Sistema electoral e igualdad de voto

Por Aurelio GARNICA

Publicamos en PAPELES EN CAMPO ABIERTO un interesante trabajo de investigación electoral que ha redactado  Aurelio Garnica. El mismo trata de dilucidar las características, vicios y virtudes de nuestro sistema electoral. Son ya bastantes las publicaciones y opiniones vertidas sobre este asunto; la novedad que aporta Aurelio Garnica es, además de un trabajo comparativo y legal de gran valor, el de ver las diferentes aplicaciones de la ley según sean elecciones generales, autonómicas o locales. Recomendamos, además, la lectura de sus conclusiones porque en cierta medida adelanta ya lo que al parecer las encuestas vienen certificando. Extractamos algunas de las valoraciones del autor:

Claramente electoral será este 2015. Tendremos elecciones autonómicas, municipales, generales y recientemente hemos celebrado las europeas. Por ello es una buena ocasión para analizar si nuestro sistema electoral garantiza una correspondencia entre los votos obtenidos y los escaños adjudicados a cada partido o candidatura. En definitiva si todos los votos tienen un mismo valor y provocan una igual representación.

 La idea más extendida es que nuestro sistema electoral favorece a los partidos mayoritarios y perjudica a los minoritarios; que ha favorecido el bipartidismo y que la causa fundamental es la aplicación de la fórmula D´Hondt. ¿Es ello cierto? ¿Ocurre en todos nuestros procesos electorales por igual? ¿Qué cambios se deben introducir para evitar esas posibles desigualdades? ¿Cómo va a incidir la presentación de nuevas candidaturas?

 Existen dos grandes tipos de sistemas electorales, el mayoritario y el proporcional.

  • El sistema mayoritario asigna el escaño o escaños en disputa a la candidatura más votada. Tienden a dificultar la presencia parlamentaria de los partidos minoritarios; favorecen a los partidos grandes y así lograr gobiernos con mayorías absolutas. El Reino Unido es un ejemplo de este sistema.
  • El sistema proporcional asigna los escaños a las candidaturas en proporción a los votos que cada una ha obtenido. En este sistema, lograr la equidad entre votos obtenidos y  escaños adjudicados se dificulta cuanto menor sea el número de representantes a elegir y más candidaturas se presenten. El elemento determinante es el diseño de circunscripciones electorales y en menor medida la fórmula de adjudicación de escaños. Favorece la presencia  parlamentaria de diversas fuerzas políticas. Para alcanzar mayorías parlamentarias suelen ser necesarios los pactos. En principio nuestro país opta por este sistema.

 Dos conclusiones (entre otras):

 La influencia que los sistemas electorales ejercen sobre el sistema de partidos y, por extensión, sobre el sistema político es relevante, pero no determinante, pues es parcial y limitada. Por ello tenemos circunscripciones reducidas, especialmente en el País Vasco y Cataluña, en que se alcanza presencia de varios partidos pues tienen niveles de apoyo electoral muy similares. Si lo que anuncian las actuales encuestas electorales se extiende a la mayoría de las circunscripciones electorales, y no se reduce a las más grandes, la pluralidad del Congreso y de los parlamentos autonómicos puede aumentar mucho.

  • Los sistemas proporcionales puros favorecen una mayor presencia parlamentaria pluripartidista. Por ello lo importante no es saber qué partido es el ganador, el más votado. Lo importante es saber qué partido o coalición de partidos garantizan una mayoría coherente y suficiente en los Parlamentos o Ayuntamientos. Lo relevante es la capacidad de llegar a pactos para garantizar mayorías estables de gobierno. Si ello no ocurre, más tarde o más temprano, se implantan medidas correctoras a la proporcionalidad.

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