Pactos y acuerdos

Foto Eduardo Ponce

Por Francisco DURÁN LAGO

Ha pasado más de un mes y medio desde el 20D hasta el día 1 de Marzo 2016, comienzo de la investidura del candidato del PSOE a Presidente de gobierno. Un tiempo muy ajetreado en reuniones y ruedas de prensa, en las que todas las fuerzas políticas están buscando un entendimiento que les permita llegar a un acuerdo o pacto para lo cual están desarrollando y poniendo en práctica sus tácticas posibles.

En este tiempo de debate y negociación entre las diversas fuerzas políticas de izquierdas y de centro derecha para conseguir un acuerdo ha dado como resultado, hasta ahora, un pacto entre el PSOE y Ciudadano. El acuerdo con un contenido de 66 páginas, se ha llevado acabo no entre las izquierdas, que debería haber sido más sencillo, sino, por el contrario, ha sido posible entre un solo partido de izquierda y el otro de centro derecha. Los dos partidos se presentaron a las elecciones del 20D, con programas diferentes en sus contenidos, para dar salida a la crisis en la que está sumergida España.

En los encuentros y debates mantenidos a lo largo de estos días entre PSOE y Ciudadano, han ido acercando posiciones (no ha debido ser muy fácil), entrelazando puntos de acercamientos, cediendo en sus respectivos programas, posiblemente uno más que el otro, de lo contrario no sería una negociación, sino, una cesión en toda regla de una fuerza política sobre la otra.

El contenido de las 66 páginas es un reflejo de dos visiones distintas de la posible salida política de la crisis, que viene padeciendo España desde hace 7 años. Lo importante del contenido es que abre nuevas perspectivas, facilitando una nueva situación política a los ciudadanos españoles, lo cual debería suponer también un nuevo esfuerzo de negociación entre los partidos que han pactado, y las demás fuerzas políticas de izquierdas que también estaban negociando y que han roto la negociación, con mucho enfado propio de políticos sin mucha experiencia.

Los partidos Podemos, IU y Compromís deben hacer una reflexión seria, y no dejarse llevar por las circunstancias que ha originado el Pacto entre el PSOE y Ciudadano. Lo importante es ver cómo se puede llegar a un entendimiento (poniendo los intereses de los ciudadanos por encima de los partidos) que facilite un encuentro entre los que han pactado el documentos de 66 páginas, y los tres partidos que estaban negociando con el PSOE. Con el objetivo de llegar a un consenso en aquellos apartados del documento más conflictivos para que  la investidura cierre el camino a quien tanto daño han causado a los ciudadanos españoles.

Quisiera trasladar mi experiencia a comienzos de los años 70, cómo transcurrieron los acontecimientos en la lucha por terminar con la Dictadura hace 38 años, entre ellos, los que se relacionan con la unidad de las fuerzas de la oposición al franquismo.

Entre los años 1973 a 1975 del siglo pasado, se crearon en muchas parte de España, Mesas Democráticas, en la que participaban entre otros partidos PC y PSOE. En 1975 se constituyó la Junta Democrática y desaparecieron las Mesas Democráticas, cuando el PSOE y otro partido las abandonaron y constituyeron la Plataforma de Fuerzas Democráticas. Conforme arreciaban las luchas de los trabajadores y otros movimientos sociales la dictadura se iba desintegrando y las fuerzas políticas se volvieron a unir y constituyeron lo que se llamó la Plata-Junta. De ella salieron las personas que negociaron el final de la dictadura y el establecimiento de las libertades y con ello la democracia. Este ejemplo tan resumido supuso años de debates, negociaciones, rupturas y muchas dificultades ya que la represión franquista estaba a la orden del día y, además, entre las fuerzas de la oposición existían diferencias no solo políticas sino también ideológicas.

La situación descrita no tenía nada que ver con la actualidad que vivimos hoy los españoles y, sin embargo, aquellos hombres y mujeres fueron capaces de aguantar todo lo necesario para ganar la democracia. ¿Es que no existe ninguna posibilidad por pequeña que sea, para llegar a un acuerdo de investidura de las izquierdas y el nuevo centro derecha? De no llevarlo a cabo seguro que la ciudadanía no lo entendería, y posiblemente, pensarán que una vez más se han sobrepuesto los intereses de partido a intereses de la gente, y con su voto harán pagar en futuras elecciones a las fuerzas políticas que no pusieron todo su empeño en conseguir ese acuerdo.