1973, matriz de nuestra modernidad.

Los momentos actuales son móviles, cambiantes, dinámicos. Nuevos movimientos surgen de la sociedad y se debaten en torno a nuevas respuestas ante la crisis. No está mal que, desde esta crisis, echemos la mirada atrás y, en la distancia, observemos lo que pasó en el mundo en 1973. Según el autor de las líneas que siguen, Serge July, lo que podemos decir un eximio representante de la izquierda del 68, no se puede entender 1968 sin lo que pasó después en 1973. Y no se puede entender 2008 sin mirar hacia 1973. El lector decidirá.

Por Serge JULY

Comparando los decenios, los setenta parecen dar una réplica severa, incluso horrenda, a los sesenta considerados como más frívolos. Algunos vieron en esos años el sueño de la resaca. En realidad, los años setenta son herederos de los sesenta: da como resultado una singular mezcla, como lo testimonia el año 73, que es a los años setenta lo que fue el 68 para el decenio precedente, excepto que uno fue un trampolín y el otro un tobogán.

Lo que muere en el 68 es esa supervivencia cultural de las morales burguesas del siglo XIX, que ahogaba a las sociedades de pleno empleo. En Francia habrá dos post-mayo, como lo muestra la película Après mai, de Olivier Assayas. Un post-mayo izquierdista y un post-mayo sociocultural. El primero dura hasta la muerte, en 1972, de Pierre Overnay.[1]

Feminización del mundo

Este izquierdismo de masas va a terminar por autodisolverse en beneficio del otro. La revolución proletaria no estaba en los genes del 68. No era la víspera de la Gran Noche sino la pequeña mañana de los amores aún ayer prohibidos. El otro post-mayo, cultural, social, musical, liberador, femenino, homosexual e individualista, triunfa. Es el momento de la aparición del diario Libération.

La modernidad del 68 reside en la aceleración de la feminización del mundo. La píldora contraceptiva, autorizada por la ley Neuwirth, entra en vigor en 1968. Las campañas a favor de la interrupción voluntaria del embarazo que van a tener como resultado la ley Veil, en 1974, liberaron la sexualidad femenina. ¡Mi cuerpo me pertenece! —proclaman las feministas, que reivindican el derecho al placer y al goce.

La otra modernidad de los años sesenta es tecnológica. El economista Daniel Cohen escribió: “Los estudiantes educados en la cultura contestataria de los campus estadounidenses de los años sesenta encontraron  a través de la informática un medio para romper la estandarización del mundo creado por sus padres.” Son efectivamente los hippies los que revolucionarán la informática  cuestionando la tendencia de la industria a concebir esta actividad en salas donde se concentraban los megaordenadores: estos contestatarios van a oponer a esas concentraciones gigantes el ordenador individual, con todas sus aplicaciones y redes que les acompañan. Sus empresas son hoy día las locomotoras de la economía mundial.

El rock duro

En 1973, los ingleses de Led Zeppelin han reemplazado a Los Beatles y difunden los primeros sonidos de lo que se va a convertir en rock duro. AC/DC sale a la luz inmediatamente después. Queen, nacido en 1970, saca su primer sencillo, ABBA igual, mientras que Pink Floid graba The Dark Side of the Moon.

Ese mismo año, una guerra culmina, una guerra que habrá ocasionado más de cuatro millones de muertos vietnamitas y que habrá herido a América infringiéndole una derrota militar y moral. Los acuerdos de paz se firman el 27 de enero de 1973.

En 1972 comenzó el caso Watergate. La investigación del Washington Post puso rápidamente en marcha el nombramiento de un juez y la apertura de una investigación en el Senado. En 1973 son llevadas a juicio personas cercanas a Nixon. La justicia revela la existencia de un sistema de espionaje que ha corrompido al FBI, a la CIA, a diversos órganos de seguridad y a la propia Casa Blanca. Richard Nixon dimite en 1974. El nuevo Hollywood filmó esta nueva era de la sospecha: El Padrino (1972), Los tres días del Cóndor (1975), Los hombres del Presidente (1976), Alien (1979), antes de otras grandes películas sobre Vietnam donde los norteamericanos acosan a otros norteamericanos.

Primer choque petrolero

Una guerra acaba y otra comienza: la cuarta guerra árabe-israelí, la de Yom Kipur. Esta vez son los sirios y egipcios quienes tomaron la iniciativa militar, empujando al estado hebreo, que logró restablecer la situación. Los regímenes nacionalistas árabes no se recuperaron de este nuevo fracaso; allí perdieron su legitimidad.

Como represalia, los países árabes productores de petróleo deciden un embargo. Es el primer golpe petrolero. El segundo acompañará a la victoria de los ayatolás en Irán. El barril pasa de 3 a 12 dólares. Pero esta crisis coyuntural se va a convertir en una crisis estructural. Muy endeudado por la guerra de Vietnam, los Estados Unidos,  que perdían competitividad, devaluó el dólar. En diciembre de 1971, pone en tela de juicio la convertibilidad oro de su moneda y, después, su moneda se despeña. En 1973 comienzan las primeras reuniones internacionales destinadas a tratar de regular los cambios flotantes. Crisis petrolera y crisis monetaria, deriva inflacionista y ya tenemos la ruptura del crecimiento en los países desarrollados. Ya no ha regresado después.

El paro se dispara, golpea primero a los jóvenes, las mujeres, inmigrantes y trabajadores no cualificados. Entre 1970 y 1993 se multiplicó por cuatro. La exclusión se extiende. Diversas tentativas de relanzamientos keynesianos tuvieron lugar bajo los mandatos de los presidentes Ford y Carter en los Estados Unidos, en Francia con la presidencia de Giscard en 1974-1975. Todos fracasan, agravando los déficits públicos mientras la inflación continúa por las nubes.

Las teorías liberales y monetaristas tienen muy pronto el viento a favor, una revolución conservadora está en marcha. Margaret Thatcher la pone en pie en 1979, antes que Ronald Reagan que toma posesión al año siguiente. Pero ni una ni el otro logran yugular el paro y los déficits.

Bajo el impulso de los petrodólares generados por el alza de precios del barril de petróleo surge un mercado integrado de capitales. Y, muy rápidamente, se produce una desconexión entre las finanzas y la producción. Movilidad de capitales, de la producción y del trabajo, que cada vez más se convierte en precario. Símbolo de las fianzas conquistadoras, la ciudad de Nueva York inaugura en 1973 el World Trade Center.

Enriquecimiento capitalista

La globalización está a pleno gas. En ese contexto, Deng Xiaoping, reintegrado en 1973 a los órganos dirigentes chinos, toma el poder en 1978 y lanza a su país a una carrera desenfrenada hacia el enriquecimiento capitalista. ¡Bingo! China es hoy la segunda potencia económica del mundo.

En septiembre de 1973, el general Pinochet, apoyado por la CIA, derroca al presidente elegido, Salvador Allende, que se suicida. La Junta provoca 3.000 muertos y millares de desaparecidos. Ya en el poder, convierte a Chile en un laboratorio de la desregulación económica y social. América latina está bajo las botas de los militares golpistas mientras en Europa las dictaduras ya sin aliento se derrumban, Grecia y Portugal en 1974 y España al año siguiente.

Cara negra todavía: el terrorismo tiene las de ganar. Junto al terrorismo palestino, libanés, latinoamericano, y el contraterrorismo israelí, está el terrorismo de los separatistas vascos, corsos e irlandeses, los grupos de extrema izquierda en Europa y Asia, especialmente en los antiguos países fascistas, Alemania, Japón e Italia, entran en guerra —los horrores cometidos en tiempos del fascismo justifican a sus ojos el carácter sanguinario de sus operaciones que continuarán hasta el final de la década de los setenta. La extrema izquierda francesa quedará durante largo tiempo en los límites de lo simbólico, excepto el pequeño grupo de Acción Directa, que a finales del decenio cometerá diversos asesinatos.

En diciembre de 1973 aparece en París el primer volumen de El Archipiélago Gulag. de Alexander Solzhenitsyn, premio Nobel de literatura en 1970. Este libro y todos los que vendrían del gulag arruinan los esfuerzos desplegados por la URSS para hacer creer acerca de sus intenciones democráticas y pacíficas.

La implosión

Estrangulado por las malas cosechas y la falta de capitales, el imperio comunista elige la huida hacia adelante  y se lanza al final del decenio a la invasión de Afganistán  y al despliegue de misiles en Europa. Los combatientes islamistas, un Papa polaco elegido en 1978, una carrera de armamentos: el comunismo soviético no sobrevivirá. La implosión está cerca.

Cuando se acababa el año 1973, ningún jefe de estado o de gobierno, ningún historiador, ningún economista, por supuesto ningún periodista, nadie en el curso de ese año vislumbró lo que significaba este puñado de acontecimientos ni comprendió lo que sucedía en el mundo, sólo que éste se había convertido en hipermóvil e instantáneo. Si, como decía el antropólogo Georges Balandier, “la modernidad es el movimiento más la incertidumbre”, entonces, desde 1973, estamos bien servidos.

………….

Serge July fue el primer director del periódico Libération y en la actualidad es comentarista en la cadena de televisión RTL.

Artículo publicado en Le Monde, el 20 Novembre 2012. Traducción de J. Aristu (con la inestimable ayuda del πολύγλωσσος amigo  Antonio Delgado Torrico)


[1] Militante obrero del grupo Izquierda Proletaria en el curso de una acción de este grupo en la fábrica Renault en Billancourt, el 25 de febrero de 1972,fue muerto por un vigilante de esta fábrica. Tras el secuestro de un ejecutivo de Renault y diversas reacciones, la Izquierda Proletaria, grupo político marxista-leninista y contrario al sindicato CGT,  decide disolverse, justo un mes después del golpe de estado de Chile.