Pedro Olalla en Sevilla: La lucidez ciudadana de un helenista

Por Pedro E. García Ballesteros

olallaRecientemente, Pedro Olalla estuvo en Sevilla impartiendo una conferencia en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. La exposición estuvo llena de información, destellos de lucidez y, al mismo tiempo, coraje cívico “griego”. Considero que merece un resumen para los lectores de “En Campo Abierto”.

Para quienes no lo conozcan, Pedro Olalla es un helenista español afincado en Grecia desde 1994 en el Instituto Cervantes de Atenas. Tal como se presenta en su magnífica web (http://pedroolalla.com/index.php/es/el-autor) “es escritor, helenista, profesor, traductor, fotógrafo y cineasta”.   Ha publicado  27 títulos originales en distintas lenguas, “así como una larga serie de artículos periodísticos y traducciones de autores griegos y españoles. (…) Entre sus últimas obras destacan el “Atlas Mitológico de Grecia” –obra patrocinada por la Fundación Onassis y premiada por la Academia de Atenas, para cuya elaboración ha recorrido más de cien mil kilómetros por Grecia tras las huellas de los antiguos mitos–, la serie documental de televisión “Los lugares del mito” –una producción de la Radio Televisión Griega (ET1) para la Programación Especial de los Juegos Olímpicos Atenas 2004–, la película documental “Ninfeo de Mieza: El jardín de Aristóteles” –un recorrido por el lugar donde el filósofo educó al joven Alejandro Magno–, el libro “Arcadia Feliz” –un amplio viaje por la cultura de Occidente rastreando las huellas del elemento arcádico–, su último libro “Historia Menor de Grecia”, -una mirada histórica y literaria sobre la formación y la supervivencia de la actitud humanista- y su última creación audiovisual, la película “Con Calliyannis”, nominada al premio “Mejor Largometraje Documental” de la Academia Griega de Cine.” Creo que los datos expuestos nos presentan a un personaje cultural de sumo interés, con raíces clásicas que además se dedica a explicarlas  y relacionarlas con el presente.

La conferencia que me voy a limitar a resumir en sus ideas fundamentales les presentará, además, a un helenista comprometido con la situación actual de Grecia y que, además, sabe analizarla con la sabiduría histórica pero también con la indignación del hombre político del siglo XXI.

Comienza su exposición Pedro Olalla manifestando su acercamiento a la situación actual de Grecia no como experto sino “como ciudadano libre” y que si Grecia había sido hasta ahora un referente de nuestro pasado podía llegar a serlo de nuestro futuro. Su definición de la situación que atravesamos es nítida: El poder económico mundial se apropia del poder político a través de la explotación de la deuda, con la connivencia de las elites políticas locales y la pasividad desorganizada de los ciudadanos. Si Solón, en el siglo VI a. de C. suprimió la esclavitud por deudas, ahora se va a resucitar pero con los pueblos enteros.

A continuación realiza el siguiente recorrido histórico del problema de la deuda griega. Desde su fundación moderna, Grecia siempre se ha encontrado sometida al endeudamiento con las grandes potencias. Se han producido cinco quiebras en los dos últimos siglos: 1827 (independencia), 1843 (paso de monarquía a democracia regentada), fin de siglo XIX (se exige su pago en oro y un cuarto de las reservas griegas de oro se depositan en Banco de Inglaterra) 1932 y en los años 60 se renegocian para 45 años que justo están cumpliendo ahora. En realidad, los gobernantes griegos (familias políticas turnándose en el poder) son los verdaderos acreedores de su propio país. El euro contribuyó a que la riqueza acumulada por oligarquías locales saliera del país convertida en moneda fuerte y sobre la famosa falsificación de cuentas para entrar en el euro,  Goldman Sachs contribuyó a ese maquillaje de las cuentas con su hombre en Europa que no era otro que ¡Mario Draghi!

 Las consecuencias de todo lo anterior dibujan el mapa del infierno griego: 30% de la población en la actualidad bajo el umbral de la pobreza, ya que se trata de rescatar a la economía especulativa a costa de la economía real, y si todo va “bien”, en 2020 la deuda sería un 120% del PIB, CUANDO CON MÁS DE UN 95%, la economía es inviable.

¿Qué soluciones a este panorama desde el punto de vista del helenista Olalla? Tal cual las enumero:

-Nuevo gobierno
-Movilización ciudadana
-Dejar de pagar deudas.
-Depurar responsabilidades.
-Nacionalización de grandes bancos a los que ya se ha rescatado varias veces.
-Recuperar el control sobre la moneda ya que, realmente, el Banco de Grecia está en manos privadas.
-Nacionalización de la riqueza mineral del país.
-Replanteamiento de la Unión Europea.
-Reforma del sistema monetario mundial definiendo con claridad quién crea el dinero y quién lo controla.

-Control público de los Bancos Centrales ya que como decía Rothschild  “Dadme el control sobre la moneda de un país y ya no importará quién lo gobierne

 Quizás, todas las propuestas anteriores se resuman en una sola que nos devuelve al mundo clásico griego: Reconquistar la política en su sentido original griego, si no es así esta crisis acabará con el proyecto de democracia que es un sistema basado en la implicación del ciudadano, no en la profesionalización del político. Se basa en la virtud del ciudadano, sin ella no hay democracia. No hay democracia con “la demoledora tibieza” del ciudadano de hoy. Recordemos que en Grecia todo ciudadano tenía experiencia política porque podía ser designado por sorteo para cualquier cargo. PARTICIPABA, LA ASAMBLEA ERA ESCUELA DE CIUDADANÍA.

Como broche final, Pedro Olalla nos deja el dato sobre el presupuesto para armas que es 800 veces mayor que el de fomento de instituciones democráticas (ONU). Ante esa situación, lo peor para la democracia es la tibieza de muchos más que el radicalismo de pocos, sobre todo, porque “la democracia siempre fue un proyecto radical”.

 

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