¿Dónde están los economistas del “equipo colorao”?

Por Javier ARISTU

Foto::netzkobold en Flickr

El economista se ha convertido en el nuevo sacerdote de la actual etapa de desarrollo de nuestra civilización. Sólo hay que mirar las tribunas de los principales medios: titulados en centros de investigación económica, doctorados en “business”, profesores consultores en institutos de “Social and Economic Research”. Conocemos que nuestros nuevos gurús trabajan en Harvard, en Stanford, en London, en tantos lugares hoy asociados al nuevo saber. ¿Dónde estaban hace 5 años? ¿Qué teoría de la crisis impartían a sus alumnos de todo el mundo –porque son profesores que lo recorren impartiendo lecciones en sesiones directas o con su Ipad en los aeropuertos- hace sólo unos pocos años? Hoy nos entregan sabiduría sobre las causas de la crisis pero…¿por qué no nos la advirtieron en 2005?

No voy a despreciar la economía, ni mucho menos. Nunca he logrado entenderla en su profundo significado pero la respeto muy a fondo porque del buen saber y del bien hacer de esa materia depende en buena medida nuestro bienestar y nuestros deseos. Lo que me niego a darle es el estatuto de saber único y absoluto. Por muchos sabios –que lo son- que disponga en sus inventarios, la economía es una ciencia interpretativa –esto es, con varios y diversos prismas de observación– y una disciplina prospectiva que nos ayuda sobremanera a gobernar. Nada menos pero nada más.

No es posible, por otro lado, interpretar la segunda mitad del siglo XX sin conocer aunque solo sea superficialmente el debate de ideas económicas entre sostenedores de la inversión estatal y los que sólo ven al sector privado como fuente de riqueza. Hoy seguimos alimentando nuestros debates sociales con la alternativa entre las teorías del buen liberal –a la manera suave y tolerante que sólo los ingleses de aquellos años ostentaron– John Maynard Keynes y su rival austro-británico Friedrich August Hayek, sostenedor del más absoluto absentismo económico del estado.

Hoy presenciamos un duelo entre figuras como Krugmann y la corriente liberal de izquierdas norteamericana frente a los exponentes del más rancio neoliberalismo de la estirpe Hayek y Friedman. Frente a ellos, o a la par de estos prohombres, aparecen corrientes, líneas de pensamiento y escuelas que pretenden superar el viejo debate entre “estado de bienestar” y “sociedad libre con estado débil”. Seguir todo esto en internet produce a veces momentos de verdadera angustia dada la profusión y caudal de artículos y declaraciones. Mejor que eso, pensamos a veces, es que nos den algún manual breve y sintético que nos ayude a entender lo que está pasando.

Y aquí viene nuestro cierto desencanto. Dejando aparte a nuestros sacerdotes Krugmann, Stieglitz, Rodrik, que de vez en cuando nos aportan algo de luz, nuestros referentes Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón, con sus estupendos “panfletos de combate” nos facilitan la tarea de desentrañar los hilos de este espectacular terremoto que está sucediendo ante nuestros ojos. Los legos en la materia nos vamos haciendo simplemente advenedizos leyendo sus reflexiones y análisis. Son posiblemente más los que hoy pretenden en España interpretar lo que está sucediendo desde unas perspectivas nuevas, progresistas y superadoras del viejo debate antes citado. Pero alguna vez, cuando todo esto pase y nos veamos con más años, será bueno seguramente hacer balance e inventario de los economistas que en los años de plomo –estos que llevamos sufriendo- apostaron por ir más allá del FMI y de la Troika invasora de la Acrópolis o bien se jugaron su firma denunciando a los tecnócratas consultores que inundan de papeles y de burbujas ideológicas los despachos de la Comisión Europea y apostaron por una salida de la crisis distinta precisamente a la que propugnan esas ideas que dieron origen a la misma.

Y en ese balance habrá que mirar también a los dos partidos de la izquierda política del estado y a sus economistas de corte. ¿Quiénes fueron los que dotaron de soporte técnico-científico a IU y al PSOE? ¿Quiénes fueron las firmas que durante esos años alimentaron a esos partidos y con qué orientación? ¿Cuáles fueron los equipos que dieron armazón a un discurso sólido y sostenido capaz de combatir la potentísima hegemonía de la derecha económica?

Para empezar, sugiero hacer un balance de los equipos económicos que constituyeron el sistema nervioso de los gobiernos de González y Zapatero. ¿Dónde están ahora aquellos ministros, directores generales, secretarios de estado, subsecretarios, consejeros del Banco de España, directores y presidentes de empresas públicas? ¿Qué fue de los equipos de Boyer, Solchaga, Solbes, Sebastián y Salgado? ¿Dónde están y dónde escriben y analizan los que en su momento controlaron las cuentas del reino y los resortes de la inflación? ¿Qué medios, qué revistas, qué fundaciones les acogen? ¿Cuáles son sus propuestas para este tiempo de crisis?

La verdad, bien nos gustaría contar con, al menos, un buen puñado de simples keynesistas que por su experiencia en gobiernos socialistas fueran capaces de enfrentarse al vendaval privatizador y salvaje que la derecha nos ofrece y está desatando. Me temo que, salvo algunos a los que reconocemos su papel,  llámense Economistas frente a la crisis u otros, están recogidos en sus cátedras o consejos de administración esperando que pase el temporal.

Nota final: el que firma no es pesimista, simplemente escéptico. Por eso me parece justo presentar una breve lista de aquellos centros de pensamiento (fundaciones, blogs, revistas digitales) donde todavía podemos ver algo de aquellos lodos de los gobiernos socialistas en España. Esperemos y confiemos en que Rubalcaba se de cuenta de que proyectar para el futuro exige reforzar y –como se dice ahora- dotar de músculo ideológico y teórico a la actividad social de su partido.

Del músculo ideológico y teórico de  IU y las otras fuerzas de la izquierda no socialdemócrata podemos hablar más adelante. También ellos tienen una gran responsabilidad.

LISTA DE FUNDACIONES Y CENTROS DE REFLEXION RELACIONADOS CON EL PENSAMIENTO SOCIALDEMÓCRATA-PSOE.

Es evidente que la lista puede ser ampliada por lo que rogamos que si algún agudo lector sabe de otros enlaces nos lo haga llegar.

Anuncios