PPeor impposible

descargaPor Pablo DEL BARCO

Con la vuelta atrás de las no dotaciones para los becarios Erasmus este Gobierno demuestra que no sabe por donde anda, salvo en lo de dar a los que tienen y quitar a los que carecen. Estos muchachos pudientes, impolutos y arrogantes del Gobierno la toman con los débiles –becados, pensionistas, parados…- lo que demuestra su cobardía y falta de principios morales. El WERTiginoso, humorista y denostado ministro de Educación al fin piensa, con cabeza ajena, claro, domiciliada en Bruselas. No dimite y bate además el reto de oponerse a todos; le faltaban los de su partido político y ya lo está consiguiendo. El Señor Presidente se enfada por la crítica tumultuosa de la oposición y todos los estamentos sociales sobre las becas; es difícil asumir el bochorno del tal ministro, y el coste de esta metedura de pata: veinte millones de euros. Quienes dijeron desde la oposición que sobraban el cincuenta por ciento de los asesores nombrados a dedo, han aumentado un diez por ciento estos “colaboradores” digitales en su Gobierno, al mismo tiempo que descuelgan y empobrecen a funcionarios, expertos en lo que trabajan; para los suyos sí hay presupuesto. A la euforia por la mejora de economía le lleva la contraria el número real de parados este mes, más de ochenta mil más, y ni el truco de sustituir trabadores de primera línea por eventuales ajusta las cuentas de un sistema laboral que hace aguas por todos los lados. El ministro Mentioro, don Cristóbal, sigue empeñado en que creamos que vamos disparados hacia una economía brillante, ejemplo y seña para el mundo entero. Un vecino de mi calle, con el botellín en la mano, me pregunta qué alucinógeno toma este experto en sueños. Tienen que estar todos enfermos porque la privatización –“externalización”: ¡ah, inventores de palabrejas sin existencia ni significado!- de la sanidad les produce un permanente dolor de cabeza.

El gobierno levantino cierra la televisión comunitaria frente a la obligación legal de marcha atrás del ERE chapuza que hicieron. Es otra solución cobarde de un ente que anda resbalando por los juzgados y las lenguas por mor de sus directivos –que no dirigentes-, expertos –según comenta el pueblo levantino- en dilapidaciones y prostíbulos, vía Gurtel y otros. Ahora se enzarzan los ppolíticos entre ellos porque todos quieren el poder absoluto, olvidando que hay un pueblo que sufre, viviendo los beneficios desorbitados de la banca, y un mierdeo entre partidos que da verdadero asco y acentúa el descrédito de la clase política, de una y otra estampa. Al ministro Cristóbal Mentioro se le va cayendo el pelo a ojos vistas, en competencia con el ministro de Guindos, de tanto rascarse la cabeza para urdir mentiras creíbles, ya no desde la realidad, por supuesto, sino desde la más descabellada fantasía.

PPero el fútbol-morfina todo lo amansa, todos los días, mientras la cultura cae en picado: cine, teatro, danza, música, arte, literatura no interesan a este desGobierno, de miembros persistentes en la escasa cultura, de muchos tropezones en el habla, reflejo del torpe pensamiento. Un pueblo culto siempre fue un peligro social para sus mentes; ya sé que no digo nada original pero es imprescindible recordarlo con frecuencia. La monarquía sigue agazapada bajo las operaciones físicas del monarca, y sus impostados familiares, amparados por una Constitución que no se atreve o no desea determinar legalmente los derechos y las obligaciones del heredero, del oficial, porque al presunto hijo mayor bastardo del rey, que tiene nombre y apellidos, nadie se atreve a mentar. Y la oposición sin luz: a nadie le interesa agarrarse a un clavo ardiendo. Pero llegarán tiempos mejores, cuando se acerquen las elecciones y todo sean promesas que nunca se han de cumplir.