y está más que demostrado que existen elementos programáticos coincidentes en los cuatro partidos más que suficientes, y mil veces analizados, para llegar a y acuerdo favorable para la mayoría social que ha sufrido de forma más acuciante las embestidas de la derecha económica y política de este país que llamamos España, de los autodenominados “patriotas”, en los últimos años.

¿Si el acuerdo en lo fundamental es posible, qué es lo que lo impide?

Creo que lo ha impedido siempre lo mismo: estrategias que hasta ahora han chocado frontalmente, aunque haya existido hasta ahora capacidad de volver a empezar… La estrategia de C’s de propiciar un marco en el que cupiese el PP, sin que Podemos participe en nada o casi nada, y la estrategia de Podemos de ir a un Gobierno del cambio, con su participación en puestos claves, con el apoyo explícito o implícito de los partidos nacionalistas independentistas, de derecha y de izquierda, de ahí sus propuestas de referéndum, y sin que C’s cuente para nada por ser de derechas. O sea, que si unos excluyen a Podemos, los otros excluyen a C’s. En medio ha estado el PSOE queriendo, desde el principio, un acuerdo a derecha (C’s) e izquierda (Podemos e IU), pero dejando demasiados tiempos muertos y no estableciendo prioridades claras, lo cual ha llevado a mal entendidos y no establecer con pasos firmes los tiempos de negociación.

Ahora bien, frente a las exclusiones de C’s y de Podemos y a las inconcreciones y/o ambigüedades socialistas solo cabe, porque sigue siendo posible y el acuerdo PSOE-C’s no debe ser impedimento, un gran acuerdo a cinco (PSOE, Podemos, Compromís, IU y Ciudadanos) u otras formulas, en las que estén todos implicados, para afrontar, de una vez por todas, los principales problemas de los españoles, abrir perspectivas de futuro y dar pasos firmes en el cambio o cambios de la Constitución. No habrá nunca acuerdo si se mantienen propuestas que son claramente inconstitucionales y las exclusiones o vetos siguen vigentes y nadie cede.

La forma concreta que adquiera el acuerdo es lo de menos. Pero no habrá gobierno del cambio, ni gobierno de progreso que pueda dar respuesta a la mayoría social que más ha sufrido la acción política del PP, pletórica de desaguisados1, si no intervienen esos cinco partidos en la operación, bien con un acuerdo global, o bien absteniéndose uno y no oponiéndose frontalmente. El cómo se repartan los papeles deberá ser el resultado final de esa inédita, pero necesaria, ingeniería política.

Querer un acuerdo exclusivamente de izquierdas no nos lleva a un nuevo gobierno. Para conseguirlo, sin concierto de derecha española alguna, tendría que ser apoyado por los partidos catalanes independentistas, de derecha e izquierda, con el sí a su investidura, o al menos, con su abstención.

Por ahí no va a pasar el PSOE, y sinceramente creo que sería muy negativo: sería estar toda la legislatura dependiendo de ellos y sin un rumbo fijo. Tengamos en cuenta que no es sólo la investidura lo que interesa a los españoles, sino un gobierno estable, dentro de lo que cabe, que dure cuatro años. No está de mal recordar que las leyes, dada la mayoría absoluta del PP en el Senado, necesitarán un mínimo de 176 votos para ser aprobadas, y los cambios constitucionales algunos más: los dos tercios de cada cámara legislativa.

Ojalá la sensatez se imponga a partir de hoy y el choque de trenes sea evitado definitivamente, aunque todos, por obligación y amplitud de miras, tengan que ceder. No cabe duda que todos respiraremos aliviados… El nuevo gobierno tendría una base social de cerca de 17 millones de ciudadanos.

 

1. Desaguisado, da: Hecho contra la ley o la razón; agravio, denuesto; destrozo o fechoría; desorden, desconcierto. Sinónimos: agravio, atropello, injusticia, abuso, desacierto, desatino, dislate, disparate, insensatez, necedad, arbitrariedad, equivocación, error, torpeza, yerro, destrozo, fechoría, trastada, insensatez.