Ford y Europa

Diario de un flamenco/1

Por Joannis VAN DER MEER

Hemos fichado a un nuevo colaborador: Joannis Van der Meer. Este profesor flamenco jubilado nos dejará leer, a partir de ahora, algunos de sus “Diarios de un flamenco”, una mirada en diagonal a la actualidad europea y, desde allí, también a la actualidad española. Escritos en neerlandés, los diarios son adaptados al español por J. Arrasate. Comenzamos la serie, fragmentaria y a saltos, con este punto de vista acerca de la reestructuración de la producción de Ford en Europa.

ford28 de noviembre. Observo el mar Atlántico desde las alturas de la playa de los Alemanes, en Zahara. Hace días que ando de nuevo por estos confines del Estrecho, buscando algo del sol que ya perdimos en el norte. Allí, la niebla, la lluvia y las bajas temperaturas (-2 al amanecer) me han obligado a emigrar hacia estas  playas de la provincia de Cádiz. La luz me ha dado nuevos bríos. Continúo sin embargo mi contacto con el mundo a través de Internet.

Noticia de impacto en Bélgica: La empresa Ford anda de reestructuración. Va a desmantelar su fábrica de Genk, en mi Flandes natal. Genk está cerca de de Maastricht, la ciudad holandesa donde se firmó el tratado de la Unión Europea en 1992.  Al parecer, Ford concentrará casi toda su producción de los nuevos modelos entre sus plantas alemanas y la fábrica de Almussafes, en Valencia, España. Leo en un periódico belga lo siguiente: «Los representantes sindicales han leído un texto de cinco páginas que había sido redactado por sus abogados. La reunión ha terminado a continuación. No ha habido negociación». Los sindicatos denuncian que la empresa ha roto los compromisos adquiridos en el pasado. Un líder sindical confirma: “Creemos que hay suficientes argumentos para forzar a Ford a renunciar a su plan de cierre de la fábrica de Genk”. Además, los sindicatos han advertido de que el cierre de la fábrica será una “catástrofe” para miles de familias y acusan al grupo de cerrar Genk y mantener la planta valenciana porque, dicen, los salarios son más bajos en España.

Leo la prensa española. Ford en España: desde septiembre pasado está en vigor un ERE, firmado por los principales sindicatos de la planta de Almussafes. El motivo del ERE temporal, según la empresa, es el descenso de la demanda de vehículos a los países a los que se exporta, así como la previsión de ventas, tanto del modelo que se fabricaba como del nuevo. En El País se publica un artículo del representante de UGT en la fábrica: “Tras el anuncio efectuado por Ford sobre su intención de cerrar dos plantas de fabricación, lo que toca decir es que una decisión de tal trascendencia nunca puede ser motivo de satisfacción para el conjunto de los trabajadores de Ford, independientemente de cuál sea la planta donde realicen su trabajo. No podemos frotarnos las manos porque una de las consecuencias inmediatas de esta situación sea que en Valencia podemos seguir fabricando coches y motores.”

De nuevo asistimos a un conflicto entre trabajadores y entre territorios donde la empresa, con total autonomía y libertad, hará lo que quiera, controlando su organización de la producción. Los beneficios siempre por delante. Pero ¿qué beneficios? ¿A quién favorece esta operación y a quién perjudica? Las perspectivas en Genk son duras: 4.300 trabajadores amenazados de quedarse sin empleo en 2014 y 4.500 familias, que en esa comarca son muchas familias, que perderán un ingreso decisivo. Hoy cierra Genk, mañana, veremos a quien le toca. El gobierno valenciano se frota las manos; el primer ministro belga, Elio de Rupo, afronta una buena crisis con este asunto. Y mientras, la Comisión Europea, no sabe, no contesta. ¿Quién manda hoy en el futuro de Europa?

Anuncios