Manifiestos a favor de Grecia

Foto: Emmanuel Eragne

1. Grecia tras las elecciones. No hay riesgo, sino una oportunidad para Europa

Manifiesto de los sindicatos alemanes

Los sindicatos alemanes apuestan por un proceso de negociación entre Grecia y la UE que ayude a que el país heleno salga de su terrible crisis social. Han redactado un manifiesto público que, apoyado por diputados socialdemócratas y profesores de reconocido prestigio, pretende influir en el desarrollo de los actuales acontecimientos, propiciando un nuevo rumbo en la actual deriva neoliberal y tecnocrática europea. La defensa de los valores democráticos, expresados nítidamente en la pasadas elecciones griegas, está en la base de este importante declaración surgida en el interior de la sociedad alemana. Alemania no es solo Angela Merkel. [ver la Página oficial de la declaración, con traducción en inglés, holandés y griego]

El cambio  político en Grecia es una oportunidad no sólo  para este país sacudido por la crisis, sino también para reconsiderar y corregir los fundamentos de las políticas económica y social de la UE.

Destacamos una vez más las críticas que por  parte de los sindicatos se han venido formulando en  los últimos años: las exigentes condiciones en las que se concede la ayuda financiera a Grecia, ya desde el principio no merecían el calificativo de “reforma”. Los miles de millones que fueron transferidos  a Grecia, se utilizaron  sobre todo para la estabilización del sector financiero. El país se vio sumido en una profunda recesión a consecuencia de una  brutal política de austeridad y al mismo tiempo con la deuda pública más elevada de toda la UE. La consecuencia es una crisis social y humanitaria sin precedentes en Europa: un tercio de la población vive en la pobreza, la cobertura social se ha debilitado masivamente, el salario mínimo se ha reducido en un 22%, se ha desmantelado el sistema de negociación colectiva y otros derechos de los trabajadores en activo, y la población con rentas más bajas han sufrido una carga fiscal adicional.. El desempleo se encuentra actualmente en el 27% e incluso más del 50% entre los jóvenes. Muchas personas carecen de lo necesario para alimentos, electricidad, calefacción y vivienda. Una gran parte de la población ya no tiene seguro médico  y sólo recibe atención médica en caso de urgencia.. El resultado de las elecciones es un veredicto  demoledor de esta errónea política.

Todo ello no tenía nada que ver con reformas que se centraran en los problemas reales de Grecia. Ninguno de los problemas estructurales del país ha sido resuelto, sino que se han creado otros. Se trataba de una política de reducción, no de crecimiento. Reformas estructurales reales que merezcan este nombre son las que abrirían   caminos a  nuevas oportunidades de desarrollo económico en el país, en lugar de expulsar al extranjero a una generación de jóvenes  altamente cualificados. Reformas estructurales reales son las que se toman en serio la lucha contra el fraude y la evasión fiscal. Reformas estructurales reales consisten en combatir el clientelismo y la corrupción en la contratación pública. El nuevo gobierno griego tiene el reto de presentar sus propios proyectos de reconstrucción y desarrollo que deben formar parte de un “Plan Europeo de Inversiones”, como los sindicatos han venido reclamando desde hace tiempo , y crear las condiciones para que este tipo de proyectos pueden dar fruto.

Con el nuevo gobierno griego se debe negociar con seriedad y sin chantaje para darle al país  una perspectiva económica y social que vaya más allá de la fracasada austeridad. Esto se refiere sobre todo  a las desastrosas condiciones acordadas por el anterior gobierno, ahora saliente, bajo  las que hasta el momento se concedieron los préstamos internacionales. Europa no debe insistir en continuar una  política que carga sobre las espaldas de la población que ha sido claramente rechazada por la mayoría del electorado .  Un “seguir con  lo mismo” no es posible.

  La derrota de los responsables de las políticas hasta ahora vigentes en Grecia es resultado de  una decisión democrática que debe ser respetada a nivel europeo. El nuevo gobierno tiene una buena oportunidad . Quien ahora exige  la continuidad  de la política que hasta ahora se ha practicado, llamada proceso de reformas, de hecho está negando el derecho del pueblo griego a una democrática y legítima reorientación de la política en su país. Y cuando se añade que esta nueva orientación sería solo posible si  Grecia abandona  la Unión Monetaria Europea, las instituciones europeas dejan ver su incompatibilidad con las decisiones democráticas tomadas por  sus  países miembros. De esta manera cobran impulso los movimientos nacionalistas emergentes en Europa.

Los déficits de legitimidad democrática en el ámbito  europeo , de los que nos lamentamos y todavía no se han superado , no deben ser ahora reafirmados  restringiendo la democracia en los países miembros. Más bien, como muchos de nosotros señalamos en 2012  en el manifiesto “Refundemos Europa” [leer, en alemán], se debe reforzar la democracia en el ámbito  de la UE  si se quiere dotar de credibilidad al proyecto europeo. El proyecto europeo no se refuerza con mandatos de austeridad,  sino sólo a través  de iniciativas democráticas desde la base  que tengan como objetivo la reconstrucción económica y una mayor  justicia social.

Esta iniciativa debe ser apoyada ahora en  interés del pueblo griego. Es al mismo tiempo un nuevo impulso para un cambio de rumbo en Europa. El cambio político en Grecia debe ser una oportunidad para crear una Europa democrática y social.

Firmantes de cabeza:

Reiner Hoffmann, Presidente del sindicato DGB

Frank Bsirske, Presidente del sindicato Verdi

Robert Feiger, Presidente del sindicato IG BAU (Agricultura y Medio Ambiente)

Alexander Kirchner,Presidente del sindicato EVG (Transporte)

Michaela Rosenberger, Presidenta del sindicato NGG (Alimentación)

Marlis Tepe, Presidente del sindicato GEW (Educación)

Michael Vassiliadis, Presidente del sindicato IG BCE (Química)

Detlef Wetzel, Presidente de IG Metall

Otras firmas:

Prof. Elmar Altvater,  Profesor de Ciencia Política en la Universidad Libre de Berlín

Prof. Brigitte Aulenbacher, Profesora de Sociología

Klaus Barthel, diputado del Parlamento federal por el SPD,

Christiane Benner, IG Metall

Prof. Hans-Jürgen Bieling, Sociólogo

Dr. Reinhard Bispinck, Sociólogo

Prof. Gerhard Bosch, Sociólogo

Prof. Ulrich Brand, Sociólogo

Prof. Christine Brückner, Científica

Dr. Udo Bullmann, Diputado del parlamento federal por el SPD

Annelie Buntenbach, Sindicato DGB

Prof. Dr. Frank Deppe, Sociólogo

Y más firmas…

[Traducción de L.O.]

2. Con Grecia y con Europa

Trescientos economistas y universitarios de todos los continentes llaman a los gobiernos europeos y a las instituciones internacionales a «respetar la decisión del pueblo griego» y a «a comprometerse en una negociación sin condiciones con el nuevo gobierno griego a fin de resolver el problema de la deuda.

 Llamamos a los gobiernos de Europa, a la Comisión europea, a la Banca central europea y al FMI a respetar la decisión del pueblo griego de elegir una nueva vía y a comprometerse en una negociación sin condiciones con el nuevo gobierno griego a fin de resolver el problema de la deuda.

El gobierno griego tiene razón al sostener que es necesaria una profunda reorientación ya que las políticas llevadas a cabo hasta ahora han resultado un completo fracaso. Tales políticas no han aportado ni la recuperación económica ni la estabilidad financiera ni el empleo ni incluso inversiones directas extranjeras. Estas políticas han arruinado a la sociedad griega y debilitado sus instituciones. El camino seguido ha sido pura y simplemente nefasto, no ha permitido ningún progreso que permita proseguir. Pedimos a los socios europeos tomar nota de esta realidad que está en el origen de la elección del nuevo gobierno griego.

Grecia necesita medidas humanitarias inmediatas, un salario mínimo más alto, creación de empleo, inversiones y medidas que permitan restaurar y mejorar los servicios básicos como la sanidad y la educación. Le hace falta dotarse de un sistema fiscal más robusto y progresivo, que se base menos en el IVA y sirva más para tasar los ingresos y patrimonios. El nuevo gobierno debe también combatir, castigar y erradicar la corrupción. Para llevar estas políticas a buen fin y darles tiempo para demostrar su eficacia se necesitan márgenes presupuestarios. Mientras tanto, el país necesita refinanciación de la Banca central europea para restablecer su sistema bancario. Pedimos a las autoridades europeas y a los gobiernos permitir que Grecia tenga esos márgenes presupuestarios así como garantizar su financiación.

El gobierno griego tiene razón en exigir una anulación de la deuda vis-a-vis con sus socios europeos. Esta deuda es insostenible y probablemente no será nunca reembolsada. No hay por tanto pérdida económica para los otros países y sus contribuyentes. Al contrario, un nuevo inicio para Grecia permitiría relanzar la actividad, aumentar los ingresos y crear empleo lo cual beneficiaría a los países vecinos. Exhortamos a los acreedores de Grecia de aprovechar esta oportunidad y  y exponer clara y honestamente estos hechos a sus poblaciones.

Lo que está en juego no es solo la suerte de Grecia sino más bien el futuro de Europa en su conjunto. Una política de amenazas, de ultimátum, de obstinación y chantajes significaría a los ojos de todos el fracaso moral, político y económico del proyecto europeo. Exhortamos a los líderes europeos a rechazar y condenar toda tentativa de intimidación y coerción con respecto al gobierno y el pueblo de Grecia.

Al contrario, el éxito de Grecia puede marcar un camino hacia la prosperidad y la estabilidad de Europa. Permitiría una renovación de la democracia y abriría la competición electoral a otros cambios constructivos. Estamos con Grecia y con Europa, por la democracia y el cambio. Los dirigentes europeos deben reconocer la opción electoral decisiva tomada por el pueblo griego en unas circunstancias extremadamente difíciles, proceder a una evaluación realista de la situación y comprometerse sin tardanza en la vía de una negociación razonable.

Primeros firmantes:

Elmar Altvater (FU, Allemagne)
Philippe Askenazy (CNRS, France),
Clair Brown (University of California, Berkley, Etats-Unis)
Dorothee Bohle (Central European University, Hongrie)
Giovanni Dosi, (Pisa Institute of Economics, Italie)
Cédric Durand (Université Paris 13, France)
Gerald Epstein (UMASS, Etats-Unis)
Trevor Evans (Berlin School of Economics and Law, Allemagne)
James Galbraith (University of Texas at Austin, Etats-Unis)
Gaël Giraud (CNRS, France)
Stephany Griffith-Jones (Columbia University, Etats-Unis)
Laura Horn (Roskilde University, Danemark)
Robert Jessop (University of Lancaster, Royaume-Uni)
Steve Keen (Kingston University, Royaume-Uni)
Marc Lavoie (Ottawa University, Canada)
Tony Lawson (Cambridge, Royaume-Uni)
Dimitris Milonakis (University of Crete, Grèce)
Andreas Nölke (Goethe University Frankfurt/Main, Allemagne)
Dominique Meda (Paris Dauphine, France),
El Mouhoub Mouhoud (Paris Dauphine, France)
André Orléan (EHESS, France),
Henk Overbeek (VU University Amsterdam, Pays-Bas)
Mario Pianta (University of Urbino, Italie)
Alfonso Palacio Vera (Computense University of Madrid, Espagne)
Anwar Shaikh (New School for Social Research, Etats-Unis)
Jacques Sapir (EHESS, France)
Robert Wade (LSE, Royaume-Uni)

Y hasta trescientas firmas…

(Tomado del sitio de Syriza France, Traducido del francés por Javier Aristu)