Precisiones a un dirigente de Podemos

Por José GARCÍA GARCÍA

Acabo de leer un artículo de opinión de Francis Gil (Secretaría Política, Área de Estrategia Podemos, Castilla la Mancha). Presentado por Juanma del Olmo (Podemos, Responsable de Actividades internas de la Secretaría General), en su apartado de opinión “Al piano” del diario digital “Público” [leer artículo] y no me gustaría dejar pasar la ocasión para hacer algunas consideraciones

“La vieja izquierda”, sin distingos, todos en el mismo saco, solo Podemos es la nueva y moderna izquierda. Jugando el mismo papel que el PSOE de Felipe González en 1982, tratando de aglutinar el llamado voto “útil” y de actitud excluyente hacía los demás.

Equipara el “Régimen de la Restauración” (1875/1902), con la Transición a la que denomina “Régimen del 78.” ¿Hay rigor en esta comparativa? ¿desconocimiento? ¿o desconsideración a generaciones que durante el franquismo dieron lo mejor de sí y forjaron las condiciones para que el cambio democrático fuera posible en este país? Aunque podría ser aún peor y estar considerándonos ignorantes y por tanto fáciles de engañar ¿Cómo lo hacen los del “Régimen del 78”? Un apunte simplemente: en el periodo de la “Restauración” el voto era censitario, es decir, estaba limitado por características económicas, sociales o educacionales. Con estas condiciones de expresión hubiera sido imposible que hoy pudieras expresarte así… “el campo político experimenta la primera gran apertura democrática coextensiva desde el final del franquismo” ¿Verdad?

“Estar a la altura de los acontecimientos históricos, situarse de parte del pueblo y comprender el papel que la democracia nos ha asignado requiere humildad y sentido de la responsabilidad institucional.” Esta afirmación no se corresponde con la arrogancia y prepotencia con la que os expresáis, por ejemplo, ante de las elecciones. Al hilo de los últimos sondeos, el propio Francis Gil venía a decir más o menos lo siguiente…”si Podemos con cerca de 100 diputados y el PSOE con 75, este debería apoyar un gobierno con Pablo Iglesias al frente.” Si el resultado ha sido al contrario, es decir PSOE 90 y Podemos más coaliciones 69 (42+12+9+6), ¿Qué es lo que deberían hacer?

Bien, hoy estoy jubilado he cumplido 66 años, sigo afiliado a CC.OO. sindicato a través del cual tuve el honor de representar a mis compañeros de empresa y del sector. Fui también afiliado al PCE, al que pertenecí por un corto espacio de tiempo al Comité Provincial de Sevilla, y por ende a IU de Andalucía, y digo pertenecí porque abandoné la militancia política cuando la coalición y su coordinador por aquel entonces Luis Carlos Rejón, dilapidó la confianza (casi un 20% de los votos) que el electorado depositó en nosotros. Por cierto figuraba en tercer lugar en vuestra lista para el Congreso. Y aunque a lo mejor me atribuyo un titulo que ni tan siquiera alcance de “anfetamínico exegeta,” reproduzco esta reflexión que escribí en julio del 2013, y ahora comparto con ustedes.

 ¿ES POSIBLE LA ESPERANZA?

Esta mañana no he podido obviar un recuerdo de aquella otra del 11 de julio de 1.976. La noche anterior había nacido mi primera hija, que bien podría haberse llamado Libertad, pues después de pasar la noche junto a ella y su madre, me apresuré para participar de la primera manifestación con “autorización gubernativa” para la oposición después de los cuarenta años de dictadura que siguieron al fatídico y sangriento golpe de Estado del 18 de julio de 1.936.

“De día histórico se puede denominar el vivido el domingo (11 de julio) por el pueblo sevillano… temprano se congregó en los jardines del Cristina respondiendo a la convocatoria realizada por la Coordinadora Democrática.”

“A las doce en punto, con orden pero con espíritu revolucionario, se puso en marcha. Abría la misma una gran pancarta con la palabra AMNISTIA.” Así lo contaba la revista TORNEO (semanario popular andaluz).

También “Senda”, el clandestino Órgano del Comité Provincial de Sevilla del PCE, se hacía eco del acontecimiento, terminando su referencia con las siguientes palabras; “… y ha sido ésta además, una respuesta dada en todas las ciudades del Estado Español en una petición de la Coordinadora Democrática, llamada sin precedente histórico, por su extensión y por el carácter unitario y diverso del órgano que convoca.”

11julioLa mañana no estaba exenta de tensión, un nudo en la garganta y a pesar del mes julio un cierto escalofrío recorría la espalda, mientras aguardábamos el inicio de la manifestación; pero la cada vez mayor afluencia de ciudadanos y ciudadanas, hacía relajar la tensión y poco a poco el corazón se aceleraba, las gargantas se inflamaban y al final explotaron desparramando al aire, de aquella mañana sevillana a orillas del rio Guadalquivir testigo mudo de la historia, palabras contenidas y deseosas de hacerlas realidad; AMNISTÍA y LIBERTAD.

Se había iniciado una inexorable marcha hacia la libertad, en un proceso de madurez, civismo y responsabilidad, que de manera incruenta, armoniza la transición a un Estado de derecho y libertades. Y que avala la Constitución Española de 1.978.

Y entendamos esto último, porque el proceso no estuvo exento de obstáculos y dificultades, no en vano quedaron en el camino compañeros abnegados, caídos víctimas de la sinrazón y la intransigencia, a los que les debemos memoria e historia. Pero la mayor retentiva que le podríamos haber dedicado, hoy quizás sea demasiado tarde, era haber exigido la observancia de la Constitución y un desarrollo progresista de la misma. Pues la Constitución en sí contiene soluciones a los problemas económicos-financieros, sin deteriorar el mercado de trabajo y precarizar aún más las condiciones laborales y sociales del conjunto de los ciudadanos y ciudadanas. Sirvan el recordatorio de estos artículos de la Constitución.

Art. 24- Todas las personas tienen el derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión.

Art. 27- Todos tienen derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.

Art. 31- Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad.

Art. 35- Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo.

Art   39- Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.

Art 41- Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes.

Art   43- Se reconoce el derecho a la protección de la salud.

Art 44- Los poderes públicos promoverán y tutelaran el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho.

Promoverán la ciencia y la investigación científica y técnica en beneficio del interés general.

Art   45- Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado.

Art 47- Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.

Art 149- (Competencia exclusiva del Estado). La regularización de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en cumplimiento de los deberes constitucionales.

Pero una vez más la izquierda utópica, siempre necesaria para mantener la capacidad de transformación, abandona la gestión de la realidad, en este caso la Constitución, en manos de quienes estuvieron ausentes de aquella pancarta o aparecieron en ella para la foto. Nos han manipulado, han utilizado lo emocional sobre la reflexión, nos han tratado de forma infantil ante la transparencia, la información y la participación, han utilizado la gradualidad en sus decisiones hasta imponerlas y por último nos han hecho sentir responsables de sus errores. Esto no es más que parte de su estrategia para profundizar más en las desigualdades existentes. Como dice Owen Jones, en su obra Chavs: La demonización de la clase obrera:

“El objetivo es acabar con la clase obrera como fuerza política y económica de la sociedad, reemplazándola por un conjunto de individuos o emprendedores que compitan entre sí por sus propios intereses.”

No nos perdamos en interpretaciones que obvien un análisis material de la realidad; pues solo nos quedará lo que alguien definió con esta frase. “Dios ha muerto, Marx ha muerto, la Historia ha muerto y yo me encuentro francamente mal.” Urge que el pensamiento de izquierda salga analíticamente de sus miras cortoplacistas y sin negar la mayor, es decir reconocer el impulso revolucionario que se puso en marcha aquel 11 de julio y que culminó con la Constitución de 1.978. A partir de aquí, con las lecciones aprendidas pongámonos de nuevo en marcha. Necesitamos un nuevo contrato social justo, que oponer a las políticas de recortes y a la destrucción del Estado del Bienestar.

Este no ha querido ser un ejercicio de nostalgia, sino el recuerdo de un pasado en el que contribuimos con aciertos y errores al presente y desde el cual podamos apostar por un futuro esperanzador.

(Sevilla 11 de julio de 2013)

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