Austeridad y desastre

2013-11-20commission-europeenne-austerite 1Uno de los economistas jefe de la Comisión europea mide los efectos desastrosos de la austeridad en los países de la zona euro

Por Sébastien CREPEL

Un informe del que la prensa casi no ha hablado. Sin embargo, su autor no es un recién llegado: Jan In’t Veld es un reconocido y respetado economista. Es el diseñador jefe de modelos económicos de la Comisión europea. [ver informe en inglés]

Todas las políticas económicas puestas en marcha por la Comisión se establecen a partir de sus trabajos, según uno de sus colegas. En el documento, redactado en inglés, de octubre de 2013 y enviado a los responsables de la Comisión en Bruselas bajo el título «Las consolidaciones y excedentes (derramas) presupuestarios en el centro y periferia de la zona euro», este economista midió los efectos sobre los países concernidos de las medidas de austeridad desarrolladas de forma coordinada en la zona euro, desde 2011 a 2013, con la bendición de los comisarios de Bruselas. Crecimiento, tasa de paro, inversión, consumo…, todo ha pasado por el tamiz y ha sido “modelizado”, a fin de aislar el efecto de la austeridad de otros factores económicos. Y el resultado es instructivo. Según sus cálculos, la austeridad presupuestaria habría hecho perder, acumulado, un 4,78% del crecimiento del PIB a Francia, entre 2011 y 2013. O sea, una media de por lo menos 1,6 puntos de crecimiento anual. Y no es la única afectada: Alemania habría perdido 2,61 puntos de crecimiento, Italia 4,86, España, 5,39 y Grecia, casi un 8,05. El efecto de la austeridad sobre la tasa de paro es también sobrecogedor: a Francia y España desde 2011 se les imputa 1,9 puntos de más, 1,7 a Alemania y casi un 2,7 a Grecia.

Según el economista, esto se explica por «el impacto negativo de medidas propias de cada país» que se agrava por «los efectos del mantenimiento negativo de medidas de saneamiento de otros países». Hablando claro: cuando el conjunto de países de la zona euro aplican al mismo tiempo las mismas políticas restrictivas, estas interactúan entre ellas y los Estados padecen mutuamente las consecuencias de las mismas. Para Thomas Coutrot, economista y co-presidente de Attac Francia, las cifras de Jan Int’Veld «no tienen nada de anormales». «Se acercan a nuestras estimaciones», confirma Matherine Mathieu, economista del Observatorio francés de coyunturas económicas (OFCE). El OFCE había estimado en torno a 7,5 puntos la pérdida acumulada del crecimiento imputable a las medidas de austeridad entre 2011 y 2013. «La interesante —sigue diciendo Catherine Mathieu— es la reevaluación de los multiplicadores (así se llama al impacto estimado de las políticas presupuestarias sobre el crecimiento) usados por Jan In’t Veld. Para él, es claro el efecto de las políticas restrictivas». Pero las secuelas que dejan a largo plazo son todavía más impactantes. Jan In’t Veld ha evaluado también los efectos que las políticas de austeridad que se aplicaron  entre 2011 y 2013 tendrán en el periodo 2014-2018, situándose en un escenario (improbable) en el que los estados no decidieran ya nuevos recortes presupuestarios. De este estudio, se deduce por ejemplo que Francia, España, Portugal o Grecia no cubrirán hasta 2018 su retraso de crecimiento solo debido a las medidas de austeridad adoptadas entre 2011 y 2013, Alemania alcanzará un idéntico resultado sólo un año antes, como Irlanda. Pero «esta vuelta al equilibrio no tendrá lugar ya que los gobiernos de estos países anuncian la continuación de recortes presupuestarios» después de 2013, advierte Catherine Mathieu.

A pesar de que Jan In’t Veld se preocupa de indicar que el informe «sólo expresa la opinión del autor, no de la Comisión», ello no quita para que «no se hayan visto resultados como estos producidos en círculos cercanos de la Comisión desde que comenzó la crisis», asegura Catherine Mathieu. «No sé si se trata de una autocrítica», explica por su parte Thomas Coutrot, ya que el departamento al que pertenece Jan In’t Veld —La Dirección general de Asuntos Económicos y Financieros— aparece como «la más ortodoxa» en el terreno del liberalismo. El economista de Attac destaca más el efecto de «los problemas de legitimidad política que se le plantean a los gobiernos y a la Comisión para proseguir con la austeridad», «refunfuñarán un poco», aunque la agenda real de los defensores de dichas políticas no es reducir los déficits sino acelerar el desmantelamiento de las conquistas sociales en Europa. Aunque haya que deprimir, si es el precio que se ha de pagar, las economías de los países concernidos.

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Sébastien CREPEL es periodista de l’Humanité. La noticia la publicó este medio el 20 de noviembre. El informe (en inglés) se puede descargar aquí.

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