La perversión democrática de la crisis

Por José GARCÍA GARCÍA

En declaraciones a RTVE José Ramón Bauzá, Presidente de Illes Balears, al ser preguntado que opinión tenia sobre los manifestantes del 15M, se expresaba así, aunque éstas podrían atribuirse a cualquier dirigente del PP o al mismísimo Mariano Rajoy.

“La gente tiene el derecho a expresar que no está de acuerdo con determinadas posturas siempre que lo haga de manera civilizada, organizada y no generando conflicto”… “los podemos escuchar pero también hemos de escuchar a los ciudadanos que decidieron mediante el voto la elección de su política, si éstos que se manifiestan no lo hicieron o si lo hicieron se ve que la inmensa mayoría no piensan como ellos, y la inmensa mayoría legitimó un gobierno para tomar decisiones, si alguien quiere ejercer la toma de decisiones que se presente”.   

Esto que por su simpleza pudiera parecer correcto nos sugiere que quizás estemos entrando en una peligrosa diatriba hacia el sistema democrático, siendo pues necesario que nos planteemos ciertas reflexiones.

1-      Reconociendo la legitimidad del Gobierno, hemos de suponer que las decisiones políticas del Gobierno deberían responder a su oferta electoral, y digo deberían, porque cada decisión del Gobierno ha sido un incumplimiento sistemático del mismo. Para muestra de lo que decimos valgan las palabras del propio Presidente Mariano Rajoy, “yo prefiero no subir el IVA en 2013 pero también le digo, que si en su momento es bueno subir el IVA lo haré y haré cualquier cosa aunque no me guste y haya dicho que no lo voy hacer.”

2-      Porqué hablar con tanta autoridad cuando se trata de prestar oído a las propuestas de los manifestantes, bien 15M o Sindicatos, y no utilizar el mismo rasero para los llamados “mercados” que imponen políticas y recortes económicos y de derechos, e incluso en algunos casos gobernantes (Grecia e Italia) sin necesidad de presentarse a proceso electoral alguno. Así mientras a los “mercados” hay que aplacarlos,  contentarlos, motivarlos, etc., a los “perros flautas” (15M), según el Alcalde de Bullas (PP-Murcia), “no podemos tolerarlos ni podemos consentirlos”.

3-      Cuando se lanza constantemente el dardo de la mayoría absoluta y por tanto la legitimación del Gobierno para imponer su política habría que hacer algunas consideraciones. Pese a tener la mayoría absoluta en el Congreso, 186 de 350 diputados, los 10.830.693 votos obtenidos por el PP representan el 44`62% de los votos emitidos (24.590.557), pero si los comparamos con el Censo Electoral (34.301.332) éste porcentaje se reduce al 31`57% o lo que es lo mismo que la tan exhibida mayoría absoluta del PP está sustentada con menos de 1/3 de los votos posibles o lo que es lo mismo del Censo Electoral.

El concepto del vocablo Democracia deriva del griego DEMOS (pueblo) y KRATOS (gobierno o autoridad) y significa gobierno o autoridad del pueblo. La Democracia es un modelo de sociedad basado en el respeto a la dignidad, la libertad y los derechos de todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas, estableciendo las normas y reglas de conductas para la convivencia política y social.

Es pues aconsejable no limitar la participación de los ciudadanos y ciudadanas solo en depositar su voto una vez cada cierto tiempo, estableciendo  mecanismos de participación que permitan un mejor seguimiento y control de las políticas votadas, mediante una nueva Ley Electoral más representativa y participativa.

Esta simplificación de los argumentos se extiende a todos los niveles cuando se trata de explicar la necesidad u oportunidad de las medidas y reformas políticas, oponiendo a las mismas la alternativa del caos, en la más pura ortodoxia neoliberal de la única salida, que junto a los medios de comunicación dominantes, producen el pánico, el miedo, la incertidumbre, la precariedad y que el electorado, ciudadanos y ciudadanas, acepten los recortes de servicios públicos y derechos sociales como irremediables.

Pero en ésta situación, cuando la única estrategia de los llamados “mercados” (capitalismo especulativo) es generar pobreza y el enriquecimiento de unos pocos, es que algo va mal, esto no funciona, no puede ser la solución. En un reciente estudio de la Fundación FOESSA (España, exclusión y desarrollo social 2012), muestra un preocupante escenario, con 24 millones de parados en la UE, 5`5 millones en España, la UE alcanza 84 millones de pobres, 10`7% (prácticamente 9 millones) en España, aunque en riesgo  de pobreza o exclusión social hay 11`5 millones de personas, el 22% de las familias españolas están bajo el umbral de la pobreza, umbral de pobreza que en 2009 se situaba en 8.000€ anuales y en 2011 bajaba a 7.800€ anuales. Este estudio en sus conclusiones asevera que la crisis está generando una nueva clase social, los llamados trabajadores pobres, que tener un empleo no les libra de la miseria.

 Quizás las estadísticas no muestren la crudeza de la situación, pero pónganle cara humana como las de los 2`2 millones de niños que en España están afectados por el nivel de pobreza y que tendrán muchas dificultades para tener una buena nutrición, una eficiente asistencia sanitaria y una adecuada educación. Sería pues prudente que se consideraran otras propuestas, no debe importar que quienes las formulen hallan obtenidos más o menos respaldo en las urnas.

Y es que son muchas las voces que reclaman que las soluciones no están en los recortes, sino en los ingresos del Estado, aunque siempre es exigible el rigor y eficiencia en la gestión de lo público, pero veamos algunos datos donde se sustentan estas opiniones. Fuente: INDESCAT y EUROSTAT.

Gasto sanitario en porcentaje respecto del PIB año 2008

España  9% del PIB,  Francia  11`2%,  Suiza  10`7%,  Austria  10`5%,  Alemania  10`5%,  Dinamarca  9`9%.

Gasto en educación en porcentaje respecto del PIB año 2008

España  4`6% del PIB,  Media de UE  5`1%,  Dinamarca  7`6%,  Suecia  6`7%,  Bélgica  6`5%.

El PIB de España es el 92% de la media de la UE-15, mientras que el gasto público social per cápita no es el 92% sino el 72% del promedio, es decir un 20% por debajo, lo que supone gastar del orden de 60.000 millones de euros menos de los que debería por su nivel de riqueza.

En cuanto a los ingresos algunos datos para ver su evolución y apreciar su incidencia en situación económica -financiera, analicemos el periodo comprendido entre el 2007/2010

El PIB español se redujo en 0`2% y los ingresos fiscales cayeron en 4`8%, en el mismo periodo el PIB de la UE se reducía en 1`3% y los ingresos lo hacían solo en 0`6%

Año 2007

Año 2010

El PIB fue de 1.053.161 m€

1.051.342 m€

En IRPF, rentas del trabajo recaudó 52.282 m€

57.000 m€

En Impuesto de Sociedades recaudó 44.823 m€

16.198 m€

En IRPF de empresa se recaudó 20.332 m€

10.046 m€

Cifras en Millones de euros

Se puede observar que el PIB se mantuvo prácticamente durante dicho periodo, y mientras los ingresos de IRPF procedentes de rentas del trabajo aumentaban en 4.718 millones de €, los ingresos referentes al Impuesto de Sociedades y del IRPF procedentes de las empresas descendían en 39.000 millones de €, (59`72%). 

En 2010 la UE obtuvo un ingreso medio del  44% de su PIB, mientras que en España fué del 36%, un 8% menos, el más bajo de UE-15.

Por último el Banco de España ha reconocido que la bajada de los ingresos fue responsable en un 90% del desvío del déficit en 2011.

En un Estado del Bienestar a medio desarrollar como entender que los recortes son necesarios para mantener el propio Estado del Bienestar, por eso machacan una y otra vez con frases hechas, hasta turbar y responsabilizar las conciencias  de los ciudadanos y ciudadanas,…  “no se puede pagar todo ni todo puede seguir como hasta ahora”, “hemos de mantener lo esencial del sistema” “no podemos gastar lo que no tenemos” o la falacia de “hemos de hacer más con menos”, presentándolo como algo aséptico sin concepto ideológico alguno, porque “la vida es así” como nos dice el Sr. Montoro Mtº de Hacienda. Pues no, es posible establecer políticas correctoras que equilibren los ingresos del Estado y nos permitan mantener los derechos y servicios esenciales. Por tanto es  urgente incrementar la progresividad de los impuestos sobre las rentas y los beneficios e igualar la fiscalidad de las rentas del trabajo y del capital, así como incrementar los presupuestos de Hacienda para controlar el fraude fiscal.

En fin pretendiendo no ser exhaustivo, espero no haber simplificado en exceso y  sí lo suficientemente didáctico y entendible en los argumentos del por qué son posibles otras alternativas económicas y políticas. Porque, de lo contrario, ¿que pasará cuando no pase nada,  cuando los sacrificios de los ciudadanos y ciudadanas no hayan puesto fin a la situación de crisis, cuando ya no quede donde recortar, cuando no haya más negocio que hacer con los servicios esenciales del Estado?

Como decía Abraham Lincoln, “Se puede engañar a todos durante un tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.”